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  • Mousse de nectarinas

    Mousse de nectarinas Ingredientes: 5 nectarinas medianas 3 cucharadas de queso crema tipo Filadelfia 3 cucharadas de leche condensada 200 ml de nata para montar 3 láminas de gelatina neutra Agua Elaboración en robot de cocina Mambo: Ponemos las láminas de gelatina en agua fría, cubiertas y separadas, durante unos 5 minutos para que se hidraten; las escurrimos, las calentamos en el microondas 20–30 segundos hasta que se derritan y las reservamos. Colocamos las cuchillas en la jarra del Mambo, añadimos las nectarinas peladas y troceadas y trituramos hasta obtener un puré fino, parando para bajar los restos con la espátula si hace falta. Añadimos a la jarra el queso crema y la leche condensada y mezclamos a velocidad media hasta que quede una crema homogénea. Con el robot en marcha a velocidad baja-media, incorporamos la gelatina ya derretida y mezclamos unos segundos más hasta que se integre por completo; pasamos la mezcla a un bol y reservamos. Lavamos y secamos bien la jarra, colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y la montamos a velocidad 4, vigilando en todo momento para detenerla en cuanto esté firme. Añadimos la crema de nectarina a la jarra con la nata montada y mezclamos a velocidad baja solo lo justo para integrar, sin batir de más, y terminamos de unificar con la espátula si es necesario. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos con film y los dejamos en la nevera un mínimo de 8 horas (mejor de un día para otro); si queremos probarla antes, la dejamos una hora en el congelador. Elaboración tradicional: Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien. Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino. Añadimos el queso crema y la leche condensada y batimos hasta conseguir una crema homogénea. Separamos unas cucharadas de esta crema y las calentamos suavemente en un cazo, sin que hiervan. Retiramos del fuego, añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo. Incorporamos poco a poco unas cucharadas de la crema fría a la mezcla con gelatina, removiendo para igualar las temperaturas. Después, añadimos esta preparación al resto de la crema de nectarina y mezclamos bien. Dejamos que pierda el calor si todavía está caliente, sin esperar a que cuaje. En un bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso. Incorporamos la crema de nectarina a la nata montada en varias veces, utilizando una espátula y movimientos envolventes para conservar una textura aireada. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría. Elaboración con olla GM: Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien. Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino. Introducimos el puré en la cubeta de la olla GM. Seleccionamos el menú Plancha a una temperatura baja que permita nuestro modelo, con la tapa abierta y sin presión. Calentamos suavemente mientras removemos con una espátula de silicona para evitar que se pegue. Cuando el puré esté caliente, sin llegar a hervir, cancelamos el programa. Añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo. Pasamos la mezcla a un bol y dejamos que pierda el calor, sin esperar a que cuaje. Incorporamos el queso crema y la leche condensada y mezclamos hasta obtener una crema homogénea. En otro bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso. Cuando la crema de nectarina ya no esté caliente, la incorporamos a la nata montada en varias veces, con una espátula y movimientos envolventes. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría.

