Resultados de la búsqueda
Search this site
Resultados encontrados sin ingresar un término de búsqueda
- Huevos tontos
Huevos tontos Ingredientes: 250 g de pan del día anterior, con miga consistente 220 ml de leche 3 huevos M 2 dientes de ajo 10 g de perejil fresco ½ cucharadita de sal Aceite de oliva suave o aceite de girasol, suficiente para freír Elaboración con robot de cocina: Pelamos los ajos, lavamos y secamos el perejil. Los incorporamos a la jarra y picamos durante 6 segundos a velocidad 6. Bajamos los restos hacia las cuchillas con la espátula. Cortamos el pan en dados pequeños y lo colocamos en un bol amplio. Vertemos la leche poco a poco y mezclamos hasta que el pan quede humedecido, sin exceso de líquido. Dejamos reposar 5 minutos. Añadimos al bol los ajos y el perejil picados, los huevos y la sal. Mezclamos con una cuchara o con las manos limpias hasta obtener una masa húmeda, compacta y fácil de porcionar. Si quedase demasiado seca, añadimos una cucharada más de leche; si quedase muy blanda, incorporamos un poco más de pan desmigado. Dejamos reposar la masa durante 10 minutos para que el pan absorba bien los líquidos. Calentamos abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Formamos porciones con ayuda de dos cucharas y las introducimos con cuidado en el aceite caliente. Freímos durante 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que queden doradas y crujientes por fuera. Retiramos los huevos tontos y los dejamos escurrir sobre papel absorbente antes de servirlos calientes. Elaboración tradicional: Pelamos y picamos muy finos los ajos. Lavamos, secamos y picamos el perejil. Cortamos el pan en dados pequeños y lo ponemos en un bol amplio. Añadimos la leche gradualmente, removiendo para humedecer toda la miga sin llegar a encharcarla. Dejamos reposar 5 minutos. Incorporamos los ajos, el perejil, los huevos y la sal. Mezclamos hasta conseguir una masa ligada, húmeda y consistente. Ajustamos con un poco más de leche si estuviese seca o con pan desmigado si resultase demasiado líquida. Dejamos reposar la mezcla durante 10 minutos. Calentamos abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Tomamos pequeñas porciones de masa con dos cucharas y las depositamos en el aceite, procurando no llenar demasiado la sartén. Freímos los huevos tontos durante 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien dorados. Los retiramos sobre papel absorbente y los servimos recién hechos.
- Tosta de ricotta y anchoas
Tosta de ricotta y anchoas Ingredientes: 1 barra de pan de masa madre 200 g de queso ricotta o requesón 50 ml de nata para montar bien fría Sal, al gusto Pimienta negra recién molida, al gusto Ralladura de medio limón Aceite de oliva virgen extra 8 sardinas anchoadas o anchoas de buena calidad Elaboración en robot de cocina: Colocamos la mariposa sobre las cuchillas e incorporamos la nata muy fría. Programamos velocidad 4 durante 1-2 minutos, vigilando el proceso hasta que veamos que empieza a coger cuerpo. No necesitamos montarla del todo, solo dejarla con una textura cremosa y firme para que aguante bien sobre las tostas. La mariposa es el accesorio indicado para montar nata en Mambo. Añadimos el queso ricotta o requesón, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y la ralladura de medio limón. Programamos velocidad 3 durante 20-30 segundos, hasta que tengamos una crema homogénea, suave y con consistencia para untar o poner con manga pastelera. Cortamos el pan de masa madre en rebanadas y las tostamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Las dejamos dorar por ambos lados hasta que estén crujientes por fuera, pero mantengan algo de miga tierna. Pasamos la crema de ricotta a una manga pastelera o la repartimos directamente con una cuchara sobre cada tosta. Colocamos una sardina anchoada o una anchoa encima, terminamos con un poco más de ralladura de limón y servimos enseguida. Elaboración tradicional: Ponemos la nata muy fría en un recipiente alto y estrecho. La batimos con las varillas de la batidora de mano hasta que empiece a montar y tenga una textura cremosa y consistente. Procuramos no batir de más para que no se corte. Añadimos la ricotta o el requesón, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y la ralladura de medio limón. Batimos unos segundos más, a velocidad media, hasta integrar todos los ingredientes y conseguir una crema firme. Cortamos el pan en rebanadas y ponemos una sartén al fuego con un chorrito de aceite de oliva. Tostamos el pan por ambos lados hasta que quede doradito y crujiente. Repartimos la crema de ricotta sobre las tostas, usando una manga pastelera si queremos una presentación más cuidada. Colocamos encima una sardina anchoada o una anchoa y terminamos con un poco de ralladura de limón recién hecha. Servimos al momento para disfrutar del pan todavía crujiente.
