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- Albóndigas de bacalao en olla Gm
Albóndigas de bacalao en olla Gm Ingredientes: 500 g de bacalao desalado y bien escurrido 1 diente de ajo Perejil fresco al gusto 50 g de miga de pan o pan de molde sin corteza 30 ml de leche 1 huevo pequeño Pimienta blanca Sal, solo si fuera necesaria Harina para rebozar ligeramente Aceite de oliva Para la salsa: 1 cebolla mediana picada 2 dientes de ajo picados 20 g de harina de trigo 100 ml de vino blanco 300 ml de caldo de pescado o agua 1 hoja de laurel Perejil fresco picado Media pastilla de caldo de pescado, opcional Elaboración: Desmenuza el bacalao y comprueba que no tenga espinas. Mezcla en un bol el bacalao, el ajo muy picado, el perejil, la miga de pan previamente humedecida con leche, el huevo y la pimienta. Remueve hasta conseguir una masa compacta. Si resulta muy blanda, añade una cucharada de pan rallado. Cubre el bol y deja reposar en el frigorífico durante 30 minutos. Forma albóndigas pequeñas, pásalas muy ligeramente por harina y reserva. Añade un poco de aceite a la cubeta de la olla GM y selecciona el menú Freír o Plancha, con la tapa abierta. Dora las albóndigas por tandas durante 1 o 2 minutos, solo hasta que tengan una capa exterior ligeramente dorada. Retíralas y reserva. Retira parte del aceite si fuera necesario. Añade la cebolla y los ajos a la cubeta, y cocínalos en menú Sofreír durante 7 u 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos. Incorpora la harina y remueve durante 1 minuto para que se cocine. Añade el vino blanco y deja que hierva un minuto con la tapa abierta. Vierte el caldo de pescado, agrega el laurel, el perejil y la media pastilla de caldo si se utiliza. Introduce con cuidado las albóndigas en la salsa. Cierra la olla GM y programa el menú Guiso durante 4 minutos, con presión baja. Cuando finalice, deja que la presión salga de forma natural durante unos minutos antes de abrir. Retira la hoja de laurel. Si la salsa estuviera demasiado líquida, programa el menú Sofreír con la tapa abierta durante 3 o 4 minutos, moviendo la cubeta suavemente para no romper las albóndigas. Sirve calientes con un poco de perejil fresco picado.
- Vinagreta de lima y soja
Vinagreta de lima y soja Ingredientes 60 g de aceite de oliva virgen extra 15 g de zumo de lima 15 g de vinagre de arroz 30 g de salsa de soja 25 g de sirope de arce ½ cucharada de mezcla de pimientas molidas, o menos si preferimos un sabor suave Sal, solo si hace falta Elaboración con Mambo Colocamos la mariposa en la jarra. Añadimos el aceite, el zumo de lima, el vinagre de arroz, la salsa de soja, el sirope de arce y la pimienta. Mezclamos durante 5 minutos a velocidad 3, sin temperatura, hasta que la vinagreta quede ligada. Probamos antes de añadir sal: la salsa de soja ya aporta bastante. Vertemos la vinagreta en un recipiente y la usamos para aliñar. Elaboración tradicional Ponemos en un bol el zumo de lima, el vinagre de arroz, la salsa de soja, el sirope de arce y la pimienta. Mezclamos con unas varillas hasta integrar el sirope. Añadimos el aceite poco a poco mientras batimos con las varillas, hasta que la vinagreta emulsione ligeramente. Probamos y añadimos sal solo si es necesario. Si no vamos a utilizarla enseguida, la guardamos tapada en la nevera y la agitamos antes de servir, ya que puede separarse al reposar.
- Paté de berberechos
Paté de berberechos Ingredientes: 1 lata de berberechos escurrida 4 quesitos 1 cucharada de mayonesa Elaboración en robot de cocina: Trituramos todo a velocidad 6, durante un minuto, bajamos los ingredientes y volvemos a triturar; tiene que quedar espeso, pero todo picado y homogéneo. Lo metemos en la nevera un par de horas o 10 minutos en el congelador si queremos servir directamente. Elaboración tradicional: Escurrimos bien los berberechos para que el paté no quede demasiado líquido. Retiramos los envoltorios de los quesitos y los colocamos en el vaso de la batidora junto con los berberechos y la cucharada de mayonesa. Trituramos en intervalos cortos, moviendo suavemente la batidora para integrar todos los ingredientes. Detenemos la batidora y recogemos con una espátula los restos de las paredes. Volvemos a triturar hasta obtener una crema espesa y homogénea, sin trozos visibles. Pasamos el paté a un recipiente, lo tapamos y lo dejamos en el frigorífico durante unas 2 horas antes de servir. Sustituimos el paso por el congelador por este reposo en frío. Servimos acompañado de tostadas, picos o crackers.
- Arroz con leche asturiano
Arroz con leche asturiano Ingredientes: 1,1 litros de leche entera, preferiblemente fresca pasteurizada. 150 g de arroz redondo. 110 g de azúcar. 1 cucharada de mantequilla. 2 palitos de canela. 1 trozo de piel de limón, sin la parte blanca. 40 ml de anís. Para el acabado, opcionalmente: Azúcar adicional para caramelizar. Canela en polvo. Elaboración tradicional: Lavamos el limón y retiramos un trozo de piel, procurando que no lleve parte blanca. Medimos la leche y pesamos el arroz y el azúcar. Vertemos la leche en una cazuela de fondo grueso. Añadimos los palitos de canela y la piel de limón y calentamos a fuego medio, vigilando para que la leche no se desborde. Cuando la leche comience a hervir suavemente, incorporamos el arroz y removemos para repartirlo. Bajamos el fuego y cocinamos con un hervor muy suave. Como referencia inicial, calculamos unos 40-50 minutos, removiendo con frecuencia y pasando la espátula por el fondo y las esquinas de la cazuela. Comprobamos que el arroz esté completamente tierno y que la leche tenga una textura cremosa. Si el grano todavía está firme, prolongamos la cocción. No damos por terminado el arroz únicamente porque hayan transcurrido los 25 minutos de la receta original. Retiramos los palitos de canela y la piel de limón. Añadimos los 110 g de azúcar y los 40 ml de anís y mezclamos hasta que el azúcar se disuelva. Continuamos a fuego mínimo durante unos 8-10 minutos, removiendo constantemente. Retiramos cuando el arroz esté cremoso, pero todavía algo fluido, sin reducirlo hasta dejarlo seco. Apagamos el fuego, incorporamos la cucharada de mantequilla y removemos hasta integrarla. Repartimos en recipientes individuales poco profundos. Si no lo vamos a consumir recién hecho, lo enfriamos rápidamente y lo guardamos en el frigorífico, procurando completar el enfriamiento en aproximadamente una hora. Antes de servir, espolvoreamos canela en polvo o repartimos una capa fina de azúcar adicional y la caramelizamos con un soplete sobre un recipiente resistente al calor. Elaboración con robot de cocina Mambo Cecotec Lavamos el limón y retiramos un trozo de piel sin parte blanca. Medimos la leche y pesamos el arroz y el azúcar. Con el robot apagado y desconectado, colocamos la cuchara MamboMix siguiendo las instrucciones de montaje de nuestro modelo. Si tenemos una jarra Habana compatible, la utilizamos con MamboMix, nunca con las cuchillas. Introducimos en la jarra los 1,1 litros de leche, los 150 g de arroz, los dos palitos de canela y la piel de limón. Comprobamos que no superemos la marca de llenado máximo. Cerramos la tapa y dejamos el vaso medidor sin bloquear para permitir la salida del vapor. Como programación inicial de esta