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- Chocolate especiado
Chocolate especiado Ingredientes: 300 ml de leche entera 1 rama de canela 1 pieza de anís estrellado 1 g de jengibre en polvo 1 g de nuez moscada 100 g de chocolate negro Azúcar al gusto, si nos apetece. Elaboración en robot de cocina Echamos la leche, la canela, el anís, el jengibre y la nuez moscada en la jarra. Programamos 15 minutos a 90 °C, potencia calorífica 3 y velocidad 1. Colamos la leche y reservamos. Si queremos un sabor más intenso, dejamos que se enfríe, la guardamos tapada en la nevera con las especias y la colamos al día siguiente. Lavamos y secamos bien la jarra. Echamos el chocolate y lo trituramos 30 segundos a velocidad 8. Colocamos la mariposa, añadimos la leche infusionada y programamos 14 minutos a 90 °C, potencia calorífica 2 y velocidad 2. Probamos, añadimos azúcar si nos apetece, servimos y disfrutamos. Elaboración en olla GM Echamos la leche y las especias en la cubeta. Seleccionamos fuego lento, si nuestro modelo dispone de ese menú, y calentamos unos 15 minutos con la tapa abierta, removiendo de vez en cuando. Evitamos que la leche hierva. Colamos la leche. Si preferimos que sepa más a especias, la dejamos enfriar, la guardamos tapada en la nevera con ellas y la colamos al día siguiente. Troceamos el chocolate, devolvemos la leche colada a la cubeta y lo añadimos. Seguimos calentando sin presión y con la tapa abierta, a temperatura suave, mientras removemos hasta que se funda y el chocolate quede bien mezclado. Endulzamos al gusto, servimos y disfrutamos. Elaboración de forma tradicional Ponemos la leche y las especias en un cazo. Calentamos a fuego bajo unos 15 minutos, sin dejar que hierva, y removemos de vez en cuando. Colamos la leche. Para darle más sabor, la dejamos enfriar y la guardamos tapada en la nevera con las especias hasta el día siguiente; después, la colamos. Troceamos el chocolate y lo incorporamos a la leche infusionada. Calentamos a fuego bajo y removemos hasta que se funda y la mezcla quede homogénea. Añadimos azúcar si nos apetece, servimos y disfrutamos.
- Marañuelas de Avilés
Marañuelas de Avilés Ingredientes Para el prefermento 100 g de harina de fuerza 70 ml de leche entera templada 15 g de levadura fresca de panadería o 5 g de levadura seca de panadería Para la masa 400 g de harina de fuerza 125 g de mantequilla sin sal, fundida y templada 150 g de azúcar 1 huevo M 2 yemas de huevo M 40 ml de anís dulce Ralladura fina de 1 limón 5 g de sal 30-50 ml de leche entera templada, solo si la masa lo necesita Para terminar 1 huevo batido 1 cucharada de leche Elaboración en robot de cocina Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Introducimos los 70 ml de leche templada y la levadura. Programamos 1 minuto, 37 ºC, potencia de calor 2, velocidad 2. Añadimos los 100 g de harina de fuerza del prefermento y programamos 30 segundos, velocidad 3. Retiramos la masa, formamos una bola, la cubrimos y la dejamos reposar entre 30 y 45 minutos, hasta que aumente claramente de volumen. Sin necesidad de lavar la jarra, incorporamos el huevo, las yemas, el azúcar y la ralladura de limón. Mezclamos durante 1 minuto a velocidad 4, sin temperatura. Añadimos la mantequilla fundida ya templada, el anís dulce y el prefermento. Programamos 30 segundos, velocidad 3. Incorporamos 350 g de harina, la sal y programamos 3 minutos, velocidad 2. Agregamos los 50 g de harina restantes y amasamos durante 4 minutos, velocidad 2. Comprobamos la masa: debe ser suave, elástica y ligeramente pegajosa, pero manejable. Si estuviera muy seca, añadimos leche templada de cucharada en cucharada y amasamos 1 minuto más a velocidad 2. Retiramos la masa, formamos una bola y la colocamos en un bol amplio ligeramente