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  • Chocoflan en robot de cocina

    Chocoflan en robot de cocina Ingredientes Caramelo líquido Para el bizcocho: 100 g de harina 100 g de cacao en polvo 150 g de azúcar 150 g de mantequilla a temperatura ambiente 4 huevos 1 cucharadita de levadura química Para el flan: 1 bote pequeño de leche condensada, de 370 g 1 medida de leche entera, usando el bote vacío de leche condensada 4 huevos Elaboración: Precalentamos el horno a 175 ºC con calor arriba y abajo. Preparamos una fuente honda apta para horno donde quepa el molde Bundt y calentamos agua suficiente para hacer el baño María. Engrasamos ligeramente el molde si fuera necesario y cubrimos bien su base y paredes con caramelo líquido. Ponemos en la jarra de Mambo la leche condensada, la leche entera y los cuatro huevos del flan. Mezclamos durante 30 segundos a velocidad 4, hasta conseguir una preparación homogénea. Vertemos la mezcla en una jarra o bol y la reservamos mientras hacemos la masa de chocolate. Lavamos y secamos bien la jarra. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar, y mezclamos durante 2 minutos a velocidad 4, hasta obtener una crema más clara y esponjosa. Bajamos los restos que hayan quedado adheridos a las paredes con la espátula. Incorporamos los cuatro huevos del bizcocho de uno en uno, mezclando 20 segundos a velocidad 3 después de cada adición. Esperamos a que cada huevo quede integrado antes de añadir el siguiente para conseguir una masa uniforme. Tamizamos la harina, el cacao en polvo y la levadura química. Añadimos esta mezcla seca a la jarra y programamos 30 segundos a velocidad 3. Terminamos de integrar la masa con la espátula, realizando movimientos suaves hasta que no queden restos de harina. La masa debe quedar densa, tipo brownie, pero manejable. Vertemos primero la mezcla de flan en el molde caramelizado. Repartimos después la masa de chocolate por encima, haciéndolo poco a poco con una cuchara para no mezclar ambas preparaciones en exceso. Durante la cocción, las capas se reorganizarán y, al desmoldar, el flan con caramelo quedará en la parte superior. Cubrimos el molde con papel de aluminio y lo colocamos dentro de la fuente honda. Añadimos agua caliente a la fuente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde, evitando que entre agua en la preparación. El baño María ayuda a que el flan se cocine de forma suave y uniforme. Horneamos durante 50–60 minutos a 175 ºC. Comprobamos que el bizcocho esté cocido pinchando en la parte de chocolate con un palillo; debe salir con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida. Retiramos el molde del baño María y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Cuando esté frío, lo llevamos al frigorífico durante al menos 4 horas para que el flan se asiente correctamente; queda aún mejor si reposa hasta el día siguiente. Pasamos un cuchillo fino por los bordes y por el tubo central del molde, colocamos una fuente encima y desmoldamos con un movimiento firme. Elaboración tradicional: Precalentamos el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Preparamos una fuente honda apta para horno donde quepa el molde y calentamos agua para el baño María. Utilizamos un molde de corona o tipo Bundt, preferiblemente de una sola pieza para evitar que entre agua. Engrasamos ligeramente las paredes si fuera necesario y repartimos el caramelo líquido por la base. Preparamos el flan. Ponemos la leche condensada, la leche entera y los cuatro huevos en un bol. Mezclamos con unas varillas manuales o una batidora a velocidad baja hasta obtener una preparación homogénea, procurando no incorporar demasiado aire. Reservamos. En otro bol, batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar utilizando unas varillas eléctricas, durante unos 3–4 minutos, hasta conseguir una crema más clara y esponjosa. Incorporamos los cuatro huevos del bizcocho de uno en uno, batiendo después de cada adición. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado. Bajamos con una espátula los restos adheridos a las paredes del bol. Tamizamos la harina, el cacao en polvo y la levadura química. Los incorporamos a la mezcla de mantequilla en varias veces, utilizando una espátula y movimientos suaves, hasta que no queden restos de ingredientes secos. Obtendremos una masa densa, similar a la de un brownie. Vertemos la preparación del flan en el molde caramelizado. Repartimos después la masa de chocolate por encima, poco a poco y con ayuda de una cuchara, sin remover ni intentar mezclar ambas preparaciones. Cubrimos el molde con papel de aluminio y lo colocamos dentro de la fuente honda. Vertemos agua caliente en la fuente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde, evitando que entre agua en la preparación. Horneamos a 175 °C durante unos 50–60 minutos como referencia inicial. Comprobamos la cocción pinchando la parte de bizcocho con un palillo: puede salir con algunas migas húmedas, pero no con masa líquida. El flan debe estar cuajado, aunque puede conservar un ligero temblor en el centro. Si fuera necesario, prolongamos el horneado y revisamos cada 5–10 minutos. Sacamos el molde del horno y lo retiramos con cuidado del baño María. Quitamos el papel de aluminio y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando se haya enfriado, tapamos y llevamos al frigorífico durante al menos 4 horas, preferiblemente hasta el día siguiente, para que el flan se asiente y resulte más fácil desmoldarlo. Despegamos suavemente los bordes y el contorno del tubo central con una espátula fina, sin dañar el molde. Colocamos una fuente encima y damos la vuelta con un movimiento firme. Servimos frío, con el caramelo repartido por encima.