adaptación, seleccionamos 45 minutos a 90 °C, potencia de calor 4 y velocidad 1. Vigilamos durante el calentamiento para comprobar que la leche no suba excesivamente. Al terminar, detenemos el robot y esperamos unos minutos antes de abrir. Comprobamos que el arroz esté tierno. Si todavía está firme, cerramos de nuevo y prolongamos la cocción en intervalos de 5 minutos, con los mismos ajustes. Retiramos la canela y la piel de limón. Añadimos los 110 g de azúcar y los 40 ml de anís. Cerramos la tapa y programamos inicialmente 10 minutos a 90 °C, potencia de calor 4 y velocidad 1, manteniendo libre la salida de vapor. Detenemos el robot, respetamos la espera de seguridad antes de abrir y comprobamos la textura. Buscamos una crema ligeramente fluida, no una mezcla seca. Si necesita algo más de cocción, prolongamos unos minutos con los mismos ajustes. Incorporamos la cucharada de mantequilla y la integramos suavemente con la espátula, con el robot detenido. Repartimos en recipientes individuales poco profundos. Si no lo consumimos recién hecho, lo enfriamos rápidamente y lo refrigeramos, procurando completar el enfriamiento en aproximadamente una hora. Antes de servir, añadimos canela en polvo o caramelizamos una capa fina de azúcar adicional con un soplete, utilizando recipientes resistentes al calor. Elaboración en olla GM Lavamos el limón y retiramos un trozo de piel sin parte blanca. Medimos la leche y pesamos el arroz y el azúcar. Introducimos en la cubeta los 1,1 litros de leche, los 150 g de arroz, los dos palitos de canela y la piel de limón. Mezclamos suavemente. Comprobamos que el contenido no supere la mitad de la capacidad de la cubeta. Cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición cerrada. En los modelos que permiten estos ajustes, seleccionamos el menú arroz a 110 °C durante 8 minutos, manteniendo la presión preconfigurada. Al finalizar, cancelamos la función de mantener caliente y dejamos que la presión descienda de forma natural. No hacemos una despresurización rápida de la leche caliente. Abrimos únicamente cuando la olla indique que ya no queda presión, siguiendo el manual de nuestro modelo y sin forzar la tapa. Removemos con una espátula adecuada para la cubeta y comprobamos el arroz. Si todavía está firme, continuamos con la tapa abierta y un hervor suave, removiendo hasta que esté tierno. Retiramos los palitos de canela y la piel de limón. Añadimos los 110 g de azúcar y los 40 ml de anís y mezclamos. Seleccionamos un programa que permita mantener una cocción suave con la tapa abierta. Cocinamos durante unos 8-10 minutos como referencia, removiendo continuamente y ajustando la temperatura para evitar que hierva con fuerza o se pegue. Cuando tenga una textura cremosa, pero todavía algo fluida, cancelamos el programa. Incorporamos la cucharada de mantequilla y removemos hasta integrarla. Repartimos en recipientes individuales poco profundos. Si no lo consumimos recién hecho, lo enfriamos rápidamente y lo refrigeramos, procurando completar el enfriamiento en aproximadamente una hora. No lo dejamos enfriar durante horas dentro de la cubeta. Antes de servir, espolvoreamos canela o caramelizamos una capa fina de azúcar adicional con un soplete sobre recipientes resistentes al calor. Elaboración en olla lenta ChupChup Lavamos el limón y retiramos un trozo de piel sin parte blanca. Medimos la leche y pesamos el arroz y el azúcar. Colocamos la cubeta cerámica, a temperatura ambiente, en la base de la ChupChup. Introducimos los 1,1 litros de leche, los 150 g de arroz, los palitos de canela y la piel de limón. Mezclamos suavemente. Tapamos y seleccionamos la potencia alta. Como propuesta inicial para estas cantidades, calculamos unas 2 horas y media a 3 horas y media, comprobando el punto antes de dar por terminada la cocción. Durante la primera hora mantenemos la tapa puesta. Después removemos brevemente, pasando una espátula adecuada por el fondo y las paredes, y volvemos a tapar. A partir de ese momento, revisamos y removemos aproximadamente cada 30 minutos. Si observamos una ebullición intensa junto a las paredes, bajamos la potencia y continuamos vigilando. Cuando el arroz esté completamente tierno, retiramos la canela y la piel de limón. Si todavía está firme, continuamos la cocción antes de añadir el azúcar. Incorporamos los 110 g de azúcar y los 40 ml de anís. Mezclamos, tapamos y cocinamos unos 15-20 minutos más como referencia, hasta que el azúcar esté disuelto y la mezcla sea uniforme. Comprobamos la textura. Si está demasiado líquido, prolongamos la cocción en intervalos breves y removemos al revisar, sin buscar una mezcla seca. Apagamos la olla, incorporamos la cucharada de mantequilla y mezclamos hasta integrarla. Repartimos inmediatamente en recipientes individuales poco profundos. Si no lo consumimos recién hecho, lo enfriamos rápidamente y lo refrigeramos, procurando completar el enfriamiento en aproximadamente una hora. No lo dejamos enfriar dentro de la cubeta cerámica. Antes de servir, añadimos canela en polvo o caramelizamos una capa fina de azúcar adicional con un soplete, utilizando recipientes resistentes al calor.
- Almejas a la marinera
Almejas a la marinera Ingredientes: 1 kg de almejas 1 cebolleta 2 dientes de ajo 1 cucharada de harina 1 vaso de vino blanco Laurel Aceite de oliva virgen Perejil picado 1 cucharadita de pimentón Elaboración tradicional: Limpiamos las almejas en un recipiente con agua fría y un puñadito de sal, siempre en la nevera y mejor de un día para otro, cambiando el agua cada dos o tres horas más o menos, con lo que nos aseguramos de que no tendrán ningún resto de arena. En una sartén echamos un chorro de aceite, echamos la cebolla picada y el laurel, salpimentamos y dejamos durante unos 6 minutos, después incorporaremos los ajos y lo dejaremos otros cinco minutos más, procurando que el ajo no se queme, porque amarga mucho. Cuando empiece a tomar color, añadimos la harina y el pimentón, rehogamos bien y vertemos el vino blanco. Mezclamos todo bien. Echamos las almejas y mantenemos en el fuego hasta que abran. Espolvoreamos el perejil y servimos. Elaboración en olla GM, sin presión Revisamos las almejas y desechamos las que tengan la concha rota. Si alguna está abierta, le damos un golpecito suave y la descartamos si no se cierra. Colocamos las almejas en un recipiente con agua fría y sal. Las mantenemos unas 2 horas en el frigorífico, cambiando el agua cada 30 minutos. Después las sacamos sin arrastrar la arena del fondo, las enjuagamos y las escurrimos. Pelamos la cebolleta y los dientes de ajo y los picamos finamente. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Vertemos las 3 cucharadas de aceite en la cubeta y seleccionamos el menú plancha o sofreír, según nuestro modelo, con la tapa abierta. Añadimos la cebolleta y la hoja de laurel. Cocinamos durante unos 7-8 minutos, removiendo hasta que la cebolleta esté blandita, sin dejar que se queme. Incorporamos los ajos y sofreímos durante 1-2 minutos más, removiendo y vigilando su color. Añadimos la cucharada rasa de harina y la cocinamos durante unos 2 minutos, mezclando para integrarla con el aceite y las verduras. Incorporamos el pimentón, removemos brevemente y vertemos inmediatamente el vino blanco. Mezclamos para deshacer los posibles grumos y dejamos reducir unos 3-4 minutos con la tapa abierta. Añadimos las almejas escurridas y mezclamos con cuidado. Mantenemos un hervor constante, sin cerrar la olla a presión. Si la salsa espesa demasiado antes de que se abran, incorporamos un poco de agua. Cuando las almejas se abran, continuamos la cocción durante otros 3-5 minutos, manteniendo el hervor y moviéndolas suavemente para repartir el calor. Desechamos las que permanezcan cerradas al terminar; no las forzamos para comerlas. Probamos la salsa y añadimos sal únicamente si la necesita. Incorporamos el perejil picado y mezclamos suavemente. Cancelamos el programa, retiramos la hoja de laurel y servimos inmediatamente. Elaboración con Mambo Cecotec Revisamos las almejas y desechamos las que tengan la concha rota. Si alguna está abierta, le damos un golpecito suave y la descartamos si no se cierra. Colocamos las almejas en agua fría con sal durante unas 2 horas, siempre en el frigorífico. Cambiamos el agua cada 30 minutos. Después las sacamos sin remover la arena del fondo, las enjuagamos y las escurrimos. Pelamos la cebolleta y los dientes de ajo. Cortamos la cebolleta en cuartos y lavamos, secamos y picamos el perejil. Colocamos las cuchillas en la jarra de acero inoxidable. Introducimos la cebolleta y los ajos y, como programación inicial de esta adaptación, picamos durante 6 segundos a velocidad 6. Detenemos el robot, esperamos al menos 10 segundos antes de abrir y bajamos los restos con la espátula. Comprobamos el picado y repetimos unos segundos si quedan trozos grandes. Añadimos las 3 cucharadas de aceite. Programamos inicialmente 8 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 1. Cerramos la tapa y dejamos el vaso medidor sin bloquear para permitir la salida del vapor. Incorporamos la cucharada rasa de harina y programamos 2 minutos a 100 °C, potencia de calor 5 y velocidad 1. Añadimos el pimentón y vertemos enseguida los 200 ml de vino blanco. Programamos inicialmente 5 minutos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 1, dejando libre la salida de vapor según las indicaciones de nuestro modelo. Comprobamos que la salsa esté ligada. Si queda demasiado espesa, añadimos un poco de agua y mezclamos. La pasamos a un recipiente resistente al calor, incorporamos la hoja de laurel y la mantenemos tapada mientras cocinamos las almejas. Enjuagamos la jarra e introducimos 500 ml de agua. Distribuimos las almejas en la vaporera, sin amontonarlas en exceso y dejando libres suficientes orificios para que circule el vapor. Si no caben holgadamente, las cocinamos en dos tandas. Montamos y tapamos la vaporera siguiendo las instrucciones de nuestro modelo. Como ajuste inicial de la adaptación, seleccionamos 120 °C, potencia de calor 10 y velocidad 0. Cuando el vapor llegue de forma continua a la vaporera, contamos unos 9 minutos de cocción; no incluimos en ese tiempo el calentamiento inicial del agua. Comprobamos que las almejas se hayan abierto y desechamos las que permanezcan cerradas. Detenemos el robot y retiramos la vaporera con protección para las manos. Abrimos la tapa alejándola de nosotros para evitar el vapor y colocamos las almejas cocinadas en una fuente. Retiramos la hoja de laurel de la salsa. Si se ha enfriado, la calentamos de nuevo antes de servir. Añadimos el perejil picado y probamos de sal, ajustándola únicamente si hace falta. Vertemos la salsa caliente sobre las almejas, mezclamos con cuidado y servimos inmediatamente.
- Albóndigas en salsa de sidra
Albóndigas en salsa de sidra Ingredientes: 1 kg de carne picada mixta de cerdo y ternera. 1 rebanada de pan de molde. 2 huevos. 3 dientes de ajo. 1 vaso de sidra natural asturiana. 2 vasos de caldo de carne. 1/2 vaso de leche. Harina para rebozar las albóndigas. 1 cucharada rasa de harina para ligar la salsa. Pimienta al gusto. Aceite de oliva. Sal al gusto. Elaboración con robot de cocina Mambo Colocamos el pan de molde en un recipiente, añadimos los 100 ml de leche y dejamos que se empape. Después lo escurrimos en un colador, presionando con un tenedor para retirar el exceso de leche. Pelamos los tres dientes de ajo y los picamos muy finamente. Colocamos la carne picada en un bol grande. Incorporamos los huevos, los ajos, el pan escurrido, un poco de sal y pimienta. Mezclamos hasta integrar los ingredientes, sin amasar excesivamente. Formamos albóndigas de unos 3 cm de diámetro, procurando que tengan un tamaño parecido. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Calentamos un poco de aceite en una sartén y doramos las albóndigas por tandas. Las giramos con cuidado y las reservamos para terminar inmediatamente su cocción en la salsa. Utilizamos la sartén para conseguir el dorado de la receta original. Colocamos la jarra de acero inoxidable en Mambo y mantenemos la velocidad 0 durante la elaboración de la salsa y la cocción de las albóndigas. Añadimos a la jarra una cucharada de aceite limpio y la cucharada rasa de harina reservada para la salsa. Como ajuste inicial de esta adaptación, programamos 2 minutos a 100 °C, potencia de calor 5 y velocidad 0. Removemos con la espátula, con la jarra destapada, para cocinar la harina sin quemarla. Vertemos los 200 ml de sidra poco a poco mientras mezclamos para evitar grumos. Programamos inicialmente 5 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0, manteniendo la jarra destapada y vigilando el hervor. Incorporamos los 400 ml de caldo, mezclamos y calentamos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0 hasta que la salsa comience a hervir suavemente. Añadimos las albóndigas doradas, sin apretarlas ni superar la marca de llenado máximo. Programamos inicialmente 20 minutos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Cocinamos con la jarra destapada y movemos delicadamente las albóndigas de vez en cuando, sin introducir la espátula con las cuchillas en movimiento. Comprobamos la temperatura interior de varias albóndigas, especialmente las más grandes. Si no alcanzan 72 °C, prolongamos la cocción en intervalos de 5 minutos. Comprobamos la textura de la salsa. Si queda demasiado líquida, retiramos las albóndigas ya cocinadas y reducimos la salsa unos minutos más, vigilando que no se pegue. Volvemos a reunirlas, probamos de sal, dejamos reposar un par de minutos y servimos. Elaboración en olla lenta ChupChup Colocamos el pan de molde en un recipiente y añadimos los 100 ml de leche. Dejamos que se empape y después lo escurrimos en un colador, presionando con un tenedor. Pelamos los tres dientes de ajo y los picamos muy finamente. Colocamos la carne picada en un bol. Añadimos los huevos, los ajos, el pan escurrido, sal y pimienta. Mezclamos hasta integrar, sin trabajar excesivamente la carne. Formamos albóndigas de unos 3 cm de diámetro. Las pasamos ligeramente por harina, sacudimos el exceso y las reservamos tapadas en el frigorífico mientras preparamos la salsa. Calentamos una cucharada de aceite en una sartén. Añadimos la cucharada rasa de harina reservada para la salsa y la cocinamos durante 1-2 minutos a fuego suave, removiendo para que no se queme. Vertemos los 200 ml de sidra poco a poco mientras mezclamos. Cocinamos durante unos 5 minutos con un hervor suave. Incorporamos