- Langostinos en salsa picante
Langostinos en salsa picante Ingredientes: 500 g de langostinos crudos, frescos o congelados Zumo de 1 limón 1 chorrito de salsa de soja 30 ml de aceite de oliva virgen extra 3 dientes de ajo Jengibre fresco, al gusto Perejil fresco picado 10 gotas de Tabasco o nuestra salsa picante favorita Sal, al gusto Pimienta negra molida, al gusto Pan para acompañar, opcional Si utilizamos langostinos congelados, los descongelamos previamente en la nevera y los secamos bien antes de empezar. Para macerarlos, los mantenemos siempre refrigerados. Elaboración en freidora de aire Pelamos y picamos los ajos y el jengibre muy finitos. Lavamos el perejil, lo secamos y lo picamos al gusto. Ponemos los langostinos en un recipiente amplio con tapa y añadimos el zumo de limón, la salsa de soja, el aceite de oliva, el ajo, el jengibre, el perejil, el Tabasco, una pizca de sal y pimienta negra. Removemos bien para que todos los langostinos queden impregnados con el aliño. Tapamos el recipiente y lo dejamos reposar en la nevera durante al menos 4 horas. Durante el macerado, podemos removerlos una o dos veces para repartir bien todos los jugos y el sabor.Colocamos papel de horno con bordes levantados o un molde apto para freidora de aire dentro de la cesta. Así conseguimos recoger toda la salsa sin que se escape por los agujeros. Vertemos los langostinos junto con todo el aliño y los distribuimos en una sola capa siempre que sea posible. Cocinamos a 200 ºC durante 7 minutos. Abrimos la cesta a mitad de cocción y removemos con cuidado para que los langostinos se hagan de forma uniforme. Si son muy grandes, podemos añadir 1 o 2 minutos más. Los servimos bien calientes, regándolos con la salsa que haya quedado en el fondo. Los acompañamos con pan para disfrutar hasta la última gota. Elaboración en robot de cocina Pelamos y picamos los ajos y el jengibre muy finitos. Lavamos el perejil, lo secamos y lo picamos al gusto. Ponemos los langostinos en un recipiente amplio con tapa y añadimos el zumo de limón, la salsa de soja, el aceite de oliva, el ajo, el jengibre, el perejil, el Tabasco, una pizca de sal y pimienta negra. Removemos bien para que todos los langostinos queden impregnados con el aliño. Tapamos el recipiente y lo dejamos reposar en la nevera durante al menos 4 horas. Durante el macerado, podemos removerlos una o dos veces para repartir bien todos los jugos y el sabor.Colocamos la MamboMix en la jarra y añadimos los langostinos macerados junto con toda la salsa. Programamos 120 ºC, potencia de calor 8, velocidad 1 durante 8 minutos. Cuando falten unos minutos, comprobamos que los langostinos hayan cambiado de color y estén bien cocinados. Si son pequeños, podemos reducir ligeramente el tiempo para que no se pasen. Servimos los langostinos en una fuente, añadimos por encima toda la salsa de la jarra y terminamos con un poco más de perejil fresco picado si nos apetece. Elaboración en olla GM Pelamos y picamos los ajos y el jengibre muy finitos. Lavamos el perejil, lo secamos y lo picamos al gusto. Ponemos los langostinos en un recipiente amplio con tapa y añadimos el zumo de limón, la salsa de soja, el aceite de oliva, el ajo, el jengibre, el perejil, el Tabasco, una pizca de sal y pimienta negra. Removemos bien para que todos los langostinos queden impregnados con el aliño. Tapamos el recipiente y lo dejamos reposar en la nevera durante al menos 4 horas. Durante el macerado, podemos removerlos una o dos veces para repartir bien todos los jugos y el sabor.Vertemos los langostinos macerados con toda la salsa en la cubeta. Programamos el menú Plancha a 140 ºC durante 7 minutos, sin cerrar la tapa. Removemos de vez en cuando con cuidado para que los langostinos se cocinen por igual y para que el ajo, el jengibre y la salsa no se agarren al fondo. Cuando los langostinos estén rosados, la carne se vea opaca y la salsa haya reducido ligeramente, cancelamos el programa. Los servimos calientes con todo el jugo de la cubeta y pan al lado. Elaboración en cocina tradicional Pelamos y picamos los ajos y el jengibre muy finitos. Lavamos el perejil, lo secamos y lo picamos al gusto. Ponemos los langostinos en un recipiente amplio con tapa y añadimos el zumo de limón, la salsa de soja, el aceite de oliva, el ajo, el jengibre, el perejil, el Tabasco, una pizca de sal y pimienta negra. Removemos bien para que todos los langostinos queden impregnados