  • Puré de batata

    Puré de batata en robot de cocina Ingredientes: 1/2 kilo de batata 20 g de mantequilla Sal al gusto Pimienta negra molida al gusto Un poco de leche Agua Aceite de oliva Perejil Elaboración tradicional: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las colocamos en una cacerola, las cubrimos con agua y las cocemos con piel durante unos 25 minutos, aproximadamente. El tiempo dependerá de su tamaño; comprobamos que estén tiernas pinchándolas con un tenedor. Cuando estén listas, las escurrimos y las dejamos templar lo suficiente para poder manipularlas sin quemarnos. Las pelamos, las troceamos y las pasamos por un pasapurés. Si no tenemos, las aplastamos con un tenedor hasta conseguir una textura uniforme. Pasamos el puré a un cazo y añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Calentamos a fuego bajo durante unos minutos, removiendo constantemente para integrar los ingredientes y evitar que el puré se pegue. Si lo queremos más cremoso, añadimos un poco más de leche, poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada. Retiramos del fuego y servimos caliente. Si queremos, terminamos con perejil picado y un chorrito de aceite de oliva. Elaboración con Mambo: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. Vertemos aproximadamente 700–1000 ml de agua en la jarra y colocamos la batata en el cestillo o en la vaporera, según el accesorio que utilicemos y las indicaciones de nuestro modelo. Si usamos la vaporera, retiramos el vaso medidor para permitir el paso del vapor. Cocinamos durante unos 25–35 minutos, a una temperatura de entre 110 y 120 °C, con potencia de calor media-alta y velocidad 0. Estos ajustes son orientativos; comprobamos que la batata esté tierna y prolongamos la cocción si fuera necesario. Retiramos el cestillo o la vaporera con cuidado de no quemarnos con el vapor. Vaciamos el agua de la jarra e introducimos la batata cocida. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Trituramos comenzando a velocidad media y aumentándola progresivamente si queremos un puré más fino. Comprobamos la textura y añadimos más leche, poco a poco, si lo queremos más cremoso. Mezclamos de nuevo hasta integrar todos los ingredientes. Si necesitamos calentarlo antes de servir, programamos 1–2 minutos a temperatura suave y velocidad baja. Servimos caliente y, si queremos, añadimos perejil picado y un chorrito de aceite de oliva por encima. Elaboración en olla GM: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar. Introducimos la batata en la cubeta y añadimos agua hasta cubrirla, respetando los niveles mínimo y máximo indicados para nuestro modelo. Cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición de presión. Programamos el menú Guiso, a 140 °C y presión media, durante 10 minutos como referencia inicial. Al finalizar, cancelamos el mantenimiento del calor y dejamos que la presión baje de forma natural. Abrimos únicamente cuando la olla esté completamente despresurizada. Comprobamos que la batata esté tierna pinchándola con un tenedor. Si todavía ofrece resistencia, continuamos la cocción con la tapa abierta hasta que se ablande. Escurrimos bien la batata y la pasamos a un bol. La aplastamos con un tenedor o un pasapurés hasta conseguir una textura uniforme. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Mezclamos mientras la batata todavía está caliente para que la mantequilla se funda y quede bien integrada. Si queremos un puré más cremoso, incorporamos más leche, poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada. Servimos caliente y, si queremos, terminamos con perejil picado y un chorrito de aceite de oliva. Elaboración en olla lenta ChupChup: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar. Colocamos la batata en la cubeta y añadimos agua hasta aproximadamente la mitad de la altura de los trozos, sin cubrirlos por completo. Tapamos y seleccionamos potencia baja. Cocinamos durante unas 4–6 horas, comprobando el punto a partir de las 4 horas. Pinchamos la batata con un tenedor para comprobar que esté completamente tierna y se pueda aplastar fácilmente. Si todavía está firme, prolongamos la cocción. Apagamos la olla, retiramos la batata y la escurrimos bien. La pasamos a un bol y la aplastamos con un tenedor o un pasapurés. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche mientras la batata todavía está caliente. Mezclamos hasta obtener un puré uniforme. Incorporamos más leche, poco a poco, si queremos una textura más suave y cremosa. Servimos caliente y, si queremos, añadimos perejil picado y un chorrito de aceite de oliva por encima.