los 400 ml de caldo y mezclamos hasta obtener una salsa sin grumos. Cocinamos unos 3 minutos más y retiramos del fuego. Colocamos la cubeta en la base de la ChupChup e introducimos la salsa cuando haya perdido el calor intenso. Sacamos las albóndigas del frigorífico y las doramos por tandas en una sartén con un poco de aceite. Las pasamos a la cubeta con la salsa y comenzamos la cocción sin demora. Tapamos y seleccionamos la potencia alta. Tomamos unas 3-4 horas como referencia inicial, ajustando el tiempo al tamaño de las albóndigas y al funcionamiento de nuestra olla. Al acercarnos al final, comprobamos con un termómetro que el interior de varias albóndigas alcance al menos 72 °C. Prolongamos la cocción si es necesario. Si la salsa queda demasiado líquida, retiramos las albóndigas y reducimos la salsa en una sartén hasta obtener la textura deseada. Volvemos a reunirlas y mezclamos con cuidado. Probamos y rectificamos de sal si hace falta. Apagamos la olla, dejamos reposar un par de minutos y servimos. Elaboración en freidora de aire Colocamos el pan de molde en un recipiente y añadimos los 100 ml de leche. Dejamos que se empape y después lo escurrimos en un colador, presionando con un tenedor. Pelamos los tres dientes de ajo y los picamos muy finamente. Colocamos la carne picada en un bol. Incorporamos los huevos, los ajos, el pan escurrido, sal y pimienta. Mezclamos hasta integrar todos los ingredientes. Formamos albóndigas de unos 3 cm de diámetro. Las pasamos ligeramente por harina, sacudimos el exceso y las pincelamos con una pequeña cantidad de aceite, evitando dejar zonas cubiertas de harina seca. Precalentamos la freidora a 180 °C si nuestro modelo lo requiere. Distribuimos las albóndigas en una sola capa, sin amontonarlas, y cocinamos por tandas. Mantenemos las que todavía estén crudas tapadas en el frigorífico. Tomamos unos 12-16 minutos a 180 °C como referencia inicial y les damos la vuelta a mitad de la cocción. Comprobamos que el centro alcance al menos 72 °C y prolongamos el tiempo si es necesario. En esta versión las cocinamos completamente antes de preparar la salsa. Elegimos un recipiente profundo apto para horno y compatible con nuestra freidora, dejando espacio alrededor para la circulación del aire. Mezclamos en el recipiente la cucharada rasa de harina con una cucharada de aceite. Añadimos poco a poco los 200 ml de sidra y después los 400 ml de caldo, removiendo hasta eliminar los grumos. Introducimos el recipiente y programamos inicialmente 15-20 minutos a 180 °C. Removemos cada 5 minutos, sacándolo con guantes y evitando salpicaduras. Si la salsa todavía no ha comenzado a burbujear, prolongamos el tiempo; una vez caliente, continuamos hasta que espese ligeramente y la harina quede cocinada. Incorporamos las albóndigas ya cocinadas y las cubrimos con la salsa. Si no caben, dividimos proporcionalmente la salsa y las albóndigas en varias tandas, sin llenar el recipiente hasta el borde. Cocinamos durante unos 5-8 minutos más a 180 °C, moviendo suavemente a mitad del tiempo, hasta que todo esté bien caliente y la salsa tenga la textura que buscamos. Probamos de sal, dejamos reposar un par de minutos y servimos. Si queremos una salsa más reducida, retiramos antes las albóndigas y continuamos cocinándola unos minutos. Elaboración en olla GM Colocamos el pan de molde en un recipiente y añadimos los 100 ml de leche. Dejamos que se empape y lo escurrimos en un colador, presionando con un tenedor. Pelamos los tres dientes de ajo y los picamos muy finamente. Colocamos la carne picada en un bol grande. Añadimos los huevos, los ajos, el pan escurrido, sal y pimienta. Mezclamos hasta integrar, sin amasar excesivamente. Formamos albóndigas de unos 3 cm de diámetro. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Vertemos un poco de aceite en la cubeta y seleccionamos el menú freír, con la tapa abierta. Doramos las albóndigas por tandas, girándolas con cuidado, y las retiramos. Retiramos el exceso de aceite y los posibles restos quemados de harina. Vertemos los 200 ml de sidra y cocinamos unos 5 minutos con la tapa abierta, removiendo para desprender los restos dorados del fondo. Incorporamos 350 ml de caldo y reservamos los otros 50 ml para ligar la salsa al final. Añadimos las albóndigas y comprobamos que no queden restos pegados al fondo. Cancelamos el menú freír, cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición cerrada. Como punto de partida, seleccionamos el menú guiso durante 6 minutos, con la temperatura y presión preconfiguradas de nuestro modelo. Al finalizar, cancelamos la función de mantener caliente y dejamos que baje la presión. Abrimos únicamente cuando no quede presión, siguiendo las instrucciones de nuestro modelo y sin forzar la tapa. Comprobamos que el interior de varias albóndigas alcance al menos 72 °C. Si necesitan más cocción, continuamos con la tapa abierta y un hervor suave. Mezclamos la cucharada rasa de harina con los 50 ml de caldo reservado, que debe estar frío, hasta obtener una mezcla sin grumos. La incorporamos poco a poco a la salsa, removiendo con cuidado. Cocinamos con la tapa abierta y un hervor suave durante unos 5 minutos, o hasta que la salsa espese y la harina quede cocinada. Movemos delicadamente las albóndigas para que no se peguen. Probamos de sal, cancelamos el programa, dejamos reposar un par de minutos y servimos. Elaboración tradicional Colocamos el pan de molde en un recipiente y añadimos los 100 ml de leche. Dejamos que se empape y después lo escurrimos en un colador, presionando con un tenedor. Pelamos los tres dientes de ajo y los picamos muy finamente. Colocamos la carne picada en un bol grande. Incorporamos los huevos, los ajos, el pan escurrido, sal y pimienta. Mezclamos hasta integrar los ingredientes, sin trabajar excesivamente la carne. Formamos albóndigas de unos 3 cm de diámetro, procurando que tengan un tamaño parecido. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Calentamos un poco de aceite en una cazuela amplia y doramos las albóndigas por tandas. Las giramos con cuidado y las retiramos; terminaremos su cocción en la salsa. Retiramos el exceso de aceite, dejando aproximadamente una cucharada. Eliminamos los posibles restos quemados de harina, pero conservamos los jugos dorados. Añadimos la cucharada rasa de harina reservada para la salsa y la cocinamos a fuego suave durante 1-2 minutos, removiendo para que no se queme. Vertemos los 200 ml de sidra poco a poco mientras mezclamos. Cocinamos durante unos 5 minutos con un hervor suave. Incorporamos los 400 ml de caldo y removemos hasta conseguir una salsa sin grumos. Cuando comience a hervir suavemente, añadimos las albóndigas doradas. Bajamos el fuego y cocinamos durante unos 20-25 minutos, con la cazuela parcialmente tapada. Movemos la cazuela de vez en cuando y giramos las albóndigas con cuidado para que se cocinen de manera uniforme. Comprobamos que el centro de varias albóndigas alcance al menos 72 °C. Prolongamos la cocción si es necesario. Si la salsa queda demasiado líquida, retiramos las albóndigas ya cocinadas y la reducimos con la cazuela destapada. Después volvemos a incorporarlas. Probamos de sal, apagamos el fuego, dejamos reposar un par de minutos y servimos.