con el aliño. Tapamos el recipiente y lo dejamos reposar en la nevera durante al menos 4 horas. Durante el macerado, podemos removerlos una o dos veces para repartir bien todos los jugos y el sabor. Ponemos una sartén amplia al fuego medio-alto y vertemos los langostinos junto con todo el aliño. Los cocinamos durante unos 6-8 minutos, removiendo con frecuencia para que se hagan por todos lados. Cuando los langostinos estén rosados, firmes y la salsa haya reducido un poco, retiramos la sartén del fuego. Procuramos no cocinarlos de más para que queden jugosos. Los langostinos están listos cuando su carne se vuelve opaca. Los pasamos a una fuente, vertemos toda la salsa por encima y los servimos recién hechos. Ponemos pan en el centro de la mesa porque esta salsa pide mojar sin pensarlo demasiado.
- Crostata de mermelada de cerezas
Crostata de mermelada de cerezas Ingredientes 150 g de mantequilla a temperatura ambiente 100 g de azúcar Ralladura de 1 limón 2 huevos 400 g de harina de trigo 10 g de levadura química 300–350 g de mermelada de cereza Harina para espolvorear la superficie de trabajo, si fuera necesario Elaboración en robot de cocina: Colocamos las cuchillas en la jarra de Mambo. Añadimos la mantequilla cortada en dados, el azúcar y la ralladura de limón. Programamos 30 segundos a velocidad 4. Incorporamos los huevos y programamos 20 segundos a velocidad 4, hasta integrar todos los ingredientes. Añadimos la harina y la levadura química. Programamos 30 segundos a velocidad 4. Bajamos los restos de las paredes con la espátula y programamos 15 segundos más a velocidad 4, solo hasta que la masa empiece a unirse. Retiramos la masa de la jarra y la terminamos de unir brevemente con las manos sobre una superficie limpia. No la amasamos en exceso para que quede tierna después del horneado. Dividimos la masa en dos partes, reservando una pequeña porción de cada una para hacer las tiras de decoración. Formamos dos discos, los envolvemos en film transparente y los dejamos reposar en el frigorífico durante 1 hora. Precalentamos el horno a 170 ºC con calor arriba y abajo. Colocamos un disco de masa entre dos hojas de film transparente o papel de horno y lo estiramos con rodillo. Debemos obtener un círculo algo mayor que el molde para poder cubrir la base y los laterales. Forramos un molde desmontable de unos 20–22 cm con la masa, retiramos el exceso de los bordes y pinchamos ligeramente la base con un tenedor. Repartimos la mermelada de cereza sobre la masa y la extendemos de forma uniforme, sin llegar por completo a los bordes. Estiramos la masa reservada y cortamos tiras de aproximadamente 1,5 cm de ancho. Las colocamos sobre la mermelada formando un enrejado. Cerramos los bordes hacia dentro para fijar las tiras. Horneamos durante unos 25 minutos, hasta que la masa esté dorada. Retiramos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldar, ya que la mermelada estará muy caliente y más líquida recién horneada. Elaboración tradicional: Ponemos la mantequilla a temperatura ambiente en un bol amplio. Añadimos el azúcar y la ralladura de limón, y mezclamos con unas varillas manuales o una cuchara hasta obtener una crema. Incorporamos los huevos de uno en uno y mezclamos hasta integrarlos completamente. Añadimos la harina junto con la levadura química. Mezclamos primero con una cuchara y después con las manos, solo hasta formar una masa homogénea. Dividimos la masa en dos partes, reservando una pequeña cantidad para decorar cada crostata. Envolvemos la masa en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante 1 hora. Precalentamos el horno a 170 ºC con calor arriba y abajo. Estiramos una parte de la masa entre dos hojas de film transparente o papel de horno. La colocamos sobre un molde desmontable de unos 20–22 cm, cubriendo la base y los laterales. Pinchamos la base ligeramente con un tenedor. Añadimos la mermelada de cereza y la repartimos con ayuda de una espátula o cuchara. Estiramos la masa reservada, cortamos tiras y las distribuimos sobre la mermelada formando el enrejado característico. Cerramos los bordes de la tarta hacia dentro. Horneamos durante unos 25 minutos, hasta que la masa quede dorada. Dejamos enfriar completamente antes de desmoldar y servir. La receta de referencia indica refrigerar la masa una hora, estirarla entre film para evitar que se rompa, rellenarla con mermelada y hornearla a 170 ºC hasta que esté dorada.