engrasado. Cubrimos y dejamos levar en un lugar templado entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas, hasta que doble su volumen. Volcamos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y la dividimos en 10-12 porciones. Reservamos una pequeña parte de cada porción para crear el remate superior. Formamos una bola grande con cada porción y otra más pequeña con la masa reservada. Colocamos la bola pequeña sobre la grande y realizamos cuatro cortes poco profundos en cruz con unas tijeras o un cuchillo afilado, sin llegar a separar la masa por completo. Colocamos las marañuelas sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando separación entre ellas. Tapamos y dejamos reposar 30-40 minutos. Precalentamos el horno a 175 ºC, con calor arriba y abajo. Mezclamos el huevo batido con la leche y pincelamos con cuidado la superficie de los bollos. Horneamos durante 18-22 minutos, hasta que estén bien doradas. Dejamos enfriar sobre una rejilla. Elaboración tradicional Mezclamos en un bol los 70 ml de leche templada, la levadura y los 100 g de harina de fuerza del prefermento. Amasamos hasta obtener una bola lisa. Cubrimos el prefermento y lo dejamos reposar entre 30 y 45 minutos, hasta que aumente de volumen. En un bol grande batimos el huevo, las yemas y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos la ralladura de limón, la mantequilla fundida y templada y el anís dulce. Incorporamos el prefermento y mezclamos hasta integrarlo. Añadimos poco a poco la harina de fuerza y la sal. Amasamos durante 10-12 minutos, hasta conseguir una masa lisa, elástica y suave. Si fuera necesario, añadimos entre 30 y 50 ml de leche templada poco a poco. Formamos una bola, la colocamos en un bol ligeramente engrasado, cubrimos y dejamos levar entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas, o hasta que doble su volumen. Desgasificamos la masa presionando suavemente con las manos. Dividimos en 10-12 porciones y reservamos una pequeña parte de cada una. Formamos las bases redondas y colocamos encima las porciones pequeñas. Marcamos cuatro cortes en cruz en la parte superior para crear la forma característica. Disponemos las marañuelas sobre una bandeja forrada con papel de horno. Las cubrimos y dejamos reposar otros 30-40 minutos. Pincelamos con huevo batido mezclado con una cucharada de leche y horneamos a 175 ºC durante 18-22 minutos, hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Dejamos enfriar sobre una rejilla antes de servir. Consejos No añadimos harina en exceso durante el amasado: una masa ligeramente pegajosa dará unas marañuelas más tiernas. La mantequilla debe estar fundida pero templada; si está caliente, puede afectar a la levadura. Si se doran demasiado rápido, cubrimos la bandeja de forma holgada con papel de aluminio durante los últimos minutos de horno. Se conservan bien 2-3 días en un recipiente hermético; también se pueden congelar una vez frías.
- Carne gobernada al estilo de Oviedo
Carne gobernada al estilo de Oviedo Ingredientes 1 kg de ternera para guisar, en dados medianos (aguja, chamón, morcillo o espaldilla) 2 cebollas grandes 2 dientes de ajo 200 ml de vino blanco seco 300 ml de caldo de carne suave o agua 60 ml de aceite de oliva virgen extra 1 hoja de laurel Sal, al gusto Pimienta negra molida, al gusto 500 g de patatas para freír Aceite abundante para freír las patatas Pimiento morrón asado o en conserva, opcional Elaboración tradicional Pelamos los ajos y los machacamos o picamos muy finos. Mezclamos la carne con el ajo, una pizca de sal y pimienta. Dejamos reposar 20 minutos. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela amplia. Doramos la carne en tandas, a fuego medio-alto, para que quede bien sellada. La retiramos y reservamos. Pelamos las cebollas, las cortamos en juliana fina y las incorporamos a la misma cazuela. Añadimos el laurel y cocinamos a fuego bajo durante 20-25 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la cebolla esté muy pochada sin llegar a quemarse. Devolvemos la carne a la cazuela, vertemos el vino blanco y subimos ligeramente el fuego durante 3-4 minutos para que evapore el alcohol. Añadimos el caldo caliente. El líquido debe llegar aproximadamente a la mitad de la carne, no cubrirla por completo. Tapamos parcialmente y cocinamos a fuego muy suave durante 1 hora y 30 minutos o 2 horas. Removemos de vez en cuando y añadimos unas cucharadas de caldo caliente si la salsa reduce demasiado. Cuando la carne esté tierna y la salsa haya quedado ligada de forma natural por la cebolla, rectificamos de sal. Dejamos reposar 15 minutos antes de servir. Pelamos las patatas, las cortamos en bastones gruesos y las freímos en aceite caliente hasta que estén doradas. Las escurrimos sobre papel absorbente y sazonamos. Servimos la carne gobernada en una fuente acompañada de las patatas fritas y, si se deseamos, unas tiras de pimiento morrón. Elaboración en olla GM Machacamos o picamos los ajos. Mezclamos la carne con el ajo, sal y pimienta, y dejamos reposar 20 minutos. Seleccionamos el menú Sofreír con la cubeta abierta. Añadimos el aceite y doramos la carne por tandas. Retiramos y reservamos. Incorporamos las cebollas cortadas en juliana y el laurel. Las pochamos durante 12-15 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que estén blandas y ligeramente doradas. Añadimos de nuevo la carne, vertemos el vino blanco y dejamos cocinar 2-3 minutos con la tapa abierta. Incorporamos los 300 ml de caldo caliente. Cerramos la olla y programamos menú Turbo o Presión alta, 30 minutos. Al finalizar, dejamos que la presión baje de forma natural durante 10-15 minutos antes de abrir. Si la salsa estuviera demasiado líquida, programamos de nuevo el menú Sofreír con la tapa abierta durante 5-8 minutos, hasta reducirla a nuestro gusto. Rectificamos de sal. Freímos las patatas aparte y servimos la carne con su salsa, las patatas y pimiento morrón opcional. Elaboración en olla lenta Mezclamos los dados de ternera con el ajo picado, sal y pimienta. Dejamos reposar 20 minutos. Calentamos el aceite en una sartén amplia. Doramos la carne por tandas y la pasamos a la cubeta de la olla lenta. En la misma sartén, pochamos las cebollas cortadas en juliana durante 10 minutos. Añadimos el vino blanco y cocinamos 2 minutos. Incorporamos la cebolla, el vino, el laurel y el caldo a la cubeta. Mezclamos suavemente. Cocinamos en temperatura baja durante 7-8 horas, o en temperatura alta durante 4-5 horas, hasta que la carne esté tierna pero conserve su forma. Si al terminar la salsa está demasiado líquida, la pasamos a una cazuela y la reducimos unos minutos a fuego medio. También se puede retirar la tapa de la olla lenta durante los últimos 30 minutos de cocción. Freímos las patatas justo antes de servir y presentamos el guiso en una fuente.
- Merluza en salsa de oricios
Merluza en salsa de oricios Ingredientes 4 lomos de merluza de 150 g, sin espinas 100 g de pulpa de oricios con su jugo 8 almejas 350 ml de fumet de pescado 1 cucharada rasa de harina de trigo o maicena 1 cebolla pequeña ½ puerro 1 zanahoria pequeña Espinas y recortes de merluza 1 ramita de perejil fresco 1 l de agua Sal, al gusto Perejil fresco picado para terminar Elaboración tradicional Preparamos el fumet poniendo en una olla las espinas y los recortes de merluza, la cebolla, el puerro, la zanahoria, la ramita de perejil y el agua. Llevamos a ebullición, retiramos la espuma que se forme y cocemos a fuego suave durante 20 minutos. Colamos el fumet y reservamos 350 ml para la