  • Espaguetis picantones

    Espaguetis picantones Ingredientes: 200 g de pasta 500 g de tomate frito; si es casero, mejor. 3 dientes de ajo 2 guindillas Medio vaso de vino blanco Orégano Sal 1 chorizo curado o ahumado 100 g de jamón curado AOVE (aceite de oliva virgen extra) Elaboración: En una cazuela agregamos el agua y sal, el agua ha de estar salada, pero no rabiosa de sal, llevamos a ebullición y cocinamos la pasta según las instrucciones del fabricante. Pelamos los ajos y cortamos en cubos nuestro chorizo y el jamón; en algunos supermercados ya lo encontramos así. Introducimos el ajo en el vaso de Mambo y picamos a golpe de turbo hasta que esté bien desmenuzado. Agregamos las guindillas y el aceite y cocinamos 5 minutos a velocidad 2 con control de potencia calorífica 2 y 60 °C. Agregamos nuestro chorizo y jamón y cocinamos 3 minutos más, con las mismas indicaciones de velocidad, potencia y temperatura. Agregamos la mariposa y vertemos el tomate, cocinamos 2 minutos a 100 °C, velocidad 2 y control de potencia 2, en este momento agregamos el vino y cocinamos unos 10 minutos más hasta que evapore. Agregamos los tallarines y corregimos de sal, cocinando un par de minutos más. Presentamos espolvoreando con el orégano. Elaboración tradicional: Pelamos los dientes de ajo y los picamos. Retiramos la piel del chorizo si fuera necesario y lo cortamos en dados pequeños. Cortamos también el jamón en dados. Calentamos el aceite en una cazuela amplia y añadimos los ajos y las guindillas. Sofreímos a fuego medio-bajo durante 1–2 minutos, vigilando que el ajo no se queme. Incorporamos el chorizo y cocinamos unos 3 minutos para que suelte parte de su grasa. Añadimos el jamón y lo salteamos durante un minuto más. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir durante unos 4–5 minutos con la cazuela destapada, removiendo de vez en cuando. Añadimos el tomate frito y una pizca de orégano. Mezclamos y cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos. Como el tomate ya está cocinado, buscamos integrar los sabores y ajustar la consistencia de la salsa. Mientras tanto, llevamos a ebullición una cazuela con abundante agua y un poco de sal. Cocemos la pasta siguiendo el tiempo indicado en el envase, dejándola ligeramente firme. Reservamos una taza del agua de cocción y escurrimos la pasta sin enjuagarla. Retiramos las guindillas de la salsa e incorporamos la pasta. Mezclamos a fuego suave durante 1–2 minutos. Si la salsa está demasiado espesa, añadimos un poco del agua reservada. Probamos antes de rectificar de sal, teniendo en cuenta la que aportan el chorizo y el jamón. Servimos enseguida, espolvoreando un poco más de orégano. Elaboración en olla GM: Pelamos y picamos los dientes de ajo. Retiramos la piel del chorizo si fuera necesario y lo cortamos en dados pequeños. Cortamos también el jamón en dados. Ponemos agua y un poco de sal en la cubeta. Seleccionamos una función que permita mantener el agua hirviendo con la tapa abierta y sin presión, siguiendo las indicaciones de nuestro modelo. Cuando el agua hierva, incorporamos la pasta y la cocemos durante el tiempo indicado en el envase, dejándola ligeramente firme. Si utilizamos pasta larga, dejamos que se ablande y la sumergimos poco a poco, sin forzarla. Cancelamos el programa, reservamos una taza del agua de cocción y escurrimos la pasta con cuidado. Vaciamos y secamos la cubeta antes de continuar. Añadimos el aceite y seleccionamos el menú Sofreír con la tapa abierta. Incorporamos los ajos y las guindillas y cocinamos 1–2 minutos, regulando la temperatura para que el ajo no se queme. Agregamos el chorizo y lo salteamos unos 3 minutos. Añadimos el jamón y cocinamos un minuto más. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir unos 4–5 minutos con la tapa abierta, removiendo con una espátula de silicona. Incorporamos el tomate frito y una pizca de orégano. Bajamos la temperatura para mantener un hervor suave y cocinamos unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que la salsa se pegue. Retiramos las guindillas y añadimos la pasta. Mezclamos suavemente durante 1–2 minutos. Si necesitamos aligerar la salsa, incorporamos un poco del agua de cocción reservada. Probamos y rectificamos de sal únicamente si hace falta. Cancelamos el programa y servimos enseguida con orégano por encima. Elaboración en olla lenta ChupChup: Pelamos y picamos los dientes de ajo. Retiramos la piel del chorizo si fuera necesario y lo cortamos en dados pequeños. Cortamos también el jamón en dados. Calentamos el aceite en una sartén y sofreímos los ajos y las guindillas a fuego medio-bajo durante 1–2 minutos, sin dejar que se quemen. Añadimos el chorizo y cocinamos unos 3 minutos. Incorporamos el jamón y salteamos durante un minuto más. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir durante unos 4–5 minutos con la sartén destapada. Pasamos el sofrito a la cubeta de la ChupChup y añadimos el tomate frito. Mezclamos y tapamos, respetando los límites de llenado indicados para nuestro modelo. Seleccionamos potencia alta y cocinamos la salsa durante aproximadamente 1½–2 horas como referencia inicial. Comprobamos que esté bien caliente y que los sabores se hayan integrado; prolongamos la cocción si fuera necesario. Hacia el final, añadimos una pizca de orégano y retiramos las guindillas. Cocemos la pasta aparte en una cazuela con abundante agua y un poco de sal, siguiendo las instrucciones del envase. La dejamos ligeramente firme, ya que la mezclaremos después con la salsa caliente. Reservamos una taza del agua de cocción y escurrimos la pasta sin enjuagarla. Incorporamos la pasta a la salsa y mezclamos suavemente. Si está demasiado espesa, añadimos un poco del agua reservada hasta conseguir la consistencia deseada. Probamos, rectificamos de sal únicamente si hace falta y apagamos la olla. Servimos inmediatamente con un poco más de orégano.

