Escoger un microondas: con plato giratorio y sin plato (flatbed).
- Sonya
- hace 5 días
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El microondas es, en esencia, una “caja metálica” diseñada para generar y contener energía electromagnética (microondas) y convertirla en calor dentro del alimento. Aunque por fuera parezcan aparatos simples, por dentro combinan electrónica de potencia, un generador de radiofrecuencia y un sistema para repartir esa energía de la forma más uniforme posible.
La base: ¿Qué calienta realmente el microondas?
Dentro del horno hay un magnetrón, un tubo electrónico que genera microondas. Esa energía entra en la cavidad (el interior metálico) y rebota en sus paredes; cuando atraviesa el alimento, hace que moléculas polares (especialmente el agua) se agiten y transformen esa energía en calor.
El metal refleja microondas; por eso el interior es metálico y la energía se queda “dando vueltas” dentro.
El microondas no “cocina de dentro hacia fuera” de forma mágica: calienta sobre todo donde la energía penetra, y el resto se termina por conducción térmica (el calor se mueve desde las zonas calientes a las frías).
En la mayoría de microondas domésticos se trabaja alrededor de 2,45 GHz; seguro que os suenan estos GHz, pero de los móviles.
Componentes internos (los que más importan)
Magnetrón (el “motor” del microondas)
No se ve desde la cavidad del microondas, es algo interno.
Convierte electricidad en microondas.
Es un componente crítico: Hacer funcionar el microondas en vacío puede dañarlo en algunos equipos.
Placa de mica (o tapa del waveguide) (microondas con plato)
Esa pieza que parece una tarjeta gris/marrón clara (a veces mica, a veces otro material) no es decorativa:
Cubre el orificio por el que entran las microondas a la cavidad.
Evita que grasa, vapor y restos de comida entren en la guía de ondas.
Si está dañada, carbonizada o falta, puede provocar calentamientos irregulares, chispazos y daños internos; no es seguro usar el microondas sin ella. Se identifica fácil; está siempre por dentro del microondas y ha de estar siempre limpia y no se ha de quitar en ningún momento.
¿Por qué algunos microondas tienen plato giratorio?

El problema a resolver: “puntos calientes” y “puntos fríos”
Dentro de la cavidad se forman patrones de interferencia (zonas donde llega más energía y otras donde llega menos). Si el alimento se queda quieto, es fácil que aparezcan áreas sobrecalentadas y otras poco hechas.
Plato giratorio (turntable): la solución clásica
El plato rota para que el alimento recorra distintas zonas de la cavidad y, de media, reciba energía de forma más homogénea.
Ventajas:
Buen rendimiento en uniformidad con diseño simple.
Fácil de entender y de “verificar”: si gira, está haciendo su parte.
Inconvenientes:
Limpieza más engorrosa (plato + aro/rueda).
Menos aprovechamiento del espacio (recipientes grandes chocan con el giro).
Más piezas mecánicas.
Calentamiento más lento
Los platos son frágiles; muchas veces, al limpiarlos, se caen o se rompen. Dependiendo de la marca y modelo pueden costar entre 20€ y 40€.
IMPORTANTE: Placa de mica: señales de alerta (y por qué aparecen chispas)
La mica suele fallar por algo muy “mundano”: salpicaduras de grasa/salsas que se secan, se recalientan y acaban carbonizándose. Cuando hay zonas ennegrecidas, ese residuo puede volverse más conductor y favorecer arcos (chispas).
Señales para actuar:
Chispas repetidas siempre en el mismo lado/zona (cerca de la placa).
Manchas marrón oscuro/negro, burbujas, grietas o agujeros en la mica.
Olor a quemado durante el uso.
Recomendación práctica (segura y conservadora):
Si la placa está quemada o rota, no uses el equipo y tramita reparación con el servicio técnico.
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¿Y cómo calienta un microondas “sin plato” (flatbed)?
En los modelos sin plato, el aparato suele compensar la falta de giro con un sistema que redistribuye el campo electromagnético:

“Mode stirrer” / agitador de modos
Algunos fabricantes lo describen como una función que reparte las microondas para reducir zonas frías y calientes, “como un ventilador” que ayuda a rebotarlas y distribuirlas mejor.
En este caso estamos hablando de que un microondas sin plato, tiene magnetrón, y conduce por un tubo las ondas, hacia la parte inferior de la cavidad; estas se reparten por ella y se trasladan de abajo arriba a través de la base de la cavidad, que tiene un cristal como nuestras vitrocerámicas.
Ventajas:
Versatilidad: más fácil meter recipientes grandes y alargados, así como poner varios cuencos individuales.
Sin piezas giratorias: menos elementos que desmontar.
Limpieza mucho más fácil, ya que no contamos con una superficie con hendiduras; es todo plano.
No hay plato, con lo cual,, otra cosa menos a limpiar y que se pueda romper.
Guía rápida de elección
Uso diario básico, mejor relación calidad/precio → Con plato
Usas fuentes grandes/rectangulares, priorizas limpieza y capacidad real → Sin plato
Punto importante:
La uniformidad depende mucho del diseño; aunque reparta mejor, sigue siendo buena práctica remover, reposicionar o dejar reposar ciertos alimentos, igual que en un microondas con plato.
Ahora, ya sabemos cómo funciona un microondas con plato y sin plato; podemos, pues, recordar otros factores que debemos tener en cuenta cuando escojamos un microondas,
Microondas con grill vs. sin grill: ¿cuál te conviene?