receta. Si nos sobra, lo dejamos enfriar y lo guardamos para otra elaboración. Ponemos las almejas en un recipiente con agua fría y sal durante 30 minutos para que expulsen la arena. Las enjuagamos bien y desechamos las que estén rotas o abiertas y no se cierren al tocarlas. Calentamos 300 ml de fumet en una cazuela amplia. Disolvemos la harina o la maicena en los 50 ml de fumet frío restantes y la incorporamos poco a poco, removiendo con unas varillas hasta conseguir una salsa ligeramente ligada. Añadimos la pulpa de oricios con su jugo y mezclamos con suavidad hasta integrarla. Probamos y ajustamos de sal solo si fuera necesario. Incorporamos las almejas y colocamos los lomos de merluza con la piel hacia abajo. Tapamos la cazuela y cocinamos a fuego suave durante 6 o 8 minutos, según el grosor de los lomos, hasta que las almejas se abran y la merluza quede jugosa. Retiramos las almejas que no se hayan abierto. Servimos la merluza con abundante salsa de oricios, las almejas y un poco de perejil fresco picado. Elaboración en olla GM Introducimos en la cubeta las espinas y los recortes de merluza, la cebolla, el puerro, la zanahoria, el perejil y 1 l de agua. Cerramos la olla y programamos 5 minutos a presión alta. Dejamos que la presión descienda de forma natural durante 10 minutos. Colamos el fumet y reservamos 350 ml. Ponemos las almejas en agua fría con sal durante 30 minutos. Las enjuagamos bien y descartamos las que estén rotas o no se cierren al tocarlas. Vertemos 300 ml de fumet en la cubeta limpia y seleccionamos el menú sofreír o guiso con la tapa abierta. Disolvemos la harina o la maicena en los 50 ml de fumet frío restantes y la añadimos mientras removemos con unas varillas. Incorporamos la pulpa de oricios con su jugo y cocinamos durante 2 minutos, removiendo suavemente hasta que la salsa quede fina y ligeramente espesa. Añadimos las almejas y distribuimos los lomos de merluza con la piel hacia abajo. Cerramos la tapa sin presión y programamos el menú guiso durante 6 minutos a temperatura suave. Abrimos la olla, retiramos las almejas que no se hayan abierto y comprobamos el punto de la merluza. Si los lomos son muy gruesos, cocinamos 1 o 2 minutos más con la tapa cerrada y sin presión. Servimos con la salsa, las almejas abiertas y perejil fresco picado.
- Fabes con calamares en su tinta
Fabes con calamares en su tinta Ingredientes 400 g de fabes asturianas secas 700 g de calamar limpio ½ cebolla ½ puerro 1 tomate maduro 3 cebollas 4 dientes de ajo 60 g de pan del día anterior 4 sobres de tinta de calamar 1,7 l de caldo de pescado suave 80 ml de aceite de oliva virgen extra Sal, al gusto Pimienta negra molida, al gusto Elaboración tradicional Ponemos las fabes en remojo con abundante agua fría durante 12 o 14 horas. Las escurrimos y las enjuagamos con cuidado. Colocamos las fabes en una olla amplia con la media cebolla, el puerro, el tomate, 2 dientes de ajo pelados, 40 ml de aceite y 1,3 l de caldo de pescado. El caldo debe quedar unos dos dedos por encima de las fabes. Llevamos a ebullición a fuego medio, retiramos la espuma que se forme y bajamos el fuego. Cocinamos con la olla parcialmente tapada durante unas 2 horas, hasta que las fabes estén tiernas. Añadimos un poco de caldo caliente si lo necesitan. Retiramos la cebolla, el puerro, el tomate y los ajos. Trituramos las verduras con unas cucharadas de caldo y unas pocas fabes, pasamos la mezcla por un colador fino y la incorporamos de nuevo a la olla. Reservamos. Cortamos los cuerpos de calamar y los tentáculos en trozos pequeños de aproximadamente 1 cm. Los secamos bien con papel de cocina. Picamos las 3 cebollas y los 2 dientes de ajo restantes. Calentamos el aceite restante en una sartén amplia y pochamos la cebolla y el ajo a fuego