  • Lentejas con arroz

    Lentejas con arroz Ingredientes 300 g de lentejas pardinas 4 o 5 patatas medianas 1 chorizo 1 morcilla 1 trozo pequeño de lacón ½ cebolla grande o 1 cebolla pequeña 1 diente de ajo 1 hoja de laurel Unas hebras de azafrán 1 chorrito de aceite de oliva Sal, al gusto Agua 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, opcional Elaboración en olla GM Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos y las introducimos en la cubeta de la Olla GM. Si queremos un guiso menos graso, hervimos previamente el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos. Desechamos el agua de cocción y reservamos las carnes. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos; así liberarán almidón durante la cocción y ayudarán a espesar el caldo. Añadimos las patatas a la cubeta junto con el chorizo, la morcilla, el lacón, la cebolla, el ajo pelado, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite. Cubrimos todos los ingredientes con agua, dejando aproximadamente 1–1,5 cm por encima. Añadimos una pizca de sal con moderación, ya que el embutido y el lacón aportan bastante sabor. Cerramos la Olla GM con la válvula en posición de presión. Programamos el menú Guiso, a presión media, durante 14 minutos. Si utilizamos lentejas castellanas grandes, ampliamos el tiempo a 18–20 minutos. Al finalizar, dejamos salir la presión de forma natural durante unos minutos antes de abrir. Comprobamos el punto de las lentejas y de las patatas. Si el caldo ha quedado demasiado líquido, programamos el menú Sofreír o Plancha, con la tapa abierta, durante 8–10 minutos. Removemos con suavidad para que el guiso reduzca y quede más espeso. Añadimos el arroz blanco cocido y mezclamos. Cocinamos 2–3 minutos más con la tapa abierta para que se integre en el guiso y absorba parte del caldo. En la receta de origen, el arroz se utiliza precisamente como recurso opcional para espesar las lentejas. Dejamos reposar las lentejas entre 5 y 10 minutos antes de servir. El reposo mejora la textura y concentra los sabores. Elaboración en olla lenta: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Colocamos las patatas en el fondo de la cubeta junto con la cebolla y el ajo. Añadimos las lentejas escurridas, el chorizo, la morcilla, el lacón, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite de oliva. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes, sin superar los dos tercios de la capacidad de la cubeta. Incorporamos una pizca de sal con moderación, ya que las carnes aportan bastante sabor. Tapamos y seleccionamos potencia alta, tomando 4 horas como referencia inicial. Al llegar a ese tiempo, comprobamos que las lentejas, las patatas y el lacón estén tiernos. Si fuera necesario, prolongamos la cocción. Cuando el guiso esté listo, retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si queremos espesar el caldo, aplastamos unos trozos de patata y los mezclamos suavemente con las lentejas. Añadimos las 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y mantenemos la cocción hasta que esté bien caliente e integrado en el guiso. Apagamos la olla y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir. El tiempo es orientativo y puede variar según el modelo de ChupChup, el tamaño de los trozos y las características de los ingredientes. Elaboración con Mambo: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Cortamos el chorizo, la morcilla y el lacón en porciones. Comprobamos la capacidad útil de la jarra. Por el volumen de los ingredientes y del agua, preparamos el guiso en dos o más tandas si fuera necesario, repartiendo proporcionalmente todos los ingredientes y sin superar nunca la marca máxima del modelo. Colocamos la cuchara MamboMix e introducimos la parte correspondiente de lentejas, patatas, chorizo, morcilla, lacón, cebolla, ajo, laurel, azafrán y aceite. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes, respetando la capacidad útil de la jarra. Incorporamos una pizca de sal con moderación, teniendo en cuenta la que aportan las carnes. Como ajuste orientativo, programamos 100 °C, potencia de calor 8 y velocidad 0 durante 50 minutos. Comprobamos el punto antes de finalizar y detenemos la cocción si las lentejas, las patatas y el lacón ya están tiernos. Si necesitan más tiempo, prolongamos la cocción. Retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si queremos espesar el caldo, aplastamos unos trozos de patata y los reincorporamos, mezclando suavemente con una espátula. Añadimos la parte correspondiente de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y cocinamos unos minutos más a la misma temperatura y sin velocidad, hasta que esté bien caliente e integrado. Si hemos dividido la receta, repetimos la elaboración con los ingredientes restantes. Reunimos las tandas en una cazuela amplia, mezclamos con suavidad y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir. Los ajustes son orientativos y pueden variar según el modelo de Mambo, la cantidad preparada en cada tanda y el tamaño de los ingredientes. Elaboración tradicional: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Introducimos en una cazuela amplia las lentejas escurridas, las patatas, el chorizo, la morcilla, el lacón, la cebolla, el ajo, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite de oliva. Cubrimos con agua, dejando aproximadamente 1–1,5 cm por encima de los ingredientes. Añadimos una pizca de sal con moderación, ya que las carnes aportan bastante sabor. Llevamos a ebullición y retiramos la espuma que pueda aparecer. Bajamos el fuego y cocinamos con un hervor suave y la cazuela parcialmente tapada durante unos 40–50 minutos, como referencia inicial. Durante la cocción, vigilamos el caldo y añadimos agua caliente si hace falta. Removemos con suavidad para no romper las patatas ni la morcilla. Comprobamos que las lentejas, las patatas y el lacón estén tiernos. Si fuera necesario, prolongamos la cocción hasta que todos los ingredientes estén en su punto. Retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si el caldo está demasiado líquido, dejamos reducir unos minutos con la cazuela destapada o aplastamos unos trozos de patata y los mezclamos con el guiso. Añadimos las 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y cocinamos 2–3 minutos más para que se integre y absorba parte del caldo. Apagamos el fuego y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir.