- Arroz con tomate al estilo portugués
Arroz con tomate al estilo portugués Ingredientes: 300 g de arroz carolino, arroz bomba o arroz redondo 500 g de tomates maduros 1 cebolla 3 dientes de ajo 2 hojas de laurel 3 cucharadas de aceite de oliva 1 cucharada de tomate concentrado 1 litro de caldo de verduras caliente Sal, al gusto Pimienta negra molida, al gusto 1 cucharada de mantequilla Perejil fresco picado, opcional Elaboración en cocina tradicional Pelamos y picamos la cebolla y los dientes de ajo. Lavamos los tomates y los cortamos en dados pequeños. Si preferimos una salsa más fina, podemos rallarlos en lugar de cortarlos. Ponemos una cazuela amplia al fuego con el aceite de oliva y añadimos la cebolla, el ajo y las hojas de laurel. Sofreímos a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que la cebolla esté blandita y transparente, pero sin que llegue a dorarse demasiado. Incorporamos los tomates, el tomate concentrado, sal y pimienta. Cocinamos durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate se haya deshecho y tengamos una salsa espesa. Añadimos el arroz y lo mezclamos bien durante un minuto para que se impregne de todo el sabor del sofrito. Vertemos el caldo caliente, removemos una vez y dejamos que rompa a hervir. Bajamos el fuego, tapamos la cazuela y cocinamos durante unos 15-17 minutos. No removemos continuamente, pero podemos vigilar el punto y añadir un poco más de caldo caliente si vemos que se queda demasiado seco antes de que el arroz esté tierno. Apartamos la cazuela del fuego, retiramos el laurel y añadimos la mantequilla. Removemos con cuidado hasta que se funda, dejamos reposar 2 minutos y servimos inmediatamente con un poco de perejil picado por encima. Elaboración en olla GM Pelamos y picamos la cebolla y los ajos, y cortamos los tomates en dados pequeños. También podemos rallarlos si nos gusta encontrar menos trocitos en el arroz. Vertemos el aceite en la cubeta y programamos el menú Plancha durante 5 minutos. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla, el ajo y el laurel con una pizca de sal. Sofreímos, removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla quede tierna. Añadimos los tomates, el tomate concentrado y la pimienta negra. Programamos de nuevo el menú Plancha durante 8 minutos y dejamos que el tomate pierda parte de su agua y se convierta en una salsa concentrada. Incorporamos el arroz y removemos durante un minuto para mezclarlo con el sofrito. Añadimos el caldo caliente, rectificamos de sal, cerramos la tapa y programamos el menú Arroz durante 6 minutos, con la válvula cerrada. Cuando termine el programa, despresurizamos con cuidado, abrimos la olla y añadimos la mantequilla. Removemos suavemente y servimos enseguida para que conserve ese punto caldoso tan rico. Elaboración en robot de cocina: Pelamos la cebolla y los ajos. Colocamos las cuchillas en la jarra, añadimos la cebolla y el ajo y programamos velocidad 9 durante 8 segundos si usamos Mambo Cooking con jarra V, o velocidad 6 durante 8 segundos en el resto de modelos. Bajamos los restos de las paredes con la espátula. Sustituimos las cuchillas por la MamboMix. Añadimos el aceite, las hojas de laurel y una pizca de sal, y programamos 120 ºC, potencia de calor 8, velocidad 1 durante 5 minutos. Mientras tanto, lavamos y cortamos los tomates en dados pequeños. Incorporamos el tomate, el tomate concentrado y la pimienta negra. Programamos 120 ºC, potencia de calor 7, velocidad 1 durante 10 minutos, sin cubilete, para que el tomate se cocine y pierda parte de su agua. Añadimos el arroz y el caldo caliente. Programamos 100 ºC, potencia de calor 7, velocidad 1 durante 16 minutos. Comprobamos el punto cuando termine: si nos gusta el arroz más tierno, añadimos un poco más de caldo caliente y programamos 2 minutos adicionales con los mismos ajustes. Retiramos las hojas de laurel, incorporamos la mantequilla y mezclamos con la espátula hasta que se funda. Servimos al momento con perejil fresco picado si nos apetece.