- Albóndigas de cerdo ibérico en salsa española
Albóndigas de cerdo ibérico en salsa española Ingredientes 500 g de carne picada de cerdo ibérico. 4 dientes de ajo: 2 para las albóndigas y 2 para la salsa. 1 cebolla. 1 huevo. 3 cucharadas de leche. La miga de 1 rebanada de pan de molde. 10 g de pan rallado. Perejil al gusto. Pimienta al gusto. Sal al gusto. Aceite de oliva, el necesario para dorar y sofreír. Harina para rebozar las albóndigas. 4 cucharadas de tomate frito. 100 ml de vino blanco. 300 ml de agua. 1/2 pastilla de caldo de carne. Elaboración en olla GM Desmenuzamos la miga de pan en un recipiente, añadimos las 3 cucharadas de leche y dejamos que se empape mientras preparamos los demás ingredientes. Pelamos los cuatro dientes de ajo. Picamos dos muy finamente para las albóndigas y reservamos los otros dos para la salsa. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Colocamos la carne picada en un bol. Añadimos el huevo, los dos ajos picados, el perejil, el pan rallado y la miga con la leche que haya absorbido. Salpimentamos y mezclamos hasta integrar, sin trabajar excesivamente la carne. Formamos unas 14 albóndigas de tamaño parecido, aunque la cantidad dependerá de lo grandes que las hagamos. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Pelamos y picamos finamente la cebolla y los dos dientes de ajo reservados para la salsa. Vertemos un poco de aceite en la cubeta y seleccionamos el menú freír, con la tapa abierta. Doramos las albóndigas por tandas, girándolas con cuidado. Las retiramos y reservamos; terminaremos su cocción en la salsa. Retiramos el exceso de aceite, dejando el necesario para el sofrito. Incorporamos la cebolla y el ajo y sofreímos con la tapa abierta durante unos 8-10 minutos, hasta que la cebolla esté blandita. Si quedan restos quemados de harina, los retiramos antes de comenzar. Añadimos el tomate frito y mezclamos durante 1 minuto. Vertemos el vino blanco y cocinamos unos 3-5 minutos con la tapa abierta, dejando que reduzca. Incorporamos los 300 ml de agua y la media pastilla de caldo desmenuzada. Mezclamos y cocinamos unos 5 minutos con un hervor suave. Cancelamos el programa y pasamos la salsa a un recipiente adecuado para triturarla. Dejamos que pierda el calor intenso y la trituramos siguiendo las indicaciones de nuestra batidora. Si utilizamos Mambo, no vertemos la salsa hirviendo para triturarla inmediatamente. Devolvemos la salsa a la cubeta e incorporamos las albóndigas. Comprobamos que no queden restos pegados al fondo. Cerramos la tapa y la válvula y seleccionamos el menú guiso durante 5 minutos, tomando como referencia el tiempo de nuestra receta original y utilizando los ajustes adecuados para nuestro modelo. Al finalizar, cancelamos la función de mantener caliente y dejamos que baje la presión. Abrimos únicamente cuando la olla indique que ya no queda presión, siguiendo las instrucciones de nuestro modelo y sin forzar la tapa. Comprobamos la temperatura interior de una de las albóndigas más grandes. Si no alcanza el punto indicado, continuamos cocinando con la tapa abierta y un hervor suave. Probamos la salsa y rectificamos de sal si es necesario. Si queda demasiado líquida, reducimos unos minutos con la tapa abierta. Dejamos reposar brevemente y servimos. Elaboración con robot de cocina Mambo Desmenuzamos la miga de pan en un recipiente, añadimos las 3 cucharadas de leche y dejamos que se empape. Pelamos los cuatro dientes de ajo. Picamos dos muy finamente para las albóndigas y reservamos los otros dos para la salsa. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Colocamos la carne picada en un bol. Incorporamos el huevo, los dos ajos picados, el perejil, los 10 g de pan rallado y la miga con la leche que haya absorbido. Salpimentamos y mezclamos hasta integrar los ingredientes. Formamos unas 14 albóndigas de tamaño parecido. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Calentamos un poco de aceite en una sartén y doramos las albóndigas por tandas. Las giramos con cuidado y las reservamos. En esta adaptación utilizamos la sartén para mantener el acabado dorado de la receta original; preparamos la salsa y terminamos la cocción en Mambo. Pelamos la cebolla y la cortamos en cuartos. Colocamos las cuchillas en la jarra de acero inoxidable e introducimos la cebolla y los dos ajos reservados. Como programación inicial de esta adaptación, picamos durante 6 segundos a velocidad 6. Detenemos el robot, esperamos al menos 10 segundos antes de abrir y bajamos los restos con la espátula. Comprobamos el picado y repetimos unos segundos si es necesario. Añadimos un poco de aceite del dorado de las albóndigas, siempre que no contenga restos quemados. Programamos inicialmente 10 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Cocinamos con la jarra destapada y removemos ocasionalmente con la espátula, vigilando que la cebolla se ablande sin quemarse. Incorporamos las 4 cucharadas de tomate frito y el vino blanco. Programamos 5 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0, manteniendo la jarra destapada para favorecer la reducción. Añadimos los 300 ml de agua y la media pastilla de caldo desmenuzada. Mezclamos y cocinamos durante unos 5 minutos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Detenemos el robot y dejamos que la salsa se enfríe antes de triturarla. Cerramos la tapa, colocamos correctamente el vaso medidor y trituramos inicialmente durante 20 segundos a velocidad 6, sin temperatura. Comprobamos la textura y repetimos unos segundos si queremos una salsa más fina. Pasamos la salsa a un recipiente. Con el robot apagado y desconectado, sustituimos las cuchillas por MamboMix siguiendo las instrucciones de montaje. Si tenemos una jarra Habana compatible, podemos utilizarla con MamboMix. Devolvemos la salsa a la jarra y añadimos las albóndigas doradas. Comprobamos que no superemos la marca de llenado máximo; si no caben, cocinamos en dos tandas. Programamos inicialmente 20 minutos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Mantenemos un hervor suave con la jarra destapada y movemos las albóndigas delicadamente con la espátula para repartir la salsa. Comprobamos la temperatura interior de una de las albóndigas más grandes. Si necesita más cocción, prolongamos el tiempo en intervalos de 5 minutos con los mismos ajustes. Probamos la salsa y rectificamos de sal si es necesario. Si queda demasiado líquida, prolongamos unos minutos la cocción, vigilando que no se pegue. Detenemos el robot, dejamos reposar brevemente y servimos. Elaboración tradicional Desmenuzamos la miga de pan, añadimos las 3 cucharadas de leche y dejamos que se empape. Pelamos los cuatro dientes de ajo. Picamos dos muy finamente para las albóndigas y reservamos los otros dos para la salsa. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Colocamos la carne picada en un bol y añadimos el huevo, los dos ajos picados, el perejil, los 10 g de pan rallado y la miga con la leche que haya absorbido. Salpimentamos y mezclamos hasta integrar. Formamos unas 14 albóndigas de tamaño parecido. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Pelamos y picamos finamente la cebolla y los dos dientes de ajo reservados. Calentamos aceite en una cazuela y doramos las albóndigas por tandas, girándolas con cuidado. Las retiramos y reservamos, sin dar por terminada su cocción. Retiramos el exceso de aceite y dejamos el necesario para el sofrito. Si quedan restos quemados de harina, los eliminamos. Añadimos la cebolla y el ajo y sofreímos a fuego medio-bajo durante unos 8-10 minutos, hasta que estén blanditos. Incorporamos el tomate frito y cocinamos durante 1 minuto. Añadimos el vino blanco y dejamos reducir unos 3-5 minutos con la cazuela destapada. Vertemos los 300 ml de agua y añadimos la media pastilla de caldo desmenuzada. Mezclamos y cocinamos durante unos 5 minutos con un hervor suave. Retiramos la cazuela del fuego y dejamos que la salsa pierda el calor intenso. La trituramos con una batidora adecuada, siguiendo sus instrucciones y evitando salpicaduras. Devolvemos la salsa a la cazuela si la hemos triturado en otro recipiente. Incorporamos las albóndigas y calentamos hasta que comience a hervir suavemente. Bajamos el fuego y cocinamos durante unos 20-25 minutos, con la cazuela parcialmente tapada. Movemos la cazuela de vez en cuando para repartir la salsa sin romper las albóndigas. Comprobamos la temperatura interior de una de las albóndigas más grandes y prolongamos la cocción si es necesario. Probamos la salsa y rectificamos de sal. Si queda demasiado líquida, terminamos la cocción con la cazuela destapada. Apagamos el fuego, dejamos reposar unos minutos y servimos. Elaboración en olla lenta ChupChup Desmenuzamos la miga de pan en un recipiente, añadimos las 3 cucharadas de leche y dejamos que se empape. Pelamos los cuatro dientes de ajo. Picamos dos muy finamente para las albóndigas y reservamos los otros dos para la salsa. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Colocamos la carne picada en un bol. Añadimos el huevo, los dos ajos picados, el perejil, los 10 g de pan rallado y la miga con la leche que haya absorbido. Salpimentamos y mezclamos hasta integrar. Formamos unas 14 albóndigas de tamaño parecido. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Las reservamos tapadas en el frigorífico mientras preparamos la salsa. Pelamos y picamos finamente la cebolla y los dos dientes de ajo reservados. Calentamos un poco de aceite en una sartén. Añadimos la cebolla y el ajo y sofreímos a fuego medio-bajo durante unos 8-10 minutos, hasta que estén blanditos. Incorporamos el tomate frito y mezclamos durante 1 minuto. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir durante unos 3-5 minutos, con la sartén destapada. Añadimos los 300 ml de agua y la media pastilla de caldo desmenuzada. Mezclamos y cocinamos durante unos 5 minutos con un hervor suave. Retiramos la salsa del fuego, dejamos que pierda el calor intenso y la trituramos siguiendo las indicaciones de nuestra batidora. Sacamos las albóndigas del frigorífico y las doramos por tandas en otra sartén con un poco de aceite. Las giramos con cuidado y las pasamos a la olla lenta para continuar la cocción sin demora. Colocamos la cubeta en la base de la ChupChup. Incorporamos las albóndigas y la salsa templada, evitando verter líquidos hirviendo sobre la cerámica fría. Tapamos y cocinamos en potencia alta durante unas 3 horas como referencia inicial. Comprobamos el punto al acercarnos al final y prolongamos hasta unas 4 horas si es necesario, según el tamaño de las albóndigas y el funcionamiento de nuestra olla. Comprobamos con un termómetro la temperatura interior de una de las albóndigas más grandes. No damos por terminada la cocción únicamente por el tiempo transcurrido. Si la salsa queda demasiado líquida, retiramos las albóndigas ya cocinadas y reducimos la salsa en una sartén hasta conseguir la textura deseada. Volvemos a reunirla con las albóndigas. Probamos y rectificamos de sal si es necesario. Apagamos la olla, dejamos reposar brevemente y servimos.