  • Plato de aldea con lomo

    Plato de aldea con lomo Ingredientes: 500 g de patatas 4 filetes de lomo fresco de cerdo 2 huevos Aceite de oliva suave o aceite para freír Sal Elaboración tradicional: Pelamos las patatas, las lavamos y las secamos muy bien. Las cortamos en bastones de grosor medio. Calentamos abundante aceite en una sartén honda a fuego medio-alto. Freímos las patatas en tandas para no bajar demasiado la temperatura del aceite. Cuando estén doradas y tiernas, las retiramos sobre papel de cocina y las salamos. Retiramos casi todo el aceite de una sartén amplia, dejando solo una fina capa. Calentamos a fuego alto y cocinamos los filetes de lomo 1-2 minutos por cada lado, según su grosor. Salpimentamos al final para que conserven mejor sus jugos. En otra sartén pequeña, calentamos aceite suficiente para freír los huevos. Cascamos los huevos con cuidado y los cocinamos hasta que la clara esté cuajada y la yema permanezca líquida. Bañamos la clara con el aceite caliente usando una cuchara. Servimos las patatas fritas con los filetes de lomo, un huevo frito por ración. Elaboración en freidora de aire: Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en bastones de grosor similar. Las secamos muy bien y las mezclamos con un poco de aceite. Colocamos las patatas en el cestillo, procurando no amontonarlas demasiado. Programamos 200 °C durante 20 minutos como referencia inicial. Removemos a mitad de cocción y comprobamos que estén tiernas y doradas. Si fuera necesario, añadimos unos minutos más. Retiramos, salamos y reservamos. Pincelamos los filetes de lomo con un poco de aceite y los colocamos en el cestillo sin superponerlos. Programamos 170 °C durante 10 minutos como referencia, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Revisamos antes de terminar, ya que el tiempo dependerá de su grosor. Para comprobar la cocción con un termómetro, el centro debe alcanzar al menos 63 °C. Retiramos, salamos y dejamos reposar 3 minutos. Engrasamos ligeramente dos recipientes pequeños, bajos y aptos para horno y freidora de aire. Cascamos un huevo en cada uno, procurando no romper la yema. Introducimos los recipientes en el cestillo y programamos 180 °C durante unos 6 minutos. Revisamos desde el minuto 4 y ajustamos el tiempo hasta que la clara esté cuajada y la yema tenga el punto deseado. Añadimos una pizca de sal. Repartimos las patatas entre dos platos y acompañamos cada ración con dos filetes de lomo y un huevo. Servimos enseguida.

  • Bollinas de crema pastelera

    Bollinas de crema pastelera Ingredientes Para la crema pastelera 500 ml de leche a temperatura ambiente 2 yemas 1 huevo 75 g de azúcar 50 g de maicena 1 cucharadita de extracto de vainilla Ralladura de limón Para la masa 375 g de harina 100 ml de vino blanco 50 g de mantequilla a temperatura ambiente 50 g de AOVE (aceite de oliva virgen extra) 1 yema 1 cucharadita de levadura química Para formar, freír y terminar Harina para espolvorear la superficie de trabajo Aceite para freír Azúcar glas, opcional Elaboración tradicional En un bol grande, mezclamos la harina con la levadura química para que quede bien repartida. Añadimos la mantequilla en trocitos y la integramos con las manos, pellizcando la mezcla hasta conseguir una textura similar a la arena. Incorporamos el vino blanco, el AOVE y la yema. Mezclamos primero con una cuchara o espátula y después amasamos con las manos hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y que no se pegue en exceso. Si fuera necesario, añadimos una pizca de harina, solo la imprescindible. Formamos una bola, la envolvemos en film y la dejamos reposar en el frigorífico durante 2 horas. Mientras tanto, preparamos la crema pastelera. En un bol, batimos las yemas, el huevo y el azúcar hasta integrarlos. Añadimos la maicena y mezclamos hasta que no queden grumos. Ponemos la leche en un cazo junto con la vainilla y la ralladura de limón. Calentamos a fuego medio, sin que llegue a hervir. Vertemos un poco de leche caliente sobre la mezcla de huevo, poco a poco y sin dejar de remover, para templarla. Después, devolvemos toda la mezcla al cazo. Cocinamos a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con varillas o una espátula e insistiendo en el fondo y las esquinas, hasta obtener una crema espesa y lisa. Pasamos la crema a un bol y la cubrimos con film a piel, en contacto con la superficie, para evitar que se forme una costra. Dejamos enfriar y, cuando esté fría, la introducimos en una manga pastelera. Espolvoreamos un poco de harina sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo. Cortamos círculos con un cortapastas. Obtendremos unas 12 unidades, dependiendo de su tamaño. Repartimos la crema pastelera en el centro de cada círculo, dejando libre el borde para poder cerrarlo. Humedecemos ligeramente los bordes con agua, doblamos la masa por la mitad y sellamos con un tenedor, como si fueran empanadillas. Freímos por tandas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Si queremos, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir. Elaboración con Mambo Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Si disponemos de jarra cerámica, podemos utilizarla. Introducimos la mantequilla a temperatura ambiente, la harina, el vino blanco, el AOVE, la yema y la levadura química. Programamos velocidad 2 durante 4 minutos. Retiramos la masa, formamos una bola y la envolvemos en film. Dejamos reposar en el frigorífico durante 2 horas. Limpiamos la jarra y la preparamos para elaborar la crema pastelera. Diluimos la maicena en la leche a temperatura ambiente hasta que no queden grumos. Colocamos la mariposa e introducimos la leche con la maicena, las yemas, el huevo, el azúcar, la vainilla y la ralladura de limón. Programamos 90 °C, potencia de calor 4 y velocidad 3 durante 9 minutos y 30 segundos. Retiramos la crema a un bol y la cubrimos con film a piel, en contacto con la superficie. Dejamos enfriar y, cuando esté fría, la introducimos en una manga pastelera. Espolvoreamos un poco de harina sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo. Cortamos círculos con un cortapastas. Obtendremos unas 12 unidades, dependiendo de su tamaño. Repartimos la crema pastelera en el centro de cada círculo, dejando libre el borde para poder cerrarlo. Humedecemos ligeramente los bordes con agua, doblamos la masa por la mitad y sellamos con un tenedor, como si fueran empanadillas. Freímos por tandas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Si queremos, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.

