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- Cómo hacer sorbetes sin morir en el intento
Cómo hacer sorbetes sin morir en el intento Ya llevamos varias recetas de sorbetes y como no podía ser de otra manera, hay que hablar un poco de ellos y dar consejos de cómo hacerlos fácilmente. Los sorbetes se elaboran habitualmente con purés o zumos de frutas. Sus ingredientes básicos son zumo o puré de fruta, azúcar, agua y zumo de limón. El procedimiento habitual es hervir el agua con el azúcar unos cinco minutos para obtener lo que se llama almíbar simple, lo que reduce la formación de cristales de hielo y además se mezcla mejor con la fruta. Para que nos quede suave y rico, lo fundamental es romper los cristales de hielo que se forman hasta dejarlos tan pequeños que prácticamente no los notemos al comer, lo conseguimos batiendo para romper los cristales, añadiendo burbujas de aire y con ingredientes que ayuden a controlar la formación de cristales. Consejos para un gran sorbete: El azúcar reduce el punto de fusión del agua y suaviza el sorbete, lo que hace que hacerlos sin azúcar o con un poco solo complique la consistencia y cremosidad, pero podemos sustituir un 25% de ese azúcar por azúcar invertido, que suaviza pero no da tanto dulzor. El zumo de limón realza el sabor y el color, pero fundamentalmente actúa de conservante, como en las mermeladas; evita la oxidación y que el sorbete cambie de color por ello. Podemos añadir alcohol, que además de dar sabor también rebaja el punto de fusión y suaviza algo el sorbete. Ojo con no pasarnos y no solo por "el sople" o que los nenes lo tomen, sino porque una gran cantidad de alcohol hace que no llegue a congelar, fracaso total. Al no llevar ingredientes grasos ni proteínas como las de la leche o huevo, hay que batirlos bien para que los cristales queden muy pequeños y no sean perceptibles al paladar. Muchas veces se ha recurrido a usar clara de huevo, que modera la formación de cristales sin afectar prácticamente al sabor. Las frutas con mayor contenido en pectina, como por ejemplo el mango, tienden a producir sorbetes más suaves que las frutas con menos pectina (el sorbete de membrillo es espectacular). La pectina en presencia de agua se convierte en un gel, lo que hace que actúe como estabilizante, gelificante y espesante. En los sorbetes favorece el sabor y controla la formación de cristales grandes de agua. Habrá frutas que potencian su sabor al cocerlas previamente, como la frambuesa, y otras frutas que hacen un sorbete perfectamente sabroso si se usan frescas, como las fresas. Las frutas que tengan algo de granillo o fibra, como las frambuesas, habrá que pasarlas por un pasapurés antes de congelar la mezcla del sorbete. Si tenemos una buena heladera para congelar el puré o zumo, o una batidora potente para batir la mezcla ya congelada, no deberíamos en principio necesitar de ningún añadido como pectina adicional o clara de huevo para obtener un buen sorbete.
- Panini de atún en freidora de aire
Panini de atún en freidora de aire Ingredientes: Pan del día anterior (yo usé panecillos tipo bocata) 100 g de tomate triturado 1 cucharada de aceite de oliva 1 g orégano seco 1 g sal 200 g de queso rallado 80 g de atún en aceite de oliva 80 g pimiento rojo 100 g de bacon en trocitos Elaboración: En un bol echamos el tomate triturado, la sal, el aceite de oliva y el orégano, y lo mezclamos bien hasta que quede todo integrado. Abrimos el pan por la mitad y repartimos por encima la mezcla de tomate. Ahora le ponemos el queso rallado y, por encima, el atún, el bacon y el pimiento rojo. Rematamos con un chorrito de aceite de oliva y un poquito más de orégano. Lo metemos en la freidora de aire a 180 ºC durante 7 minutos, hasta que el queso quede bien doradito. Lo sacamos y lo servimos tal cual, bien calentito.