  • Albóndigas en salsa Teriyaki

    Albóndigas en salsa Teriyaki Ingredientes: 500 g de carne picada, mitad ternera y mitad cerdo 2 rebanadas de pan de molde 25 g de leche 1 huevo 1 cebolla 2 dientes de ajo 200 g de cerveza 150 ml de salsa de soja 50 g de azúcar Sal Harina AOVE Elaboración en robot de cocina En la jarra echamos el pan de molde, un buen chorro de leche, el huevo y batimos 10 segundos, velocidad progresiva 5-7. Añadimos la carne picada, la sal y programamos otros 15 segundos, a velocidad 3 o hasta que todo esté integrado. Sacamos y reservamos. Echamos en la jarra la cebolla cortada en trozos, los dientes de ajo y el aceite. Sofreímos 9 minutos, temperatura 120 °C con control de temperatura 6 y velocidad 3. Añadimos la cerveza, la soja, el azúcar y una cucharadita de harina. Programamos 15 minutos, temperatura 120 °C con control de temperatura 5 y velocidad 4. Si nos gusta una textura muy cremosa, picamos hasta que esté todo triturado; si la salsa se nos ha quedado un poco corta, agregamos un poco de agua. Mientras se hace la salsa, hacemos la forma a las albóndigas, pasamos por harina y freímos en una sartén con aceite de oliva. Las colocamos en una cazuela y cocinamos 20 minutos a fuego medio junto con la salsa. Elaboración tradicional: Ponemos el pan de molde troceado en un bol y añadimos la leche. Dejamos que se empape y lo aplastamos con un tenedor. Incorporamos el huevo y mezclamos bien. Añadimos la carne picada y una pizca de sal. Mezclamos hasta integrar todos los ingredientes, sin trabajar la masa en exceso. Formamos las albóndigas procurando que tengan un tamaño similar. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Calentamos aceite de oliva en una sartén y doramos las albóndigas por tandas, dándoles la vuelta para que se doren por todos los lados. Las retiramos y reservamos; terminarán de cocinarse en la salsa. Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos. Ponemos un poco de aceite en una cazuela amplia y los sofreímos a fuego medio durante unos 8–10 minutos, hasta que la cebolla esté tierna. Añadimos una cucharadita de harina y removemos durante un minuto. Incorporamos la cerveza poco a poco, mezclando para evitar grumos, y dejamos cocinar unos 3 minutos con la cazuela destapada. Agregamos la salsa de soja y el azúcar. Removemos y cocinamos a fuego suave durante unos 8–10 minutos. Si queremos una salsa fina, la trituramos con una batidora. Si ha quedado demasiado espesa, añadimos un poco de agua. Introducimos las albóndigas en la cazuela y cocinamos durante unos 20 minutos con un hervor suave, hasta que estén completamente cocinadas. Movemos ligeramente la cazuela de vez en cuando y vigilamos que la salsa no se pegue. Probamos la salsa antes de añadir más sal, ya que la soja aporta bastante. Dejamos reposar unos minutos y servimos las albóndigas bien cubiertas de salsa. Elaboración en olla GM: Ponemos el pan de molde troceado en un bol y añadimos la leche. Dejamos que se empape y lo aplastamos con un tenedor. Incorporamos el huevo y mezclamos bien. Añadimos la carne picada y una pizca de sal. Mezclamos hasta conseguir una masa homogénea, sin trabajarla en exceso. Formamos las albóndigas procurando que tengan un tamaño similar. Las pasamos ligeramente por harina y sacudimos el exceso. Vertemos aceite de oliva en la cubeta y seleccionamos el menú Freír a 140 °C como referencia. Con la tapa abierta, doramos las albóndigas por tandas, girándolas para que se doren por todos los lados. Retiramos y reservamos. Retiramos el exceso de aceite y los restos de harina que hayan quedado muy tostados. Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos. Seleccionamos el menú Sofreír, con la tapa abierta, e incorporamos la cebolla y el ajo. Cocinamos durante unos 8–10 minutos, regulando la temperatura para que se ablanden sin quemarse. Añadimos una cucharadita de harina y removemos durante un minuto. Vertemos la cerveza poco a poco, mezclando para evitar grumos, y cocinamos unos 3 minutos con la tapa abierta. Incorporamos la salsa de soja y el azúcar. Mezclamos y dejamos cocinar unos minutos. Si queremos una salsa fina, la pasamos a un recipiente adecuado, la trituramos con una batidora y la devolvemos a la cubeta. Añadimos las albóndigas y, si la salsa está demasiado espesa, incorporamos un poco de agua. Seleccionamos el menú Fuego lento y cocinamos unos 20–25 minutos como referencia, regulando la temperatura para mantener un hervor suave. Trabajamos con la tapa abierta y sin presión para vigilar la salsa. Giramos las albóndigas con cuidado a mitad de cocción y comprobamos que la salsa no se pegue. Si se reduce demasiado, añadimos un poco más de agua. Cuando las albóndigas estén completamente cocinadas, probamos la salsa y rectificamos de sal únicamente si hace falta. Cancelamos el programa, dejamos reposar unos minutos y servimos.