- La vaporera: el accesorio barato que transforma nuestra olla de cocción lenta
La vaporera: el accesorio barato que transforma nuestra olla de cocción lenta Seguramente hemos visto estas vaporeras que se abren en forma de flor en bazares y tiendas de menaje. Son un complemento muy práctico para nuestras ollas de cocción lenta. En nuestro caso, la ChupChup Matic de Cecotec tiene una capacidad total de 5,5 litros, lo que nos permite utilizar una vaporera plegable de hasta 18 cm de diámetro. ¿Para qué podemos usarla? Es muy sencilla de utilizar y nos sirve para cocinar al vapor distintos alimentos, pero también para separar los ingredientes de los jugos que van soltando durante la cocción. Por ejemplo, podemos colocar dentro unas tiras de panceta o cualquier carne que queramos desgrasar. La carne se cocina sobre la vaporera y la grasa que va soltando cae a la cubeta, por lo que evitamos que se cocine directamente en ella. También nos resulta muy útil cuando queremos cocinar una pieza de carne entera sobre una salsa que vamos a triturar después. De esta forma, la carne queda elevada y no se deshace al triturar la salsa. Trituramos la salsa, no la carne. Su uso original es cocinar alimentos al vapor. Por eso, suelen llevar una pieza central que nos permite introducirlas y retirarlas de cazuelas y ollas con más facilidad. Sin embargo, si queremos utilizarla en una olla de cocción lenta para cocinar un pollo entero o una pieza de carne grande, puede ser recomendable retirar esa pieza central para ganar espacio. Dependiendo del diseño de cada vaporera, quitarla puede ser más o menos sencillo. Algunas tienen una pieza metálica fija o soldada, por lo que conviene no forzarla ni modificarla si podemos dañar la cesta o dejar bordes cortantes. En cambio, otras incorporan un asa central desmontable mediante rosca: en estos modelos solo tenemos que desenroscarla y la vaporera queda lista para usar. También podemos encontrar vaporeras con el asa central extraíble de fábrica. Aunque no siempre son fáciles de localizar, suelen estar disponibles en ferreterías, tiendas especializadas en menaje y comercios online. Son una opción muy cómoda si buscamos aprovechar al máximo el espacio de nuestra olla de cocción lenta.
- Croquetas de espinacas y gambas
Croquetas de espinacas y gambas Ingredientes 200 g de espinacas frescas o congeladas 200 g de gambas peladas 1 cebolla pequeña 1 diente de ajo 60 g de aceite de oliva suave 80 g de harina de trigo 600 ml de leche entera Sal al gusto Pimienta negra molida Nuez moscada al gusto Para el rebozado: Harina de trigo 2 huevos Pan rallado Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír Elaboración en robot de cocina: Si utilizamos espinacas congeladas, las descongelamos previamente y las escurrimos muy bien, presionándolas para retirar todo el exceso de agua. Si utilizamos espinacas frescas, las lavamos, las escaldamos durante 2 minutos, las escurrimos y las picamos. Colocamos las cuchillas en la jarra de Mambo. Añadimos la cebolla cortada en cuartos y el ajo. Programamos 6 segundos a velocidad 6. Sustituimos las cuchillas por la cuchara MamboMix. Añadimos el aceite y programamos 8 minutos, 120 ºC, velocidad 1. Incorporamos las gambas troceadas y las espinacas bien escurridas. Programamos 4 minutos, 120 ºC, velocidad 1. Retiramos la mezcla y la reservamos. Añadimos de nuevo el aceite de la jarra, si hubiera quedado poco, junto con la harina. Programamos 2 minutos, 100 ºC, velocidad 2, para cocinar la harina y evitar que la masa tenga sabor a crudo. Incorporamos la leche, la sal, la pimienta y una pizca de nuez moscada. Programamos 10 minutos, 100 ºC, velocidad 3. Añadimos las espinacas y las gambas reservadas. Programamos 2 minutos, 100 ºC, velocidad 2, hasta que queden repartidas de forma uniforme en la bechamel. Vertemos la masa en una fuente amplia y la