- Salmón con miel y limón en freidora de aire
Salmón con miel y limón en freidora de aire Ingredientes (para 2 filetes) 2 filetes de salmón 35 g de mantequilla 15 g de miel Zumo de 1 limón Sal Pimienta Elaboración: En un bol ponemos la mantequilla ya derretida, el zumo de limón, la miel y una pizca de sal. Lo mezclamos todo hasta que quede bien integrado. Salpimentamos los filetes de salmón y los pintamos con esta mezcla por los 2 lados (sin miedo, que esto le da toda la gracia). Los dejamos reposar 5 minutos y, pasado ese tiempo, los volvemos a pintar con un poco más de la mezcla para que queden bien jugositos y con sabor. Echamos 1/2 vaso de agua (más o menos 100 ml) en el cajón de la freidora de aire, para ayudar a que no se resequen. Metemos el salmón en la rejilla y lo cocinamos a 200 ºC durante 10 minutos. Lo sacamos y lo servimos caliente.
- Tomates confitados en freidora de aire
Tomates confitados en freidora de aire Ingredientes: Tomates de tamaño medio, algo maduros. Aceite de oliva Especias al gusto (romero, orégano...) Ajo Sal Elaboración: En una fuente que nos entre en la freidora, echamos los tomates lavados, las especias, el ajo partido a la mitad y el aceite y la sal; removemos para que se pringuen todos bien. Ponemos a cocinar a 180 ºC durante 20 minutos. A mitad de la cocción miramos y agitamos un poco para un mejor resultado. Servimos así o dejamos enfriar; son riquísimos, con burrata en ensalada, por ejemplo.
- Batata asada
Batata asada Ingredientes: 2 batatas Aceite de oliva en spray Elaboración: Lavamos bien las batatas, para eliminar la tierra que suelen tener en su piel. Cortamos las batatas con un cuchillo,, no demasiado profundo. Así conseguiremos que se hagan bien por dentro. Agregamos un par de toques de spray de aceite de oliva y los metemos en la freidora de aire. Horneamos durante 35 minutos a 200 °C. Antes de sacarlos, comprobamos con una brocheta que están bien asados, cortamos por la mitad y servimos; se pueden acompañar de especias o de mantequilla.
- Helado de aceite y azafrán en robot de cocina
Helado de aceite y azafrán en robot de cocina Ingredientes: 500 ml de leche 4 yemas de huevo 150 g de azúcar 12 hebras de azafrán (alguna más para decorar) 50 g de aceite de oliva, variedad aceituna Cornicabra Elaboración: Blanqueamos las yemas, para ello echamos estas con el azúcar en la jarra y, con la mariposa puesta, programamos 4 minutos a velocidad 3, retiramos y reservamos. Lavamos la jarra. Es el turno de la leche junto con las hebras de azafrán; la calentamos a 90 ºC con control de potencia 4 durante 9 minutos, esto hará que esté justo en el punto exacto antes de hervir. Usaremos una velocidad 2 y la mariposa. Esperamos unos minutos hasta que temple un poco y solo con velocidad 2 y la mariposa, agregamos las yemas hasta que se integren, apenas tardan 2 minutos. Volvemos a calentar, con velocidad 2, 90ºC y control de potencia 4 hasta que espese. Solo con velocidad 2, sin calor, echamos el aceite y vamos removiendo poco a poco hasta que el aceite esté totalmente integrado, pasamos a un recipiente hermético y dejamos enfriar unos 20 minutos. Transcurridos estos, los llevamos al congelador; cada 30 minutos sacamos el helado y empezamos a cremar. Esto es nada más y nada menos que meterlo en la jarra con la mariposa un par de minutos a velocidad 3, repetimos esto unas 3 o 5 veces más. Un par de minutos antes de servir lo sacamos para que esté más cremoso y decoramos con nuestro azafrán. Esto está pensado para acompañar carpaccio de ternera, un ajo blanco o un gazpacho, y dejarás a todos en casa enamorados!!!