- Patatas a la asturiana
Patatas a la asturiana Ingredientes: 800 g de patatas 100 g de chorizo 100 g de panceta 25 g de arroz 100 g de cebolla Una hoja de laurel Pimentón dulce 40 ml de aceite de oliva 4 g de sal 3 g de carne de pimiento choricero Elaboración tradicional Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en trozos, cascándolas (dando un corte limpio y en el último momento rompiéndolas para que durante su cocción engorde el caldo con la fécula que sueltan). Reservamos las patatas cascadas cubiertas de agua. Picamos en trozos muy finos la cebolla y la sofreímos a fuego lento en una cazuela con cuatro cucharadas de aceite y sin que llegue a coger color. A continuación, añadimos el chorizo y la panceta troceada y removemos para que se rehoguen uniformemente. Añadimos las patatas, que habremos escurrido, y las rehogamos bien durante un par de minutos junto con el chorizo y la panceta. Incorporamos el laurel, espolvoreamos con el pimentón y agregamos el pimiento choricero; inmediatamente cubrimos las patatas con el agua. Llevamos a ebullición y, a continuación, bajamos el fuego y dejamos que cueza, a fuego lento, durante 10 minutos. Añadimos el arroz y dejamos hervir el conjunto unos 18 minutos. Es importante que el guiso quede algo caldoso, por lo que quizá requiera algo más de agua. Dejamos reposar un par de minutos y servimos. Elaboración en robot de cocina Mambo Pelamos y lavamos las patatas. Las chascamos en trozos medianos y parecidos: comenzamos el corte con el cuchillo y terminamos rompiendo cada trozo. Las reservamos en un recipiente cubiertas de agua. Pelamos la cebolla y la cortamos en cuartos. Cortamos el chorizo en rodajas y la panceta en dados pequeños. Colocamos las cuchillas en la jarra de acero inoxidable e introducimos la cebolla. Como programación inicial para esta adaptación, picamos durante 6 segundos a velocidad 6. Detenemos el robot, esperamos al menos 10 segundos antes de abrir y comprobamos el picado. Si quedan trozos grandes, repetimos unos segundos. Retiramos la cebolla y la reservamos. Con la jarra vacía y el robot apagado y desconectado, sustituimos las cuchillas por la cuchara MamboMix siguiendo el montaje de nuestro modelo. Si tenemos una jarra Habana compatible, la utilizamos con MamboMix, nunca con las cuchillas. Incorporamos los 40 ml de aceite y la cebolla picada. Como ajuste inicial de la adaptación, programamos 8 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Cocinamos con la jarra destapada y removemos ocasionalmente con la espátula, vigilando que la cebolla se ablande sin tostarse. La velocidad 0 permite cocinar sin movimiento y remover manualmente. Añadimos el chorizo y la panceta. Programamos 4 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Removemos suavemente para que se rehogue todo de manera uniforme. Escurrimos las patatas y las incorporamos a la jarra. Mezclamos con la espátula y programamos 2 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Añadimos la hoja de laurel, el pimentón dulce y los 3 g de carne de pimiento choricero. Mezclamos e incorporamos inmediatamente agua hasta cubrir justo las patatas. Añadimos los 4 g de sal, sin superar la marca de llenado máximo de nuestra jarra. Calentamos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Cuando el caldo comience a hervir suavemente, cocinamos durante 10 minutos. Mantenemos la jarra destapada y removemos con cuidado de vez en cuando. Incorporamos los 25 g de arroz y mezclamos suavemente. Cocinamos durante unos 18 minutos más a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0, tomando como referencia el tiempo de la receta original. Comprobamos que las patatas estén tiernas y que el arroz esté cocido. Si necesitan más tiempo, prolongamos la cocción en intervalos breves. Si el guiso espesa demasiado, añadimos un poco de agua caliente para mantenerlo caldoso. Probamos y rectificamos de sal solo si es necesario. Detenemos el robot, retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar un par de minutos y servimos. Elaboración en olla GM Pelamos y lavamos las patatas. Las chascamos en trozos de unos 2 cm, procurando que tengan un tamaño parecido, y las reservamos cubiertas de agua. Pelamos la cebolla y la picamos finamente. Cortamos el chorizo en rodajas y la panceta en dados pequeños. Vertemos los 40 ml de aceite en la cubeta y seleccionamos el menú sofreír, con la tapa abierta. Incorporamos la cebolla y la cocinamos durante unos 7-8 minutos, removiendo hasta que esté blandita, sin dejar que se tueste. Añadimos el chorizo y la panceta. Rehogamos durante unos 4 minutos, removiendo para que se cocinen de manera uniforme y vayan soltando su grasa. Escurrimos las patatas y las incorporamos a la cubeta. Mezclamos y rehogamos durante 2 minutos. Añadimos la hoja de laurel, el pimentón dulce y los 3 g de carne de pimiento choricero. Removemos brevemente y vertemos enseguida agua hasta cubrir justo las patatas. Incorporamos los 25 g de arroz y los 4 g de sal. Mezclamos y comprobamos que no queden restos pegados al fondo. Como el guiso contiene arroz, no superamos la mitad de la capacidad de la cubeta. Cancelamos el menú sofreír, cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición cerrada. Como punto de partida de esta adaptación, seleccionamos el menú guiso durante 8 minutos, a presión media y 130 °C, si nuestro modelo permite esos ajustes. Al finalizar, cancelamos la función de mantener caliente y dejamos que la presión descienda de forma natural. Abrimos únicamente cuando la olla indique que ya no queda presión, siguiendo las instrucciones de nuestro modelo y sin forzar la tapa. Comprobamos que las patatas estén tiernas y que el arroz esté cocido. Si necesitan algo más de cocción, terminamos con la tapa abierta y un hervor suave. Si el guiso queda demasiado espeso, añadimos un poco de agua caliente y mezclamos suavemente. Probamos y rectificamos de sal solo si es necesario. Retiramos la hoja de laurel y servimos tras un reposo breve, evitando mantener el arroz caliente durante mucho tiempo. Elaboración en olla lenta ChupChup Pelamos y lavamos las patatas. Las chascamos en trozos medianos y de tamaño parecido y las reservamos cubiertas de agua. Pelamos la cebolla y la picamos finamente. Cortamos el chorizo en rodajas y la panceta en dados pequeños. Calentamos los 40 ml de aceite en una sartén. Preparamos el sofrito aparte, sin colocar la cubeta cerámica de la ChupChup directamente sobre el fuego ni sobre una placa de cocina. Incorporamos la cebolla y la sofreímos a fuego medio-bajo durante unos 7-8 minutos, removiendo hasta que esté blandita, sin dejar que se tueste. Añadimos el chorizo y la panceta y rehogamos durante unos 4 minutos, removiendo para que se cocinen de manera uniforme. Escurrimos las patatas, las añadimos a la sartén y las rehogamos durante 2 minutos. Incorporamos el pimentón dulce y los 3 g de carne de pimiento choricero. Removemos brevemente, añadimos un chorrito de agua y retiramos del fuego. Dejamos que la preparación pierda el