suave durante 20 minutos, hasta que queden muy tiernos. Añadimos el pan desmigado y cocinamos durante 2 minutos. Incorporamos la tinta de calamar, 400 ml de caldo de pescado, sal y pimienta. Cocinamos durante 15 minutos a fuego suave. Trituramos la salsa y la pasamos por un colador fino. La devolvemos a la sartén, añadimos los trozos de calamar y los rehogamos durante 10 minutos a fuego medio-suave. Incorporamos la salsa de tinta y los calamares a las fabes. Movemos la olla con suavidad y cocinamos durante 5 minutos más. Añadimos entre 100 y 200 ml más de caldo caliente si queremos un guiso más caldoso. Probamos el punto de sal y dejamos reposar 15 minutos antes de servir en platos hondos, procurando repartir los trozos de calamar de forma visible. Elaboración en olla GM Dejamos las fabes en remojo con abundante agua fría durante 12 o 14 horas. Las escurrimos y las enjuagamos con suavidad. Introducimos en la cubeta las fabes, la media cebolla, el puerro, el tomate, 2 dientes de ajo, 40 ml de aceite y 1,3 l de caldo de pescado. Cerramos la olla y programamos 30 minutos a presión alta. Dejamos que la presión baje de forma natural durante 15 minutos antes de abrir. Retiramos las verduras y los ajos. Los trituramos con unas cucharadas de caldo y unas pocas fabes, pasamos la crema por un colador fino y la devolvemos a la cubeta. Cortamos el cuerpo y los tentáculos del calamar en trozos pequeños de aproximadamente 1 cm. Los secamos bien con papel de cocina. Picamos las 3 cebollas y los 2 dientes de ajo restantes. Programamos el menú sofreír, añadimos el aceite restante y pochamos la cebolla y el ajo durante 15 minutos. Incorporamos el pan desmigado, la tinta de calamar, 400 ml de caldo de pescado, sal y pimienta. Cocinamos durante 10 minutos con la tapa abierta. Trituramos la salsa y la pasamos por un colador fino. La devolvemos a la cubeta, añadimos los trozos de calamar y programamos el menú guiso con la tapa abierta durante 10 minutos. Añadimos las fabes y mezclamos moviendo la cubeta con suavidad. Incorporamos 100 o 200 ml adicionales de caldo de pescado caliente para conseguir un resultado más caldoso. Cocinamos 5 minutos más con la tapa abierta, ajustamos de sal y dejamos reposar 10 minutos antes de servir. Elaboración en olla lenta Ponemos las fabes a remojo con abundante agua fría durante 12 o 14 horas. Las escurrimos y las enjuagamos con cuidado. Introducimos en la cubeta las fabes, la media cebolla, el puerro, el tomate, 2 dientes de ajo, 40 ml de aceite y 1,3 l de caldo de pescado caliente. Cocinamos durante 7 horas en temperatura baja, sin remover con cuchara. Comprobamos que las fabes estén tiernas y añadimos un poco más de caldo caliente si fuera necesario. Retiramos la cebolla, el puerro, el tomate y los ajos. Trituramos las verduras con unas cucharadas de caldo y unas pocas fabes, pasamos la mezcla por un colador fino y la incorporamos de nuevo a la cubeta. Cortamos el cuerpo y los tentáculos del calamar en trozos pequeños de aproximadamente 1 cm. Los secamos bien con papel de cocina. Picamos las 3 cebollas y los 2 dientes de ajo restantes. Calentamos el aceite restante en una sartén y pochamos la cebolla y el ajo durante 20 minutos a fuego suave. Añadimos el pan desmigado, la tinta de calamar, 400 ml de caldo de pescado, sal y pimienta. Cocinamos durante 15 minutos, trituramos la salsa y la pasamos por un colador fino. Incorporamos los trozos de calamar a la salsa y los rehogamos durante 10 minutos a fuego medio-suave. Añadimos los calamares con la salsa de tinta a las fabes. Incorporamos entre 100 y 200 ml más de caldo caliente para que el guiso quede más caldoso. Cocinamos durante 30 minutos más en temperatura baja. Probamos, ajustamos de sal y dejamos reposar 15 minutos antes de servir.