cubrimos con film transparente en contacto directo con la superficie. Dejamos que se enfríe y la reservamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Para que resulte más fácil formar las croquetas, dejamos reposar la masa hasta el día siguiente. Tomamos porciones de masa y les damos forma alargada o redonda. Las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Calentamos abundante aceite en una sartén y freímos las croquetas por tandas pequeñas hasta que queden doradas. Las colocamos sobre papel absorbente y las servimos recién hechas. Elaboración tradicional: Si utilizamos espinacas congeladas, las descongelamos y las escurrimos muy bien. Si utilizamos espinacas frescas, las lavamos, las escaldamos durante 2 minutos, las escurrimos y las picamos. Picamos la cebolla y el ajo muy finos. Calentamos el aceite en una sartén amplia o cazuela baja y sofreímos la cebolla y el ajo a fuego suave durante unos 8 minutos, hasta que estén tiernos. Añadimos las gambas troceadas y las cocinamos durante 1 o 2 minutos. Incorporamos las espinacas y removemos hasta que se integren. Retiramos la mezcla y la reservamos. En la misma sartén añadimos la harina y la cocinamos durante 2 minutos, removiendo continuamente. Incorporamos la leche poco a poco mientras mezclamos con unas varillas para evitar que se formen grumos. Añadimos sal, pimienta negra y nuez moscada. Cocinamos la bechamel a fuego medio-bajo durante 10–15 minutos, sin dejar de remover, hasta que quede espesa y se despegue de las paredes de la sartén. Incorporamos las espinacas y las gambas reservadas. Mezclamos bien y cocinamos 1 minuto más. Pasamos la masa a una fuente, cubrimos con film transparente en contacto con la superficie y dejamos que se enfríe. Reservamos en el frigorífico durante al menos 4 horas, preferiblemente hasta el día siguiente. Formamos las croquetas y las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Freímos en abundante aceite caliente, en tandas pequeñas, hasta que estén doradas y crujientes.
- "Coca falsa" de cristal y almendras
"Coca falsa" de cristal y almendras Ingredientes: 12 obleas de empanadilla 2 cucharadas de aceite suave 3 cucharadas de azúcar 50 g de almendra cruda laminada Anís dulce, al gusto Elaboración en freidora de aire: Precalentamos la freidora de aire a 180 ºC durante 3 minutos. Mientras tanto, colocamos las obleas sobre una superficie limpia y las pincelamos ligeramente con aceite por una de las caras. Espolvoreamos un poco de azúcar sobre cada oblea y repartimos por encima la almendra laminada. Presionamos suavemente con los dedos para que las láminas de almendra queden pegadas y no se muevan durante el cocinado. Colocamos las obleas en la cesta sin amontonarlas, dejando espacio entre ellas. Si nuestra freidora tiene una cesta pequeña, las hacemos en varias tandas. Las cocinamos a 180 ºC durante 5-7 minutos, hasta que estén doraditas por los bordes y bien crujientes. Las sacamos de la freidora y, ya fuera de la cesta, añadimos un chorrito pequeño de anís dulce por encima. Las dejamos templar unos minutos antes de servir para que terminen de quedar crujientes. Elaboración en horno: Precalentamos el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo. Forramos una bandeja con papel de horno y colocamos las obleas separadas entre sí. Pincelamos cada oblea con un poco de aceite suave, espolvoreamos azúcar y repartimos la almendra laminada por encima. Presionamos ligeramente las almendras para que se adhieran bien a la masa. Horneamos durante 10-12 minutos, vigilando los últimos minutos para que no se tuesten demasiado. Las retiramos cuando veamos que están doradas, con los bordes crujientes y la almendra ligeramente tostada. Nada más sacarlas del horno, añadimos un chorrito de anís dulce por encima. Dejamos que se enfríen sobre una rejilla o en la misma bandeja antes de servirlas.