  • Tarta de nubes

    Tarta de nubes Ingredientes: Bizcocho genovés 4 huevos 120 g de harina de trigo, o harina sin gluten apta para bizcochos 120 g de azúcar Mousse de nubes 370 g de nubes aptas para una receta sin lactosa 100 ml de leche sin lactosa 200 ml de zumo de naranja 100 g de queso crema sin lactosa 400 ml de nata para montar sin lactosa, muy fría Decoración Gominolas de besito de fresa, en cantidad suficiente para cubrir la superficie a tu gusto. Antes de empezar: comprueba las etiquetas de las nubes y las gominolas. HARIBO advierte de que algunos de sus productos pueden contener trazas de leche, incluida lactosa, y recomienda consultar el envase concreto. Si la tarta es para alguien con alergia a la proteína de la leche, los productos «sin lactosa» no son necesariamente adecuados. Elaboración en Mambo Hacemos el bizcocho. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Forramos la base del molde con papel de horno. Colocamos la mariposa en la jarra limpia y seca. Montamos las claras a velocidad 3 hasta que formen picos firmes; las pasamos a un cuenco amplio. Sin la necesidad de lavar la jarra, batimos las yemas con el azúcar y la mariposa durante 3–4 minutos a velocidad 3, hasta que estén más claras y espumosas. Incorporamos las yemas a las claras con movimientos envolventes. Añadimos la harina tamizada en dos tandas y mezclamos suavemente con una espátula. Vertemos la masa en el molde y horneamos 18–22 minutos, o hasta que al pinchar el centro el palillo salga limpio. Dejamos enfriar por completo y colocamos de nuevo el bizcocho en el molde limpio. La mariposa de Mambo está diseñada para montar claras y nata. Preparamos la mousse. Con la jarra limpia, colocamos las cuchillas. Añadimos la leche y las nubes cortadas en trozos. Programamos 8 minutos a 70 °C, potencia calorífica baja y velocidad 2. Comprobamos que se hayan fundido; si quedan trozos, calentamos 1–2 minutos más. Pasamos la mezcla a un cuenco y dejamos que se temple, removiendo de vez en cuando para que no empiece a cuajar. Batimos en otro cuenco el queso crema con el zumo de naranja. Incorporamos poco a poco las nubes fundidas, templadas pero todavía fluidas, y mezclamos hasta obtener una crema uniforme. Lavamos y secamos bien la jarra. Colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y batimos a velocidad 4, vigilando hasta que forme picos suaves. La incorporamos a la crema de nubes en varias tandas, con movimientos envolventes. Vertemos la mousse sobre el bizcocho. Alisamos la superficie y refrigeramos al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche. Desmoldamos cuando esté firme y colocamos los besitos de fresa justo antes de servir. Elaboración tradicional Precalentamos el horno a 180 °C y forramos la base de un molde desmontable de 22 cm. Separamos los huevos. Montamos las claras con unas varillas eléctricas hasta que formen picos firmes. En otro cuenco, batimos las yemas con el azúcar hasta que estén claras y espumosas. Unimos ambas preparaciones con una espátula e incorporamos la harina tamizada poco a poco, con movimientos envolventes. Vertemos en el molde y horneamos 18–22 minutos, hasta que el bizcocho esté hecho. Lo dejamos enfriar por completo y lo devolvemos al molde. Ponemos la leche y las nubes troceadas en un cazo a fuego bajo. Removemos continuamente hasta que se fundan, sin dejar que hiervan. Retiramos del fuego y dejamos templar la mezcla, procurando que siga fluida. Batimos el queso crema con el zumo de naranja. Agregamos las nubes fundidas poco a poco y mezclamos bien. Montamos la nata muy fría hasta que forme picos suaves. La añadimos a la crema de nubes en varias tandas, con movimientos envolventes. Extendemos la mousse sobre el bizcocho y refrigeramos al menos 6 horas, mejor de un día para otro. Desmoldamos y decoramos con los besitos de fresa antes de servir.