- Flan de plátano
Flan de plátano Ingredientes 3 plátanos maduros 500 ml de leche entera 4 huevos 100 g de azúcar 1 cucharadita de esencia de vainilla, opcional Caramelo líquido para el molde Elaboración en robot de cocina Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Cubrimos la base y las paredes de un molde de flan de unos 20 cm con caramelo líquido. Lo reservamos. Colocamos las cuchillas en la jarra de Mambo. Añadimos los plátanos pelados y troceados, la leche, los huevos, el azúcar y la esencia de vainilla, si la utilizamos. Programamos 40 segundos a velocidad 6. Bajamos los restos de las paredes con la espátula y trituramos 20 segundos más a velocidad 7, hasta obtener una mezcla completamente lisa. Vertemos la preparación en el molde caramelizado. Colocamos el molde dentro de una fuente de horno profunda y añadimos agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de su altura. Horneamos al baño maría durante 45–55 minutos. Comprobamos el punto introduciendo una brocheta en el centro: debe salir prácticamente limpia, aunque el flan puede temblar ligeramente en el centro. Retiramos el molde del baño maría y dejamos que se temple por completo. Lo cubrimos y lo reservamos en el frigorífico durante al menos 4 horas; para un mejor resultado, lo dejamos reposar hasta el día siguiente. Pasamos un cuchillo fino por el borde, colocamos un plato sobre el molde y le damos la vuelta con cuidado antes de servir. Elaboración tradicional Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Caramelizamos un molde de flan de unos 20 cm con caramelo líquido y lo reservamos. Pelamos los plátanos, los troceamos y los colocamos en un bol amplio. Añadimos la leche, los huevos, el azúcar y la esencia de vainilla, si la utilizamos. Trituramos todos los ingredientes con una batidora de mano hasta obtener una crema fina y homogénea. Si queremos un flan con una textura especialmente suave, pasamos la mezcla por un colador antes de verterla en el molde. Vertemos la mezcla en el molde caramelizado. Lo colocamos dentro de una fuente profunda apta para horno y añadimos agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde. Horneamos al baño maría durante 45–55 minutos. Comprobamos que esté cuajado introduciendo una brocheta en el centro: debe salir limpia o con unas pocas migas húmedas. Sacamos el molde del baño maría y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Después, lo cubrimos y lo guardamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Desmoldamos el flan cuando esté bien frío y lo servimos con el caramelo de la base. El horneado al baño maría a 180 ºC permite que el flan cuaje de forma gradual y conserve una textura cremosa.
- Patatas guisadas con carne en olla lenta
Patatas guisadas con carne en olla lenta Ingredientes: 800 g de morcillo de ternera en tacos pequeños 800–900 g de patatas peladas 250 g de champiñones laminados 150 g de guisantes (congelados o frescos) 1 cebolla grande, picada fino 2 dientes de ajo, picados 1 pimiento verde picado 2–3 cucharadas de tomate triturado o salsa de tomate 1 cucharadita de pimentón dulce 120 ml de vino blanco 900 ml – 1,2 L de caldo de carne (o agua + sal; mejor caldo) 1 hoja de laurel (opcional) Aceite de oliva virgen extra Sal Pimienta negra Elaboración: Secamos la carne, la salpimentamos y la doramos en una sartén a fuego medio-alto con un poco de aceite, en tandas para que coja buen color, porque ese dorado aporta sabor y en la olla lenta no se consigue igual; la reservamos en un plato con sus jugos. En la misma sartén pochamos la cebolla y el pimiento 8–10 minutos, añadimos el ajo 1 minuto, incorporamos el tomate 2–3 minutos y, con el fuego bajo o fuera del fuego, añadimos el pimentón y lo mezclamos rápido para que no se queme; seguidamente vertemos el vino, rascamos el fondo y dejamos reducir 2–4 minutos para evaporar el alcohol. Pasamos la base del sofrito a la cubeta cerámica de la ChupChup y colocamos las patatas chascadas repartidas cerca del fondo y los laterales, dejando la carne encima; este orden ayuda a que las verduras (patata incluida) cuezan bien en cocción lenta. Añadimos la carne dorada, el laurel y el caldo justo para cubrir o casi cubrir. Tapamos y cocinamos sin levantar la tapa hasta, como mínimo, pasada la mitad del tiempo, porque la olla funciona acumulando calor y abrirla alarga la cocción; elegimos Low 8–9 horas para un morcillo muy tierno, o High 4–6 horas si vamos con menos tiempo. Cuando falte aproximadamente 1 hora en High o 1–2 horas en Low, añadimos los champiñones laminados; si los guisantes son congelados, los descongelamos antes y los añadimos al final (últimos 30–45 minutos) para que queden enteros y no se resequen. Probamos, ajustamos de sal y pimienta y dejamos reposar unos minutos antes de servir; si queremos la salsa más ligada, chafamos dentro un par de trozos de patata y mezclamos, y si queremos que reduzca, destapamos y terminamos un rato en High hasta que evapore a nuestro gusto.