Si solo necesitas calentar, descongelar y cocinar rápido, un microondas sin grill cumple perfectamente. Pero si además quieres dorar, gratinar y dar un acabado “de horno”, el microondas con grill marca la diferencia.
Con grill (más versátil)
Dora y gratina (pizza, lasañas, alitas, tostadas, queso fundido).
Mejor acabado en platos preparados: crujiente por fuera, caliente por dentro.
Ideal si no quieres encender el horno para pequeñas raciones.
A tener en cuenta: suele ser algo más caro, puede ensuciar más (salpicaduras/grasas) y conviene usar accesorios adecuados.
Sin grill (simple y eficiente)
Más económico y normalmente más fácil de usar.
Perfecto para tareas del día a día: leche, café, tupper, verduras al vapor, descongelados.
Menos funciones, menos complicaciones.
Guía rápida de elección
¿Gratinas o doras 2–3 veces por semana? → Con grill
¿Lo usas principalmente para recalentar/descongelar? → Sin grill
Microondas mecánico vs. digital: ¿cuál elegir?

La diferencia clave está en cómo se controlan el tiempo y la potencia: con ruletas (mecánico) o con botones/pantalla (digital). Ambos calientan igual; cambia la precisión y la experiencia de uso.
Microondas mecánico (ruletas)
Ventajas
Muy fácil e intuitivo: girar y listo.
Suele ser más económico.
Menos “parafernalia”: ideal para uso básico o para personas que quieren cero complicaciones.
A tener en cuenta
Menos precisión (saltos de tiempo/potencia, ajustes más “a ojo”).
Normalmente, menos programas automáticos.
Microondas digital (pantalla y botones/teclas)
Ventajas
Más precisión en tiempos y niveles de potencia.
Programas automáticos (descongelar por peso, menús, etc.).
Mejor para recetas repetibles: calentar siempre “exacto” un plato concreto.
A tener en cuenta
Puede ser más caro.
Algo menos “inmediato” si no te gustan los menús.
Si el panel es táctil, conviene mantenerlo limpio y seco para responder bien.
Guía rápida de elección
Uso simple (recalentar, leche, tupper) → Mecánico
Quieres precisión, menús y repetir resultados → Digital
Para oficina/pisos de estudiantes → Mecánico suele ser lo más práctico.
Para cocina habitual y variedad de platos → Digital
Y ahora os dejo unos "tips" que siempre vienen muy bien recordar.
Limpieza: lo que funciona y lo que conviene evitar

Rutina básica (interior)
Desenchufa (muchos manuales lo recomiendan por seguridad).
Limpia salpicaduras cuanto antes para que no se “horneen”.
Pasa un paño suave con agua templada.
Para suciedad persistente: jabón suave, lavavajillas o bicarbonato.
Evita estropajos metálicos, abrasivos y limpiadores de horno.
Truco de vapor (para olores y suciedad pegada):
Calienta una mezcla de agua con bicarbonato o agua con limón, deja reposar con la puerta cerrada y luego pasa el paño: el vapor ayuda a reblandecer residuos y a desodorizar.
Puerta, juntas y seguridad
No dejes que se acumule suciedad en las superficies de sellado de la puerta; límpialas con detergente suave y agua, sin abrasivos.
Si la puerta no cierra bien, hay deformaciones, bisagras flojas o daños en el sellado, es motivo para dejar de usar el microondas hasta revisar, por el servicio técnico.
Limpieza del exterior (especialmente inox/recubrimientos)
Agua tibia y jabón suave, paño de microfibra; evitar abrasivos y ciertos químicos agresivos.
Uso responsable (para que caliente mejor y dure más)
No lo uses vacío: puede dañar el magnetrón en algunos modelos.
Evita metales no aptos (cubiertos, bordes metalizados, etc.) si no está específicamente permitido por el fabricante: son causa típica de chispas/arcos.
Tenlo siempre limpio.
Usa elementos de protección, la típica cubierta de platos que usamos para evitar salpicaduras, o también cubrir los platos con papel film apto para microondas.