  • Tarta de queso y café

    Tarta de queso y café Ingredientes Para la base 150 g de galletas tipo María 80 g de mantequilla Una pizca de canela Para la mousse 350 g de queso crema 300 ml de nata para montar, muy fría 150 g de azúcar 2 cucharadas de café soluble 100 ml de leche 9 g de gelatina en hojas o en polvo Para decorar 100 ml de nata para montar, muy fría 30 g de azúcar glas Una pizca de canela Elaboración en Mambo Preparamos la base. Colocamos las cuchillas en la jarra y trituramos los 150 g de galletas María durante 15–20 segundos a velocidad 8. Añadimos los 80 g de mantequilla derretida y una pizca de canela; mezclamos 20 segundos a velocidad 4. Cubrimos con papel de horno la base de un molde desmontable de 18–20 cm, repartimos la mezcla y la presionamos con una cuchara. Refrigeramos durante 1 hora. Hidratamos la gelatina. Ponemos los 9 g de gelatina en hojas en agua fría durante 5–10 minutos. Si usamos gelatina en polvo, la hidratamos según las indicaciones del envase. Hacemos la crema de café. Ponemos en la jarra limpia los 100 ml de leche, los 150 g de azúcar y las 2 cucharadas de café soluble. Programamos 3 minutos a 70 °C, potencia calorífica baja y velocidad 2. Añadimos la gelatina escurrida y mezclamos 30 segundos a velocidad 3, sin temperatura. Dejamos que la mezcla pierda el calor, sin esperar a que cuaje. Incorporamos los 350 g de queso crema y mezclamos 30 segundos a velocidad 4. Pasamos la crema a un cuenco amplio. Lavamos y secamos la jarra. Colocamos la mariposa, añadimos los 300 ml de nata muy fría y batimos a velocidad 4, vigilando hasta que forme picos suaves. Incorporamos la nata a la crema de café en varias tandas, con movimientos envolventes. Vertemos la mousse sobre la base de galletas, alisamos y refrigeramos al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche. Montamos aparte los 100 ml de nata de la cobertura con los 30 g de azúcar glas. Desmoldamos la tarta, distribuimos la nata en pequeñas porciones ordenadas alrededor del borde y espolvoreamos una pizca de canela. Elaboración tradicional Preparamos la base. Trituramos las galletas con una picadora o las aplastamos dentro de una bolsa. Las mezclamos con la mantequilla derretida y la canela. Extendemos la mezcla en la base de un molde desmontable de 18–20 cm, forrado con papel de horno, y presionamos bien. Refrigeramos durante 1 hora. Hidratamos la gelatina en agua fría durante 5–10 minutos si es en hojas, o según las instrucciones del envase si es en polvo. Calentamos en un cazo la leche con el azúcar y el café soluble, removiendo hasta que se disuelvan, sin dejar que hierva. Retiramos del fuego, añadimos la gelatina escurrida y mezclamos hasta integrarla. Dejamos templar la mezcla de café, sin que llegue a cuajar. Añadimos el queso crema y batimos con unas varillas hasta obtener una crema lisa. Montamos los 300 ml de nata muy fría hasta que forme picos suaves. La incorporamos a la crema de café en dos o tres tandas, con movimientos envolventes. Vertemos la mousse sobre la base, alisamos la superficie y refrigeramos al menos 6 horas, mejor de un día para otro. Montamos los 100 ml de nata restantes con el azúcar glas. Desmoldamos la tarta, colocamos porciones de nata alrededor del borde y terminamos con una pizca de canela.

  • Butterkuchen (pastel de mantequilla alemán)