- Cómo elegir una lavadora: guía práctica para acertar con tu compra
Cómo elegir una lavadora: guía práctica para acertar con tu compra Cómo elegir una lavadora: guía práctica para acertar con tu compra Capacidad, centrifugado, eficiencia, programas y funciones inteligentes: todo lo que debes revisar antes de elegir tu próxima lavadora. Comprar una lavadora no debería basarse solo en el diseño o en cuántos kilos admite. Es un electrodoméstico que forma parte de la rutina diaria y, si eliges bien, puede ayudarte a ahorrar tiempo, energía y esfuerzo en cada colada. La clave está en encontrar un modelo que encaje con tu hogar, tu espacio y tu forma de lavar. ¿Vives solo o en familia? ¿Lavas edredones o prendas voluminosas? ¿Necesitas que funcione con poco ruido? ¿Buscas automatizar al máximo cada ciclo? Esta guía reúne los aspectos más importantes para escoger una lavadora. . Empieza por medir el espacio disponible. 1. Empieza por medir el espacio disponible. Antes de comparar capacidades o programas, revisa dónde vas a instalarla. Además de comprobar el ancho, alto y fondo del hueco, recuerda dejar espacio suficiente para las conexiones, la ventilación y la apertura de la puerta. Si la lavadora estará bajo una encimera, dentro de un mueble o en una zona de paso, cada centímetro cuenta. ¿Qué tipo de instalación necesitas? Lavadora de carga frontal: Es la opción más habitual. Permite aprovechar la parte superior como superficie de apoyo o instalarla bajo encimera, siempre que las medidas lo permitan. Lavadora de carga superior: Puede ser una buena alternativa cuando no hay espacio para abrir una puerta frontal. Lavadora integrable: está diseñada para quedar oculta tras la puerta de un mueble y mantener una estética uniforme en la cocina o lavandería. Consejo: Mide dos veces: el hueco, los accesos hasta la estancia y el recorrido que necesitará la puerta para abrirse cómodamente. Elige la capacidad según tu colada real 2. Elige la capacidad según tu colada real La capacidad se expresa en kilos y define la cantidad máxima de ropa que puede lavar la máquina en un ciclo. Pero no se trata de escoger siempre la lavadora más grande, sino la que mejor se adapta a tu ritmo. Orientación rápida de capacidad Capacidad Puede encajar contigo... 5–6 kg Vives solo o en pareja y haces coladas pequeñas con frecuencia. 7–8 kg Buscas una opción versátil para una o dos personas, o para un hogar con colada habitual. 9–10 kg Sois varios en casa, laváis toallas con frecuencia o queréis reducir el número de ciclos. 12 kg Necesitas lavar prendas voluminosas, ropa de cama o grandes cantidades de ropa en una sola tanda. Una mayor capacidad puede ayudarte a concentrar más ropa en menos lavados, pero solo será una ventaja si realmente la aprovechas. Si normalmente pones cargas ligeras, una lavadora demasiado grande puede no ser la opción más eficiente para tu rutina. Revisa las revoluciones 3. Revisa las revoluciones: las rpm importan Las revoluciones por minuto, o rpm, indican la velocidad máxima de centrifugado. Cuanto mayor sea, más agua puede extraer la lavadora de las prendas al finalizar el ciclo. Esto puede ser especialmente útil si: Tiendes la ropa dentro de casa. Quieres reducir el tiempo de secado. Utilizas secadora después del lavado. Lavas con frecuencia toallas, sábanas o prendas gruesas. ¿Qué centrifugado elegir? 1000 rpm: una opción adecuada para coladas cotidianas y tejidos que requieren un tratamiento más suave. 1200–1250 rpm: aporta un buen equilibrio para la mayoría de hogares. 