  • Fabada

    Fabada Ingredientes: 500 g de fabes 250 g de panceta curada asturiana o tocino blanco 2 chorizos asturianos 2 morcillas asturianas Sal Elaboración: Para mí, el aspecto más relevante de una receta de fabada es elegir adecuadamente tanto la faba como el compangu, o sea, la mezcla que le vamos a agregar. No es igual un judión de la granja que una faba asturiana y tampoco lo es una morcilla asturiana que una de arroz; cuidado con eso. Lo primero ye escaxinar les fabes, jeje, es decir, escogerlas; para ello las extendemos sobre una superficie plana y desechamos aquellas que estén dañadas. Las lavamos para quitar impurezas. Las dejamos en un bol con agua fría en remojo durante la noche, normalmente 12 horas. Al día siguiente las escurrimos y apartamos hasta el momento de prepararlas. Añadimos las alubias en una pota baja (eso lo dice mi madre: "Trae pa'quí la pota de les fabes"), tartera o cazuela; yo uso de las esmaltadas de siempre, pero si tenéis barro, mejor que mejor. Cubrimos con agua hasta que quede un par de dedos por encima de las fabes y calentamos a fuego alto hasta que hierva. Echamos un poco de agua, apenas un cacillo para romper el hervor, y echamos el compango. Que siempre esté arriba y así evitamos roturas del chorizo o morcilla y que se nos jo... la fabada, jeje. Cada poco vamos con ayuda de una espumadera retirando las posibles impurezas y desgrasando, cuando vuelva a romper a hervir, cortamos nuevamente con un poco de agua y echamos la sal. Bajamos el fuego a fuego bajo y cocinamos unas 2 horas si la faba es buena. NO SE METE LA CUCHARA AQUÍ A NADA, OJO; lo que hacemos es menear de vez en cuando suavemente la cazuela cogiéndola. De las asas, meter la cuchara es delito, ya que puede romper las fabas. Probamos la fabada para ver si ya están tiernas y rectificamos de sal. Una vez probadas y tiernas, apartamos del fuego y dejamos reposar un rato; unos 10 minutos sobra. Retiramos el compangu y cortamos en trozos, servimos a cada uno un trozo de cada en el plato con las fabas. Elaboración con Mambo: Extendemos las fabes sobre una superficie y desechamos las que estén dañadas. Las lavamos y las dejamos en un recipiente con abundante agua fría durante unas 12 horas. Al día siguiente, las escurrimos y desechamos el agua del remojo. Repartimos los ingredientes en dos tandas iguales: 250 g de fabes, 125 g de panceta, un chorizo y una morcilla para cada una. Comprobamos que cada tanda, con el agua necesaria, quede por debajo de la capacidad útil de la jarra. Si no cabe, hacemos tandas más pequeñas; no debemos confundir la capacidad total de la jarra con su capacidad útil. Colocamos la cuchara MamboMix e introducimos las fabes correspondientes a la primera tanda. Añadimos agua hasta cubrirlas, dejando margen para el hervor. Trabajamos a velocidad 0, sin movimiento. Para llevar el agua a ebullición, cuando el agua hierva de forma continua, mantenemos la ebullición durante al menos 30 minutos, contando desde que comienza el hervor, no desde que encendemos el robot. Retiramos con cuidado la espuma superficial. El remojo y este hervor permiten reducir las lectinas presentes en las fabes. Añadimos la panceta, el chorizo y la morcilla de esa tanda. Incorporamos más agua si es necesario para mantener las fabes cubiertas, respetando siempre la capacidad útil. Como adaptación, seleccionamos 100 °C y velocidad 0, y regulamos la potencia de calor para mantener un hervor muy suave. Continuamos hasta que las fabes y la panceta estén tiernas. No activamos el movimiento ni removemos con una cuchara. Vigilamos el nivel de caldo y añadimos agua caliente si hace falta. No levantamos ni sacudimos la jarra mientras el robot esté funcionando. Probamos el caldo y añadimos sal únicamente si la necesita. Retiramos el compangu con cuidado y dejamos reposar las fabes unos 10 minutos. Repetimos la elaboración con la segunda tanda. Reunimos ambas preparaciones en una cazuela amplia, cortamos el compangu en porciones y servimos las fabes con un trozo de cada carne. Elaboración en olla GM: Extendemos las fabes sobre una superficie y desechamos las que estén dañadas. Las lavamos y las dejamos en un recipiente con abundante agua fría durante unas 12 horas. Al día siguiente, las escurrimos y desechamos el agua del remojo. Introducimos las fabes en la cubeta junto con la panceta y los chorizos. Reservamos las morcillas para incorporarlas después de la cocción a presión. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes. Al cocinar legumbres, el conjunto de alimentos y líquido no debe superar la mitad de la capacidad de la cubeta. Cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición de presión. Programamos el menú Guiso durante 40 minutos, con los ajustes de temperatura y presión predeterminados del modelo. Al finalizar, cancelamos el mantenimiento del calor y dejamos que la presión baje de forma natural. Añadimos las morcillas y seleccionamos el menú Fuego lento durante unos 20 minutos, sin presión. Si nuestro modelo no dispone de ese menú, utilizamos una función que permita mantener un hervor suave sin presión. La incorporación de la morcilla en esta segunda fase sigue la receta de Ollas GM. Comprobamos que las fabes y la panceta estén tiernas y que las morcillas estén bien cocinadas. Si fuera necesario, prolongamos la cocción suave. Añadimos agua caliente si el caldo se ha reducido demasiado. Evitamos remover con una cuchara para no romper las fabes. Probamos el caldo y rectificamos de sal al final. Apagamos y dejamos reposar unos 10 minutos. Retiramos el compangu, lo cortamos en porciones y servimos las fabes acompañadas de un trozo de panceta, chorizo y morcilla. Elaboración en olla lenta ChupChup: Extendemos las fabes sobre una superficie y desechamos las que estén dañadas. Las lavamos y las dejamos en un recipiente con abundante agua fría durante unas 12 horas. Al día siguiente, las escurrimos y desechamos el agua del remojo. Ponemos las fabes en una cazuela con agua nueva y llevamos a ebullición. Las hervimos de forma continua durante al menos 30 minutos antes de pasarlas a la olla lenta. Escurrimos las fabes y las introducimos en la cubeta junto con la panceta, los chorizos y las morcillas. Colocamos las carnes sobre las fabes. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes, sin poner tanta como en una cazuela tradicional y sin superar los dos tercios de la capacidad de la cubeta. Evitamos los cambios bruscos de temperatura en la cubeta cerámica. Tapamos y seleccionamos potencia alta. Como referencia,, calculamos unas 4–6 horas y comprobamos el punto a partir de las 4 horas. Prolongamos la cocción si las fabes o la panceta todavía no están tiernas. Vigilamos que quede suficiente caldo y añadimos agua si hace falta. No removemos con una cuchara ni sacudimos la cubeta caliente. Procuramos mantener la tapa puesta y abrirla solo cuando sea necesario comprobar la cocción. Cuando todo esté en su punto, probamos el caldo y rectificamos de sal. Si queremos espesarlo, retiramos unas pocas fabes, las aplastamos en un plato y las reincorporamos con cuidado. Apagamos la olla y dejamos reposar unos 10 minutos. Retiramos el compangu, lo cortamos en porciones y servimos las fabes con un trozo de cada carne.