calor intenso antes de pasarla a la cubeta a temperatura ambiente, evitando cambios bruscos de temperatura. Colocamos la cubeta en la base e introducimos las patatas y el sofrito con todo su aceite. Añadimos la hoja de laurel, los 4 g de sal y agua a temperatura ambiente hasta que quede ligeramente por debajo de la superficie de las patatas. No añadimos líquido en exceso, porque en la olla lenta se evapora menos que en una cazuela tradicional. Tapamos y cocinamos en potencia alta durante unas 3-4 horas como referencia inicial. Comprobamos las patatas al acercarnos al final: buscamos que estén casi tiernas, pero que todavía mantengan su forma. Ajustamos el tiempo según nuestra olla y el tamaño de los trozos. Incorporamos los 25 g de arroz y los mezclamos suavemente con el caldo caliente, procurando que queden sumergidos. Si falta líquido, añadimos un poco de agua templada, evitando verter agua fría sobre la cubeta caliente. Volvemos a tapar y continuamos en potencia alta. Como propuesta para esta adaptación, comenzamos a comprobar el arroz a los 30 minutos; puede necesitar unos 45-60 minutos o más según la variedad y el funcionamiento de la olla. Prolongamos la cocción hasta que el grano esté tierno, sin darlo por cocido únicamente por el tiempo transcurrido. Comprobamos también que las patatas estén tiernas y que el guiso conserve suficiente caldo. Si queda demasiado espeso, añadimos un poco de agua caliente y mezclamos con cuidado. Probamos y rectificamos de sal solo si es necesario. Apagamos la olla, retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar un par de minutos y servimos.
- Patatas a la riojana
Patatas a la riojana Ingredientes: 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 5 patatas medianas 2 chorizos 1/2 pimiento rojo 1/2 cebolla 1 diente de ajo La carne de un pimiento choricero 2 vasos de agua o caldo de pollo Sal 1 hoja de laurel Elaboración en olla GM Pelamos la cebolla y el diente de ajo y los picamos finamente. Lavamos el pimiento rojo, retiramos las semillas y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos las patatas, las lavamos y las chascamos en trozos medianos y de tamaño parecido: comenzamos el corte con el cuchillo y terminamos rompiendo cada trozo. Cortamos los chorizos en rodajas y reservamos. Vertemos las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en la cubeta y seleccionamos el menú sofreír, con la tapa abierta. Si nuestro modelo no dispone de este menú, utilizamos el programa adecuado para rehogar sin presión. Cuando el aceite esté caliente, incorporamos la cebolla, el ajo y el pimiento. Sofreímos durante unos 7-10 minutos, removiendo con una espátula adecuada para la cubeta, hasta que las verduras estén blanditas. Añadimos el chorizo y rehogamos durante unos 2-3 minutos, removiendo para que se mezcle con las verduras y vaya soltando su grasa. Incorporamos las patatas, la carne del pimiento choricero y la hoja de laurel. Mezclamos y rehogamos durante 1 minuto. Vertemos los 2 vasos de agua o caldo de pollo y añadimos un poco de sal, teniendo en cuenta la que aportan el chorizo y el caldo. Si el líquido no llega a cubrir justo las patatas, añadimos un poco más. Removemos y comprobamos que no queden restos pegados al fondo, sin superar el límite de llenado de la olla. Cancelamos el menú, cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición cerrada. Seleccionamos el menú guiso durante 15 minutos, tomando como referencia la programación de nuestra receta original y ajustándola a las indicaciones de nuestro modelo. Al finalizar, cancelamos la función de mantener caliente. Dejamos que la presión baje y abrimos únicamente cuando la olla indique que podemos hacerlo con seguridad. Si liberamos vapor por la válvula, seguimos las instrucciones de nuestro modelo y nos mantenemos alejados de su salida. Comprobamos que las patatas estén tiernas y probamos el caldo. Rectificamos de sal si es necesario. Si alguna patata todavía está firme, terminamos la cocción con la tapa abierta y un hervor suave. Si queremos espesar el caldo, aplastamos un par de trozos de patata y los mezclamos con el guiso. Retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar unos minutos y servimos. Elaboración en olla lenta ChupChup Pelamos la cebolla y el diente de ajo y los picamos finamente. Lavamos el pimiento rojo, retiramos las semillas y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos las patatas, las lavamos y las chascamos en trozos medianos y de tamaño parecido: comenzamos el corte con el cuchillo y terminamos rompiendo cada trozo. Cortamos los chorizos en rodajas y reservamos. Calentamos las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén. Preparamos el sofrito aparte, sin colocar la cubeta cerámica de la olla lenta sobre el fuego. Incorporamos la cebolla, el ajo y el pimiento. Sofreímos a fuego medio durante unos 7-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén blanditas. Añadimos el chorizo y rehogamos durante unos 2-3 minutos, para que se mezcle con las verduras y vaya soltando su grasa. Incorporamos la carne del pimiento choricero, removemos durante unos segundos y retiramos la sartén del fuego. Dejamos que el sofrito pierda el calor intenso antes de pasarlo a la cubeta, evitando cambios bruscos de temperatura. Colocamos la cubeta en la base de la olla lenta. Introducimos las patatas, el sofrito con todo su aceite y la hoja de laurel. Añadimos los 2 vasos de agua o caldo de pollo a temperatura ambiente y un poco de sal. Mezclamos suavemente. En esta elaboración no buscamos cubrir completamente las patatas, porque durante la cocción lenta se evapora poco líquido. Tapamos y cocinamos en potencia alta durante unas 4-5 horas como referencia inicial. Mantenemos la tapa puesta y comprobamos el punto de las patatas al acercarnos al final del tiempo. Pinchamos un trozo de patata para comprobar que esté tierno. Si todavía ofrece resistencia, continuamos en potencia alta y revisamos en intervalos de unos 30 minutos. Probamos el caldo y rectificamos de sal si es necesario. Si queremos espesarlo, aplastamos un par de trozos de patata y los mezclamos suavemente con el guiso. Apagamos la olla, retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar unos minutos y servimos. Elaboración tradicional Pelamos la cebolla y el diente de ajo y los picamos finamente. Lavamos el pimiento rojo, retiramos las semillas y lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos las patatas, las lavamos y las chascamos en trozos medianos y de tamaño parecido: comenzamos el corte con el cuchillo y terminamos rompiendo cada trozo. Cortamos los chorizos en rodajas y reservamos. Calentamos las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela. Añadimos la cebolla, el ajo y el pimiento y sofreímos a fuego medio durante unos 7-10 minutos, removiendo hasta que las verduras estén blanditas. Incorporamos el chorizo y rehogamos durante unos 2-3 minutos, para que vaya soltando su grasa y se mezcle con el sofrito. Añadimos las patatas, la carne del