- Pintxo de muselina de jamón
Pintxo de muselina de jamón Ingredientes 150 g de jamón 75 g de queso crema 75 g de mayonesa 2 cucharadas de parmesano en polvo Pan para las tostas Elaboración en robot de cocina: Colocamos las cuchillas en la jarra e introducimos el jamón troceado. Programamos velocidad 9 durante 8 segundos si utilizamos Mambo Cooking con jarra V. En el resto de modelos, programamos velocidad 6 durante 8 segundos. Comprobamos que el jamón quede bien picadito y bajamos los restos de las paredes con la espátula si hace falta. Añadimos la mayonesa, el queso crema y el parmesano en polvo. Programamos velocidad 3 durante 20 segundos, hasta conseguir una crema homogénea, suave y con pequeños trocitos de jamón. Tostamos el pan a nuestro gusto y repartimos la muselina de jamón por encima. Terminamos con un poco más de parmesano rallado si nos apetece y servimos las tostas al momento. Elaboración tradicional: Cortamos el jamón en trozos pequeños y lo ponemos en el vaso de la batidora. Trituramos con la batidora de mano hasta que quede bien picado. No necesitamos dejarlo completamente en polvo: unos trocitos pequeños le dan muy buena textura a la crema. Añadimos al vaso la mayonesa, el queso crema y el parmesano en polvo. Trituramos unos segundos más, parando para bajar los restos de las paredes si fuera necesario, hasta que tengamos una mezcla cremosa y bien integrada. Tostamos el pan y repartimos la muselina de jamón sobre cada tosta. Servimos enseguida para disfrutar del contraste entre el pan crujiente y la crema suave.
- Mollete de lomo, pimientos, queso y panceta
Mollete de lomo, pimientos, queso y panceta Ingredientes: 2 molletes 4 filetes finos de lomo de cerdo 1 pimiento rojo 4 lonchas de panceta 4 lonchas de queso que funda bien Mayonesa comprada, al gusto Aceite de oliva virgen extra Sal Pimienta negra Elaboración en cocina tradicional Lavamos el pimiento rojo, lo secamos, retiramos las semillas y lo cortamos en tiras. Ponemos una sartén amplia al fuego con un chorrito de aceite de oliva y lo cocinamos a fuego medio durante unos 12-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que quede tierno y ligeramente dorado. Añadimos una pizca de sal, lo retiramos y lo reservamos. En la misma sartén cocinamos la panceta a fuego medio-alto hasta que quede dorada y crujiente. La sacamos y la dejamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Salpimentamos los filetes de lomo y los cocinamos en la sartén caliente con unas gotas de aceite. Los hacemos unos minutos por cada lado, hasta que queden dorados y bien cocinados. Abrimos los molletes por la mitad y los tostamos ligeramente por la parte interior en una sartén limpia o en una tostadora, solo hasta que estén calientes. Colocamos una loncha de queso sobre la base de cada mollete, repartimos encima el lomo caliente y dejamos que el queso empiece a fundirse. Añadimos las tiras de pimiento rojo, terminamos con la panceta crujiente y ponemos un poco de mayonesa en la parte interior de la tapa. Cerramos los molletes, apretamos suavemente y los servimos recién hechos. Elaboración en freidora de aire Lavamos el pimiento rojo, lo secamos, retiramos las semillas y lo cortamos en tiras. Lo ponemos en un cuenco con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal, mezclamos bien y lo cocinamos en la freidora de aire a 180 ºC durante 10-12 minutos. A mitad de cocción abrimos la cesta y le damos un meneo para que se haga de forma uniforme. Cuando esté tierno y doradito, lo retiramos y lo reservamos. Colocamos la panceta en la cesta, sin amontonarla, y la cocinamos a 190 ºC durante 5-7 minutos, hasta que quede dorada y crujiente. La retiramos y la reservamos sobre papel de cocina. Salpimentamos el lomo, lo pincelamos con unas gotas de aceite y lo colocamos en la cesta. Lo cocinamos a 190 ºC durante 7-9 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción. Abrimos los molletes y los calentamos en la freidora de aire a 180 ºC durante 2 minutos, con la miga hacia arriba. Montamos cada mollete colocando primero el queso, después el lomo caliente, las tiras de pimiento rojo y la panceta. Añadimos la mayonesa en la tapa del pan, cerramos y servimos al momento.