  • Mousse de nectarinas

    Mousse de nectarinas Ingredientes: 5 nectarinas medianas 3 cucharadas de queso crema tipo Filadelfia 3 cucharadas de leche condensada 200 ml de nata para montar 3 láminas de gelatina neutra Agua Elaboración en robot de cocina Mambo: Ponemos las láminas de gelatina en agua fría, cubiertas y separadas, durante unos 5 minutos para que se hidraten; las escurrimos, las calentamos en el microondas 20–30 segundos hasta que se derritan y las reservamos. Colocamos las cuchillas en la jarra del Mambo, añadimos las nectarinas peladas y troceadas y trituramos hasta obtener un puré fino, parando para bajar los restos con la espátula si hace falta. Añadimos a la jarra el queso crema y la leche condensada y mezclamos a velocidad media hasta que quede una crema homogénea. Con el robot en marcha a velocidad baja-media, incorporamos la gelatina ya derretida y mezclamos unos segundos más hasta que se integre por completo; pasamos la mezcla a un bol y reservamos. Lavamos y secamos bien la jarra, colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y la montamos a velocidad 4, vigilando en todo momento para detenerla en cuanto esté firme. Añadimos la crema de nectarina a la jarra con la nata montada y mezclamos a velocidad baja solo lo justo para integrar, sin batir de más, y terminamos de unificar con la espátula si es necesario. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos con film y los dejamos en la nevera un mínimo de 8 horas (mejor de un día para otro); si queremos probarla antes, la dejamos una hora en el congelador. Elaboración tradicional: Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien. Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino. Añadimos el queso crema y la leche condensada y batimos hasta conseguir una crema homogénea. Separamos unas cucharadas de esta crema y las calentamos suavemente en un cazo, sin que hiervan. Retiramos del fuego, añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo. Incorporamos poco a poco unas cucharadas de la crema fría a la mezcla con gelatina, removiendo para igualar las temperaturas. Después, añadimos esta preparación al resto de la crema de nectarina y mezclamos bien. Dejamos que pierda el calor si todavía está caliente, sin esperar a que cuaje. En un bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso. Incorporamos la crema de nectarina a la nata montada en varias veces, utilizando una espátula y movimientos envolventes para conservar una textura aireada. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría. Elaboración con olla GM: Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien. Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino. Introducimos el puré en la cubeta de la olla GM. Seleccionamos el menú Plancha a una temperatura baja que permita nuestro modelo, con la tapa abierta y sin presión. Calentamos suavemente mientras removemos con una espátula de silicona para evitar que se pegue. Cuando el puré esté caliente, sin llegar a hervir, cancelamos el programa. Añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo. Pasamos la mezcla a un bol y dejamos que pierda el calor, sin esperar a que cuaje. Incorporamos el queso crema y la leche condensada y mezclamos hasta obtener una crema homogénea. En otro bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso. Cuando la crema de nectarina ya no esté caliente, la incorporamos a la nata montada en varias veces, con una espátula y movimientos envolventes. Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría.

  • Puré de batata

    Puré de batata en robot de cocina Ingredientes: 1/2 kilo de batata 20 g de mantequilla Sal al gusto Pimienta negra molida al gusto Un poco de leche Agua Aceite de oliva Perejil Elaboración tradicional: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las colocamos en una cacerola, las cubrimos con agua y las cocemos con piel durante unos 25 minutos, aproximadamente. El tiempo dependerá de su tamaño; comprobamos que estén tiernas pinchándolas con un tenedor. Cuando estén listas, las escurrimos y las dejamos templar lo suficiente para poder manipularlas sin quemarnos. Las pelamos, las troceamos y las pasamos por un pasapurés. Si no tenemos, las aplastamos con un tenedor hasta conseguir una textura uniforme. Pasamos el puré a un cazo y añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Calentamos a fuego bajo durante unos minutos, removiendo constantemente para integrar los ingredientes y evitar que el puré se pegue. Si lo queremos más cremoso, añadimos un poco más de leche, poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada. Retiramos del fuego y servimos caliente. Si queremos, terminamos con perejil picado y un chorrito de aceite de oliva. Elaboración con Mambo: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. Vertemos aproximadamente 700–1000 ml de agua en la jarra y colocamos la batata en el cestillo o en la vaporera, según el accesorio que utilicemos y las indicaciones de nuestro modelo. Si usamos la vaporera, retiramos el vaso medidor para permitir el paso del vapor. Cocinamos durante unos 25–35 minutos, a una temperatura de entre 110 y 120 °C, con potencia de calor media-alta y velocidad 0. Estos ajustes son orientativos; comprobamos que la batata esté tierna y prolongamos la cocción si fuera necesario. Retiramos el cestillo o la vaporera con cuidado de no quemarnos con el vapor. Vaciamos el agua de la jarra e introducimos la batata cocida. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Trituramos comenzando a velocidad media y aumentándola progresivamente si queremos un puré más fino. Comprobamos la textura y añadimos más leche, poco a poco, si lo queremos más cremoso. Mezclamos de nuevo hasta integrar todos los ingredientes. Si necesitamos calentarlo antes de servir, programamos 1–2 minutos a temperatura suave y velocidad baja. Servimos caliente y, si queremos, añadimos perejil picado y un chorrito de aceite de oliva por encima. Elaboración en olla GM: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar. Introducimos la batata en la cubeta y añadimos agua hasta cubrirla, respetando los niveles mínimo y máximo indicados para nuestro modelo. Cerramos la tapa y colocamos la válvula en posición de presión. Programamos el menú Guiso, a 140 °C y presión media, durante 10 minutos como referencia inicial. Al finalizar, cancelamos el mantenimiento del calor y dejamos que la presión baje de forma natural. Abrimos únicamente cuando la olla esté completamente despresurizada. Comprobamos que la batata esté tierna pinchándola con un tenedor. Si todavía ofrece resistencia, continuamos la cocción con la tapa abierta hasta que se ablande. Escurrimos bien la batata y la pasamos a un bol. La aplastamos con un tenedor o un pasapurés hasta conseguir una textura uniforme. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche. Mezclamos mientras la batata todavía está caliente para que la mantequilla se funda y quede bien integrada. Si queremos un puré más cremoso, incorporamos más leche, poco a poco, hasta conseguir la consistencia deseada. Servimos caliente y, si queremos, terminamos con perejil picado y un chorrito de aceite de oliva. Elaboración en olla lenta ChupChup: Lavamos bien las batatas bajo el grifo para retirar los restos de tierra. Las pelamos y las cortamos en dados medianos de tamaño similar. Colocamos la batata en la cubeta y añadimos agua hasta aproximadamente la mitad de la altura de los trozos, sin cubrirlos por completo. Tapamos y seleccionamos potencia baja. Cocinamos durante unas 4–6 horas, comprobando el punto a partir de las 4 horas. Pinchamos la batata con un tenedor para comprobar que esté completamente tierna y se pueda aplastar fácilmente. Si todavía está firme, prolongamos la cocción. Apagamos la olla, retiramos la batata y la escurrimos bien. La pasamos a un bol y la aplastamos con un tenedor o un pasapurés. Añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y un chorrito de leche mientras la batata todavía está caliente. Mezclamos hasta obtener un puré uniforme. Incorporamos más leche, poco a poco, si queremos una textura más suave y cremosa. Servimos caliente y, si queremos, añadimos perejil picado y un chorrito de aceite de oliva por encima.