    Butterkuchen (pastel de mantequilla alemán) Ingredientes Para la masa: 450–480 g de harina de trigo común 2 huevos grandes 120 g de mantequilla derretida y templada 200 ml de leche 30 g de azúcar 1 pizca de sal 21 g de levadura fresca de panadería o 7 g de levadura seca de panadería Un poco de mantequilla para engrasar el molde Para la cobertura: 120 g de azúcar 50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente 8 g de azúcar vainillado 200 ml de nata para montar, con un 35 % de materia grasa Elaboración en Mambo Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Vertemos la leche y la templamos durante 1 minuto a 37 °C, potencia calorífica 2 y velocidad 1. Añadimos los 30 g de azúcar y la levadura; mezclamos 30 segundos a velocidad 2 y dejamos reposar 10 minutos. Incorporamos los huevos ligeramente batidos, la mantequilla derretida y templada, y la sal. Mezclamos 1 minuto a velocidad 2. Añadimos 450 g de harina en dos o tres tandas, parando el robot entre cada una. Amasamos 4 minutos a velocidad 2. La masa debe quedar blanda y ligeramente pegajosa; solo si resulta imposible manejarla, añadimos poco a poco parte de la harina restante. MamboMix es el accesorio que Cecotec emplea para amasar masas de levadura a esta velocidad. Pasamos la masa a un cuenco ligeramente engrasado, la tapamos y dejamos que repose entre 50 y 60 minutos, o hasta que aumente claramente de volumen. Forramos el molde con papel de horno y engrasamos los laterales. Con las manos ligeramente aceitadas, extendemos la masa de manera uniforme. La tapamos y dejamos reposar otros 20–30 minutos. Ponemos en la jarra limpia los 120 g de azúcar, el azúcar vainillado y los 50 g de mantequilla blanda. Mezclamos 30 segundos a velocidad 2. Si hace falta, terminamos de unirlos con la espátula. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Hacemos hoyuelos por toda la superficie de la masa con un dedo ligeramente aceitado, sin atravesarla ni aplastarla. Repartimos la mezcla de mantequilla y azúcar en pequeños montoncitos, procurando que parte de ella entre en los hoyuelos. Horneamos durante 20–25 minutos, hasta que el pastel empiece a dorarse. Lo sacamos, vertemos la nata poco a poco y de forma uniforme sobre la superficie, y lo devolvemos al horno unos 8–10 minutos más. Si se dora demasiado deprisa, lo cubrimos sin apretar con papel de aluminio. Dejamos templar el pastel en el molde antes de desmoldarlo. Después lo pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríe para cortarlo. Elaboración tradicional Templamos la leche: debe estar tibia, no caliente. Disolvemos en ella la levadura y los 30 g de azúcar, y dejamos reposar 10 minutos. Ponemos 450 g de harina y la sal en un cuenco grande. Añadimos los huevos ligeramente batidos, la mantequilla derretida y templada, y la mezcla de leche. Mezclamos hasta formar una masa. Amasamos sobre una superficie de trabajo durante unos 8–10 minutos, hasta que la masa esté elástica. Si se pega demasiado para poder trabajarla, añadimos pequeñas cantidades de la harina restante; debe seguir siendo una masa blanda. La ponemos en un cuenco ligeramente engrasado, la tapamos y dejamos reposar entre 50 y 60 minutos, o hasta que aumente claramente de volumen. Forramos un molde rectangular de unos 25 × 35 cm con papel de horno y engrasamos los laterales. Extendemos la masa con las manos ligeramente aceitadas, la tapamos y la dejamos reposar otros 20–30 minutos. Mezclamos con un tenedor los 120 g de azúcar, el azúcar vainillado y los 50 g de mantequilla blanda. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Hacemos hoyuelos en la masa con un dedo ligeramente aceitado y distribuimos por encima la mezcla de mantequilla y azúcar. Horneamos 20–25 minutos. Sacamos el pastel, repartimos la nata por encima y lo horneamos 8–10 minutos más, hasta que esté dorado y hecho por dentro. Lo dejamos templar antes de desmoldarlo y enfriarlo sobre una rejilla..