pimiento choricero y la hoja de laurel. Mezclamos y rehogamos durante 1 minuto. Vertemos los 2 vasos de agua o caldo de pollo. Si no llegamos a cubrir justo las patatas, añadimos un poco más de líquido. Sazonamos con moderación, teniendo en cuenta la sal del chorizo y del caldo. Subimos el fuego hasta que el guiso comience a hervir. Después lo bajamos y cocinamos con un hervor suave durante unos 25-35 minutos, con la cazuela parcialmente tapada. Movemos la cazuela de vez en cuando para mezclar el guiso sin romper las patatas. Vigilamos el líquido y, si hace falta, añadimos un poco de agua o caldo caliente. Pinchamos una patata y comprobamos que esté tierna. Si todavía está firme, prolongamos la cocción unos minutos más. Probamos el caldo y rectificamos de sal. Si queremos espesarlo, aplastamos un par de trozos de patata y los mezclamos con el guiso. Si queda demasiado líquido, cocinamos unos minutos más con la cazuela destapada. Apagamos el fuego, retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar unos minutos y servimos. Elaboración en robot de cocina: Pelamos la cebolla y el diente de ajo. Lavamos el pimiento rojo, retiramos las semillas y cortamos las verduras en trozos grandes. Colocamos las cuchillas en la jarra de acero inoxidable. Introducimos la cebolla y el ajo y picamos durante 6 segundos a velocidad 6. Detenemos el robot, esperamos a que las cuchillas estén completamente paradas y comprobamos el picado. Si quedan trozos grandes, repetimos unos segundos. Retiramos y reservamos. Introducimos el pimiento en la misma jarra y picamos durante 5 segundos a velocidad 4. Comprobamos el tamaño y repetimos unos segundos si es necesario. Retiramos y reservamos junto con la cebolla y el ajo. Pelamos las patatas, las lavamos y las chascamos en trozos medianos y de tamaño parecido: comenzamos el corte con el cuchillo y terminamos rompiendo cada trozo. Cortamos los chorizos en rodajas. Con el robot apagado y desconectado, sustituimos las cuchillas por la cuchara MamboMix siguiendo el montaje de nuestro modelo. Si tenemos una jarra Habana compatible, la utilizamos con MamboMix; no colocamos las cuchillas en la jarra cerámica. Incorporamos las 2 cucharadas de aceite, la cebolla, el ajo y el pimiento picados. Como propuesta inicial, programamos 10 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Trabajamos con la jarra destapada y removemos ocasionalmente con la espátula, manteniéndonos alejados del vapor. La velocidad 0 permite cocinar sin movimiento y remover manualmente. Comprobamos que las verduras estén blanditas. Si todavía están firmes, prolongamos el sofrito unos minutos con los mismos ajustes, vigilando que no se quemen. Añadimos las rodajas de chorizo y programamos 3 minutos a 110 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Removemos suavemente para que se mezclen con las verduras y vayan soltando su grasa. Incorporamos las patatas, la carne del pimiento choricero y la hoja de laurel. Vertemos los 2 vasos de agua o caldo y añadimos un poco de sal. Si necesitamos más líquido para cubrir justo las patatas, añadimos un poco más, sin superar la marca de llenado máximo. Mezclamos con cuidado y programamos inicialmente 30 minutos a 100 °C, potencia de calor 6 y velocidad 0. Mantenemos un hervor suave y removemos ocasionalmente con la espátula, sin deshacer las patatas. Vigilamos el nivel de líquido durante la cocción. Comprobamos el punto pinchando una patata. Si todavía está firme, prolongamos la cocción en intervalos de 5 minutos con los mismos ajustes, hasta que esté tierna. Probamos el caldo y rectificamos de sal. Si queremos espesarlo, retiramos un par de trozos de patata, los aplastamos con un tenedor en un plato y los reincorporamos al guiso. Detenemos el robot, retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar unos 5 minutos y servimos.
- Pasta fresca
Pasta fresca Ingredientes: 300 g de harina de fuerza 3 huevos medianos 1 cucharadita de aceite de oliva Una pizca de sal Elaboración en robot de cocina: Colocamos en nuestra jarra la cuchara Mambomix. Introducimos todos los ingredientes en el bol de la máquina y amasamos unos 5 minutos a velocidad 3. Durante este amasado, vigilaremos que no queden ingredientes en la jarra, que sería rarísimo porque MamboMix suele hacer una bola perfecta, lisa y uniforme. Dejamos reposar un par de minutos y vamos preparando la máquina de estirado. Damos forma a nuestra masa, para ello la proporcionamos en 3. Cogemos la primera bolita y la aplastamos con las manos y la pasamos por el rodillo de la máquina varias veces. Cada vez que la vayamos a pasar, la plegamos sobre sí misma; hay que afinarla poco a poco, así que vamos cerrando cada vez más los rodillos, espolvoreando nuestra pasta con harina para que no se nos pegue. Toca el momento de darle un sentido, si queremos espaguetis o tallarines, debemos cortarla en tiras o pasar por el rodillo. De esa forma, si queremos otro tipo de pasta, la podemos moldear con nuestras manos o troquelar con un cortapastas. La cocción de la pasta fresca: Coge una olla con abundante agua con sal y, cuando el agua llegue a ebullición, cocina la pasta 2 minutos. Si la has hecho más gruesa, puedes necesitar hasta 4-5 minutos. Consejos: La conservación: Puedes usar la pasta fresca en el momento o guardarla en un tupper hermético. Si la vas a congelar, espera 1 hora con la pasta al aire para que quede más seca. Si se hace pasta como espaguetis o tallarines, es recomendable colgarlos para que no queden hechos un lío. Elaboración tradicional: Ponemos la harina sobre la encimera o en un bol amplio y hacemos un hueco en el centro. Añadimos los huevos, el aceite y la sal. Batimos los huevos ligeramente con un tenedor y vamos incorporando la harina desde los bordes. Cuando la mezcla empiece a unirse, la trabajamos con las manos hasta formar una bola. Amasamos durante 8–10 minutos, hasta obtener una masa lisa y firme. Si quedan restos secos que no se integran, nos humedecemos ligeramente las manos y seguimos amasando; evitamos añadir mucha agua de golpe. Envolvemos la masa o la tapamos bien y la dejamos reposar 30 minutos. Así resultará más fácil estirarla. Dividimos la masa en tres partes. Trabajamos una y mantenemos las otras tapadas para que no se sequen. Aplanamos la primera porción con las manos y la pasamos por la máquina de pasta en su abertura más ancha. La plegamos sobre sí misma y repetimos unas cuantas veces. Después reducimos la separación de los rodillos progresivamente hasta conseguir el grosor deseado. Espolvoreamos con un poco de harina si se pega. Si no tenemos máquina, podemos estirarla sobre la encimera con un rodillo. Cortamos las láminas en tiras para hacer tallarines, usamos el accesorio de corte para espaguetis o les damos la forma que queramos. Repetimos el proceso con las otras dos porciones. Llevamos a ebullición abundante agua con sal. Cocemos la pasta fresca durante 2–4 minutos, según su grosor. Probamos una pieza antes de escurrirla y la mezclamos enseguida con la salsa.