  • Lentejas con arroz

    Lentejas con arroz Ingredientes 300 g de lentejas pardinas 4 o 5 patatas medianas 1 chorizo 1 morcilla 1 trozo pequeño de lacón ½ cebolla grande o 1 cebolla pequeña 1 diente de ajo 1 hoja de laurel Unas hebras de azafrán 1 chorrito de aceite de oliva Sal, al gusto Agua 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, opcional Elaboración en olla GM Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos y las introducimos en la cubeta de la Olla GM. Si queremos un guiso menos graso, hervimos previamente el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos. Desechamos el agua de cocción y reservamos las carnes. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos; así liberarán almidón durante la cocción y ayudarán a espesar el caldo. Añadimos las patatas a la cubeta junto con el chorizo, la morcilla, el lacón, la cebolla, el ajo pelado, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite. Cubrimos todos los ingredientes con agua, dejando aproximadamente 1–1,5 cm por encima. Añadimos una pizca de sal con moderación, ya que el embutido y el lacón aportan bastante sabor. Cerramos la Olla GM con la válvula en posición de presión. Programamos el menú Guiso, a presión media, durante 14 minutos. Si utilizamos lentejas castellanas grandes, ampliamos el tiempo a 18–20 minutos. Al finalizar, dejamos salir la presión de forma natural durante unos minutos antes de abrir. Comprobamos el punto de las lentejas y de las patatas. Si el caldo ha quedado demasiado líquido, programamos el menú Sofreír o Plancha, con la tapa abierta, durante 8–10 minutos. Removemos con suavidad para que el guiso reduzca y quede más espeso. Añadimos el arroz blanco cocido y mezclamos. Cocinamos 2–3 minutos más con la tapa abierta para que se integre en el guiso y absorba parte del caldo. En la receta de origen, el arroz se utiliza precisamente como recurso opcional para espesar las lentejas. Dejamos reposar las lentejas entre 5 y 10 minutos antes de servir. El reposo mejora la textura y concentra los sabores. Elaboración en olla lenta: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Colocamos las patatas en el fondo de la cubeta junto con la cebolla y el ajo. Añadimos las lentejas escurridas, el chorizo, la morcilla, el lacón, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite de oliva. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes, sin superar los dos tercios de la capacidad de la cubeta. Incorporamos una pizca de sal con moderación, ya que las carnes aportan bastante sabor. Tapamos y seleccionamos potencia alta, tomando 4 horas como referencia inicial. Al llegar a ese tiempo, comprobamos que las lentejas, las patatas y el lacón estén tiernos. Si fuera necesario, prolongamos la cocción. Cuando el guiso esté listo, retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si queremos espesar el caldo, aplastamos unos trozos de patata y los mezclamos suavemente con las lentejas. Añadimos las 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y mantenemos la cocción hasta que esté bien caliente e integrado en el guiso. Apagamos la olla y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir. El tiempo es orientativo y puede variar según el modelo de ChupChup, el tamaño de los trozos y las características de los ingredientes. Elaboración con Mambo: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Cortamos el chorizo, la morcilla y el lacón en porciones. Comprobamos la capacidad útil de la jarra. Por el volumen de los ingredientes y del agua, preparamos el guiso en dos o más tandas si fuera necesario, repartiendo proporcionalmente todos los ingredientes y sin superar nunca la marca máxima del modelo. Colocamos la cuchara MamboMix e introducimos la parte correspondiente de lentejas, patatas, chorizo, morcilla, lacón, cebolla, ajo, laurel, azafrán y aceite. Añadimos agua hasta cubrir los ingredientes, respetando la capacidad útil de la jarra. Incorporamos una pizca de sal con moderación, teniendo en cuenta la que aportan las carnes. Como ajuste orientativo, programamos 100 °C, potencia de calor 8 y velocidad 0 durante 50 minutos. Comprobamos el punto antes de finalizar y detenemos la cocción si las lentejas, las patatas y el lacón ya están tiernos. Si necesitan más tiempo, prolongamos la cocción. Retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si queremos espesar el caldo, aplastamos unos trozos de patata y los reincorporamos, mezclando suavemente con una espátula. Añadimos la parte correspondiente de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y cocinamos unos minutos más a la misma temperatura y sin velocidad, hasta que esté bien caliente e integrado. Si hemos dividido la receta, repetimos la elaboración con los ingredientes restantes. Reunimos las tandas en una cazuela amplia, mezclamos con suavidad y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir. Los ajustes son orientativos y pueden variar según el modelo de Mambo, la cantidad preparada en cada tanda y el tamaño de los ingredientes. Elaboración tradicional: Ponemos las lentejas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las escurrimos. Si utilizamos lacón salado, lo desalamos previamente siguiendo las indicaciones del envase. Si queremos retirar parte de la grasa de las carnes, hervimos el chorizo, la morcilla y el lacón durante unos 5 minutos en una cazuela aparte. Desechamos el agua y reservamos. Este paso es opcional. Pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos. Pelamos y troceamos la cebolla y pelamos el ajo. Introducimos en una cazuela amplia las lentejas escurridas, las patatas, el chorizo, la morcilla, el lacón, la cebolla, el ajo, el laurel, el azafrán y un chorrito de aceite de oliva. Cubrimos con agua, dejando aproximadamente 1–1,5 cm por encima de los ingredientes. Añadimos una pizca de sal con moderación, ya que las carnes aportan bastante sabor. Llevamos a ebullición y retiramos la espuma que pueda aparecer. Bajamos el fuego y cocinamos con un hervor suave y la cazuela parcialmente tapada durante unos 40–50 minutos, como referencia inicial. Durante la cocción, vigilamos el caldo y añadimos agua caliente si hace falta. Removemos con suavidad para no romper las patatas ni la morcilla. Comprobamos que las lentejas, las patatas y el lacón estén tiernos. Si fuera necesario, prolongamos la cocción hasta que todos los ingredientes estén en su punto. Retiramos el laurel y ajustamos la sal. Si el caldo está demasiado líquido, dejamos reducir unos minutos con la cazuela destapada o aplastamos unos trozos de patata y los mezclamos con el guiso. Añadimos las 4–6 cucharadas de arroz blanco cocido, si lo utilizamos, y cocinamos 2–3 minutos más para que se integre y absorba parte del caldo. Apagamos el fuego y dejamos reposar entre 5 y 10 minutos antes de servir.