  • Tortitas de calabacín y queso

    Tortitas de calabacín y queso Ingredientes: 300 g de calabacín 300 g de cebolleta 100 g de zanahoria 1 diente de ajo 3 huevos 45 g de harina de trigo 200 g de queso rallado 1 ramillete pequeño de perejil fresco Aceite de oliva virgen extra Sal y pimienta La clave para que mantengan la forma es escurrir muy bien el calabacín y cocinar previamente la cebolleta. Así evitamos que la mezcla suelte demasiada agua. En freidora de aire: Lavamos y rallamos el calabacín y la zanahoria. Ponemos el calabacín en un colador con una pizca de sal durante 10 minutos y después lo apretamos con las manos o con un paño limpio para quitarle la mayor cantidad de agua posible. Picamos la cebolleta, el ajo y el perejil. Mezclamos la cebolleta y el ajo con una cucharadita de aceite en una fuente pequeña apta para freidora de aire. Los cocinamos a 180 °C durante 7–9 minutos, removiendo a mitad de tiempo. Retiramos y dejamos templar. Batimos los huevos con la harina hasta que no queden grumos. Añadimos el calabacín, la zanahoria, la cebolleta con el ajo, el queso, el perejil y una pizca de pimienta. Mezclamos y probamos el punto de sal teniendo en cuenta que el queso ya puede aportar bastante. Engrasamos ligeramente una superficie plana apta para nuestra DuoHeat, como su placa de cocción. Formamos tortitas pequeñas con una cuchara y las aplanamos hasta dejarlas de aproximadamente 1 cm de grosor. Si nuestro modelo no dispone de una superficie plana adecuada, usamos moldes individuales bajos aptos para freidora; no ponemos la mezcla directamente sobre una rejilla por la que pueda escurrirse. Cocinamos a 180 °C durante unos 12–16 minutos, en tandas y sin amontonarlas. Comprobamos que estén cuajadas en el centro y doradas. Gracias a la doble resistencia, pueden dorarse por ambos lados sin necesidad de voltearlas, aunque conviene revisar el resultado y ajustar el tiempo según el modelo y el grosor. En robot de cocina Mambo Lavamos y rallamos el calabacín y la zanahoria. Dejamos el calabacín 10 minutos en un colador con una pizca de sal y lo exprimimos muy bien. Lavamos y secamos el perejil. Colocamos las cuchillas en la jarra. Añadimos la cebolleta en trozos, el ajo y el perejil. Picamos durante 5–8 segundos a velocidad 5; si hace falta, bajamos los restos de las paredes y repetimos unos segundos. Reservamos el perejil picado. Sustituimos las cuchillas por la cuchara MamboMix. Añadimos una cucharada de aceite y cocinamos la cebolleta y el ajo durante 10–12 minutos a 110 °C, potencia calorífica 6 y velocidad 1. Los retiramos y dejamos que se templen. La cuchara MamboMix permite remover la cebolleta sin triturarla. Con la jarra templada y la mariposa colocada, batimos los huevos y la harina durante 30 segundos a velocidad 3. Incorporamos el calabacín escurrido, la zanahoria, la cebolleta, el queso, el perejil y la pimienta. Mezclamos 20–30 segundos a velocidad 1; terminamos de integrar con la espátula si es necesario. Calentamos una sartén antiadherente con unas gotas de aceite. Ponemos pequeñas porciones de mezcla, las aplanamos y las cocinamos a fuego medio durante unos 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y cuajadas por dentro. De forma tradicional Lavamos y rallamos el calabacín y la zanahoria. Ponemos el calabacín en un colador con una pizca de sal durante 10 minutos. Después lo apretamos bien con un paño limpio para eliminar el exceso de agua. Picamos finamente la cebolleta, el ajo y el perejil. Cocinamos la cebolleta y el ajo en una sartén con una cucharada de aceite durante 8–10 minutos, a fuego medio. Los dejamos templar. Batimos los huevos con la harina en un cuenco amplio. Añadimos el calabacín, la zanahoria, la cebolleta, el queso, el perejil y la pimienta. Mezclamos bien y ajustamos la sal. Engrasamos ligeramente una sartén antiadherente. Echamos porciones de masa con una cuchara y las aplanamos para formar tortitas pequeñas. Las cocinamos a fuego medio unos 3–4 minutos por cada lado. Esperamos a que la base esté firme antes de darles la vuelta para que no se rompan. Repetimos hasta terminar la mezcla y servimos recién hechas.

  • Vinagreta de frambuesas y vinagre balsámico

    Vinagreta de frambuesas y vinagre balsámico Ingredientes 1 tarrina de frambuesas, unas 24 unidades 6 cucharadas de vinagre balsámico 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra Sal Pimienta rosa recién molida Salsa de soja, opcional, en lugar de la sal Elaboración en Mambo Lavamos y escurrimos con cuidado las frambuesas. Las ponemos en un cuenco con una pizca de sal y de pimienta rosa, y las dejamos reposar 10 minutos. Colocamos las cuchillas en la jarra de la Mambo. Añadimos las frambuesas y el vinagre balsámico, y trituramos 30 segundos a velocidad 8, sin temperatura. Bajamos los restos de las paredes de la jarra y trituramos unos segundos más si quedan trozos. Pasamos la mezcla por un colador fino para retirar las pepitas. Añadimos el aceite y batimos con unas varillas hasta integrar la vinagreta. Probamos y ajustamos la sal y la pimienta. Elaboración tradicional Lavamos y escurrimos las frambuesas. Las ponemos en un cuenco con una pizca de sal y de pimienta rosa, y las dejamos reposar 10 minutos. Añadimos el vinagre balsámico y trituramos con una batidora de mano hasta obtener una mezcla homogénea. La colamos para retirar las pepitas. Incorporamos el aceite poco a poco mientras batimos con unas varillas. Probamos y ajustamos el punto de sal y pimienta. Si preferimos usar salsa de soja en lugar de sal, empezamos con una cucharadita y añadimos más solo después de probarla: una cucharada entera puede resultar demasiado intensa. Removemos la vinagreta antes de servirla, ya que el aceite puede separarse al reposar.

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