- Parrochas con jamón
Parrochas con jamón Ingredientes: 500 g de parrochas Sal Harina Aceite para freír Jamón serrano Elaboración: Las parrochas se las podemos pedir a la pescadería que nos las den limpias y así quitamos olores en la basura de casa y dejamos todo hecho un cristongo. Podemos limpiarnos en casa si nos animamos, abrimos por la mitad y les quitamos la espina central. Los lavamos bien para que no quede ninguna espina, escurrimos y ponemos la sal, muy poca, ojo. Continuamos rebozando las parrochas con la harina. A medida que rebozamos las parrochas las vamos friendo en abundante aceite en una sartén y sacando a una fuente. Finalizado de freír las parrochas, freímos el jamón en ese mismo aceite. Sacamos y servimos por encima de las parrochas.
- Helado de nata en robot de cocina
Helado de nata en robot de cocina Ingredientes: 500 g de nata para montar 1 bote de leche condensada 1 clara de huevo 100 g de azúcar invertido (receta) Elaboración: Colocamos nuestra mariposa y echamos la nata bien fría de la nevera y la montamos a velocidad 3, vigilando por el bocal de la jarra que esté bien montada y no se corte. Echamos la leche condensada, la clara de huevo y el azúcar invertido y mezclamos 20 segundos en velocidad 3. Echamos en un tupper hermético y congelamos. Lo mantecamos sacándolo a la hora del congelador y poniéndolo unos segundos a velocidad 6; lo volvemos a congelar y así durante las 6 horas que ha de estar en el congelador como mínimo antes de consumir. Sacamos el helado 5 minutos antes de servir.
- Helado de nata y lacasitos (Smarties) en robot de cocina
Helado de nata y lacasitos (Smarties) en robot de cocina Ingredientes: 500 g de nata para montar 1 bote de leche condensada 1 clara de huevo 100 g de azúcar invertido (receta) Lacasitos o smarties Elaboración: Colocamos nuestra mariposa y echamos la nata bien fría de la nevera y la montamos a velocidad 3, vigilando por el bocal de la jarra que esté bien montada y no se corte. Echamos la leche condensada, la clara de huevo y el azúcar invertido y mezclamos 20 segundos en velocidad 3. Echamos en un tupper hermético y congelamos. Lo mantecamos sacándolo a la hora del congelador y poniéndolo unos segundos a velocidad 6; lo volvemos a congelar y así durante las 6 horas que ha de estar en el congelador como mínimo antes de consumir. Sacamos el helado 5 minutos antes de servir y decoramos con lacasitos enteros o troceados.
- Helado de dulce de leche en robot de cocina sin heladera
Helado de dulce de leche en robot de cocina sin heladera Ingredientes: 400 g de leche 200 g de nata para cocinar, mínimo 35 % M.G. 6 yemas de huevo 50 g de azúcar blanca 1 pellizco de sal 400 g de dulce de leche Dulce de leche para decorar Elaboración: Hacemos la base: Echamos en la jarra la leche, la nata, las yemas, el azúcar y el pellizco de sal. Ponemos la mariposa y programamos 7 minutos, 90 ºC, velocidad 4. Añadimos el dulce de leche: Incorporamos el dulce de leche y mezclamos 10 segundos, velocidad 4, hasta que quede todo bien integrado. Enfriamos y congelamos: Volcamos la crema en bandejas de cubitos de hielo (o en un táper bajo para que congele antes). Dejamos que pierda un poco el calor y lo metemos al congelador unas 12 horas, hasta que esté duro. Trituramos para hacer el helado: Ponemos los cubitos congelados en la jarra y trituramos 30 segundos, velocidad 10. Dejamos la textura fina. Bajamos la mezcla al fondo con la espátula, despegando lo de las paredes, y trituramos otra vez 30 segundos, velocidad 10. Servimos y decoramos: Lo servimos en un cuenco y le ponemos por encima dulce de leche derretido en forma de sirope.