  • Plato de aldea con lomo

    Plato de aldea con lomo Ingredientes: 500 g de patatas 4 filetes de lomo fresco de cerdo 2 huevos Aceite de oliva suave o aceite para freír Sal Elaboración tradicional: Pelamos las patatas, las lavamos y las secamos muy bien. Las cortamos en bastones de grosor medio. Calentamos abundante aceite en una sartén honda a fuego medio-alto. Freímos las patatas en tandas para no bajar demasiado la temperatura del aceite. Cuando estén doradas y tiernas, las retiramos sobre papel de cocina y las salamos. Retiramos casi todo el aceite de una sartén amplia, dejando solo una fina capa. Calentamos a fuego alto y cocinamos los filetes de lomo 1-2 minutos por cada lado, según su grosor. Salpimentamos al final para que conserven mejor sus jugos. En otra sartén pequeña, calentamos aceite suficiente para freír los huevos. Cascamos los huevos con cuidado y los cocinamos hasta que la clara esté cuajada y la yema permanezca líquida. Bañamos la clara con el aceite caliente usando una cuchara. Servimos las patatas fritas con los filetes de lomo, un huevo frito por ración. Elaboración en freidora de aire: Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en bastones de grosor similar. Las secamos muy bien y las mezclamos con un poco de aceite. Colocamos las patatas en el cestillo, procurando no amontonarlas demasiado. Programamos 200 °C durante 20 minutos como referencia inicial. Removemos a mitad de cocción y comprobamos que estén tiernas y doradas. Si fuera necesario, añadimos unos minutos más. Retiramos, salamos y reservamos. Pincelamos los filetes de lomo con un poco de aceite y los colocamos en el cestillo sin superponerlos. Programamos 170 °C durante 10 minutos como referencia, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Revisamos antes de terminar, ya que el tiempo dependerá de su grosor. Para comprobar la cocción con un termómetro, el centro debe alcanzar al menos 63 °C. Retiramos, salamos y dejamos reposar 3 minutos. Engrasamos ligeramente dos recipientes pequeños, bajos y aptos para horno y freidora de aire. Cascamos un huevo en cada uno, procurando no romper la yema. Introducimos los recipientes en el cestillo y programamos 180 °C durante unos 6 minutos. Revisamos desde el minuto 4 y ajustamos el tiempo hasta que la clara esté cuajada y la yema tenga el punto deseado. Añadimos una pizca de sal. Repartimos las patatas entre dos platos y acompañamos cada ración con dos filetes de lomo y un huevo. Servimos enseguida.

  • Bollinas de crema pastelera

    Bollinas de crema pastelera Ingredientes Para la crema pastelera 500 ml de leche a temperatura ambiente 2 yemas 1 huevo 75 g de azúcar 50 g de maicena 1 cucharadita de extracto de vainilla Ralladura de limón Para la masa 375 g de harina 100 ml de vino blanco 50 g de mantequilla a temperatura ambiente 50 g de AOVE (aceite de oliva virgen extra) 1 yema 1 cucharadita de levadura química Para formar, freír y terminar Harina para espolvorear la superficie de trabajo Aceite para freír Azúcar glas, opcional Elaboración tradicional En un bol grande, mezclamos la harina con la levadura química para que quede bien repartida. Añadimos la mantequilla en trocitos y la integramos con las manos, pellizcando la mezcla hasta conseguir una textura similar a la arena. Incorporamos el vino blanco, el AOVE y la yema. Mezclamos primero con una cuchara o espátula y después amasamos con las manos hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y que no se pegue en exceso. Si fuera necesario, añadimos una pizca de harina, solo la imprescindible. Formamos una bola, la envolvemos en film y la dejamos reposar en el frigorífico durante 2 horas. Mientras tanto, preparamos la crema pastelera. En un bol, batimos las yemas, el huevo y el azúcar hasta integrarlos. Añadimos la maicena y mezclamos hasta que no queden grumos. Ponemos la leche en un cazo junto con la vainilla y la ralladura de limón. Calentamos a fuego medio, sin que llegue a hervir. Vertemos un poco de leche caliente sobre la mezcla de huevo, poco a poco y sin dejar de remover, para templarla. Después, devolvemos toda la mezcla al cazo. Cocinamos a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con varillas o una espátula e insistiendo en el fondo y las esquinas, hasta obtener una crema espesa y lisa. Pasamos la crema a un bol y la cubrimos con film a piel, en contacto con la superficie, para evitar que se forme una costra. Dejamos enfriar y, cuando esté fría, la introducimos en una manga pastelera. Espolvoreamos un poco de harina sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo. Cortamos círculos con un cortapastas. Obtendremos unas 12 unidades, dependiendo de su tamaño. Repartimos la crema pastelera en el centro de cada círculo, dejando libre el borde para poder cerrarlo. Humedecemos ligeramente los bordes con agua, doblamos la masa por la mitad y sellamos con un tenedor, como si fueran empanadillas. Freímos por tandas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Si queremos, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir. Elaboración con Mambo Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Si disponemos de jarra cerámica, podemos utilizarla. Introducimos la mantequilla a temperatura ambiente, la harina, el vino blanco, el AOVE, la yema y la levadura química. Programamos velocidad 2 durante 4 minutos. Retiramos la masa, formamos una bola y la envolvemos en film. Dejamos reposar en el frigorífico durante 2 horas. Limpiamos la jarra y la preparamos para elaborar la crema pastelera. Diluimos la maicena en la leche a temperatura ambiente hasta que no queden grumos. Colocamos la mariposa e introducimos la leche con la maicena, las yemas, el huevo, el azúcar, la vainilla y la ralladura de limón. Programamos 90 °C, potencia de calor 4 y velocidad 3 durante 9 minutos y 30 segundos. Retiramos la crema a un bol y la cubrimos con film a piel, en contacto con la superficie. Dejamos enfriar y, cuando esté fría, la introducimos en una manga pastelera. Espolvoreamos un poco de harina sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo. Cortamos círculos con un cortapastas. Obtendremos unas 12 unidades, dependiendo de su tamaño. Repartimos la crema pastelera en el centro de cada círculo, dejando libre el borde para poder cerrarlo. Humedecemos ligeramente los bordes con agua, doblamos la masa por la mitad y sellamos con un tenedor, como si fueran empanadillas. Freímos por tandas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Si queremos, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.

  • Tarta de nubes

    Tarta de nubes Ingredientes: Bizcocho genovés 4 huevos 120 g de harina de trigo, o harina sin gluten apta para bizcochos 120 g de azúcar Mousse de nubes 370 g de nubes aptas para una receta sin lactosa 100 ml de leche sin lactosa 200 ml de zumo de naranja 100 g de queso crema sin lactosa 400 ml de nata para montar sin lactosa, muy fría Decoración Gominolas de besito de fresa, en cantidad suficiente para cubrir la superficie a tu gusto. Antes de empezar: comprueba las etiquetas de las nubes y las gominolas. HARIBO advierte de que algunos de sus productos pueden contener trazas de leche, incluida lactosa, y recomienda consultar el envase concreto. Si la tarta es para alguien con alergia a la proteína de la leche, los productos «sin lactosa» no son necesariamente adecuados. Elaboración en Mambo Hacemos el bizcocho. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Forramos la base del molde con papel de horno. Colocamos la mariposa en la jarra limpia y seca. Montamos las claras a velocidad 3 hasta que formen picos firmes; las pasamos a un cuenco amplio. Sin la necesidad de lavar la jarra, batimos las yemas con el azúcar y la mariposa durante 3–4 minutos a velocidad 3, hasta que estén más claras y espumosas. Incorporamos las yemas a las claras con movimientos envolventes. Añadimos la harina tamizada en dos tandas y mezclamos suavemente con una espátula. Vertemos la masa en el molde y horneamos 18–22 minutos, o hasta que al pinchar el centro el palillo salga limpio. Dejamos enfriar por completo y colocamos de nuevo el bizcocho en el molde limpio. La mariposa de Mambo está diseñada para montar claras y nata. Preparamos la mousse. Con la jarra limpia, colocamos las cuchillas. Añadimos la leche y las nubes cortadas en trozos. Programamos 8 minutos a 70 °C, potencia calorífica baja y velocidad 2. Comprobamos que se hayan fundido; si quedan trozos, calentamos 1–2 minutos más. Pasamos la mezcla a un cuenco y dejamos que se temple, removiendo de vez en cuando para que no empiece a cuajar. Batimos en otro cuenco el queso crema con el zumo de naranja. Incorporamos poco a poco las nubes fundidas, templadas pero todavía fluidas, y mezclamos hasta obtener una crema uniforme. Lavamos y secamos bien la jarra. Colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y batimos a velocidad 4, vigilando hasta que forme picos suaves. La incorporamos a la crema de nubes en varias tandas, con movimientos envolventes. Vertemos la mousse sobre el bizcocho. Alisamos la superficie y refrigeramos al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche. Desmoldamos cuando esté firme y colocamos los besitos de fresa justo antes de servir. Elaboración tradicional Precalentamos el horno a 180 °C y forramos la base de un molde desmontable de 22 cm. Separamos los huevos. Montamos las claras con unas varillas eléctricas hasta que formen picos firmes. En otro cuenco, batimos las yemas con el azúcar hasta que estén claras y espumosas. Unimos ambas preparaciones con una espátula e incorporamos la harina tamizada poco a poco, con movimientos envolventes. Vertemos en el molde y horneamos 18–22 minutos, hasta que el bizcocho esté hecho. Lo dejamos enfriar por completo y lo devolvemos al molde. Ponemos la leche y las nubes troceadas en un cazo a fuego bajo. Removemos continuamente hasta que se fundan, sin dejar que hiervan. Retiramos del fuego y dejamos templar la mezcla, procurando que siga fluida. Batimos el queso crema con el zumo de naranja. Agregamos las nubes fundidas poco a poco y mezclamos bien. Montamos la nata muy fría hasta que forme picos suaves. La añadimos a la crema de nubes en varias tandas, con movimientos envolventes. Extendemos la mousse sobre el bizcocho y refrigeramos al menos 6 horas, mejor de un día para otro. Desmoldamos y decoramos con los besitos de fresa antes de servir.

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