1350–1400 rpm: una alternativa interesante para extraer más humedad de la ropa y agilizar el secado posterior. Lo más práctico es elegir una lavadora que permita regular el centrifugado: así podrás adaptar cada lavado a prendas delicadas, ropa deportiva, algodón, toallas o ropa de cama. Prioriza la eficiencia energética Prioriza la eficiencia energética La lavadora se utiliza durante todo el año, así que la eficiencia no es un detalle menor. Elegir un modelo con una buena clasificación energética puede marcar la diferencia en el consumo de cada ciclo. Pero no te quedes solo con la letra de la etiqueta: revisa también las tecnologías que ayudan a optimizar el lavado. Funciones que conviene valorar Programas ECO: pensados para reducir el consumo en el lavado habitual. Detección de carga: ajusta determinados parámetros según la cantidad de ropa introducida. Motores eficientes: ayudan a mejorar el rendimiento y a reducir ruido y vibraciones. Inicio diferido: permite programar la colada para el momento que mejor encaje con tu rutina. Motor Inverter o Direct Drive: compara el tipo de motor 5. Motor Inverter o Direct Drive: compara el tipo de motor El motor es uno de los elementos que más influye en la experiencia de uso. Si la lavadora estará cerca del salón, dormitorios o una zona de trabajo, conviene prestar atención al ruido y las vibraciones. En la gama actual aparecen dos alternativas principales: Motor Inverter: una opción orientada a un funcionamiento eficiente y estable. Direct Drive: una tecnología disponible en determinados modelos de mayor capacidad. No necesitas muchos programas: necesitas los adecuados 6. No necesitas muchos programas: necesitas los adecuados Tener muchos programas puede ser útil, pero solo si responden a cómo lavas realmente. Antes de comprar, piensa en las prendas que predominan en tu día a día y en los imprevistos que quieres resolver. Programas y funciones que aportan valor Programa rápido: para prendas poco sucias o coladas urgentes. Programa ECO: para el uso cotidiano con un consumo optimizado. Ropa delicada: para tejidos que requieren un cuidado específico. Prelavado: útil para ropa especialmente sucia. Programa antialergias: una opción a valorar en hogares con personas sensibles. Limpieza de tambor: ayuda a mantener el interior de la lavadora en buenas condiciones. Programa de vapor: un extra para quienes buscan un cuidado adicional de las prendas. El mejor criterio: elige una lavadora con ciclos que vayas a utilizar de verdad, no solo con una lista larga de opciones. Vapor: un extra para el cuidado de la ropa 7. Vapor: un extra para el cuidado de la ropa Las funciones de vapor son una característica interesante para quienes buscan un tratamiento adicional en determinados lavados. Según el modelo, el vapor puede integrarse en programas específicos para ayudar a tratar la colada y complementar el lavado convencional. Es una función a tener en cuenta si en casa se lava con frecuencia ropa de diario, prendas que necesitan un cuidado extra o textiles que se quieren refrescar. Funciones inteligentes que simplifican tu rutina 8. Funciones inteligentes que simplifican tu rutina La tecnología también puede facilitar la colada. Si prefieres dedicar menos tiempo a elegir ajustes, busca funciones que automaticen parte del proceso. Algunas opciones interesantes Autodosis: dosifica el detergente de forma automática según el sistema del modelo. Selección inteligente de programa: simplifica la elección del ciclo. Ajuste según carga: adapta parámetros del lavado a la cantidad de ropa. Pantalla a color: facilita la visualización de programas, opciones y progreso del ciclo. Carga automática: puede ayudar a ajustar el proceso de lavado. 9. Los pequeños detalles que se notan cada día Hay funciones que pueden parecer secundarias en la ficha técnica, pero que marcan una diferencia real en el uso diario. Antes de decidir, comprueba si el modelo incluye: Stop&Go: para pausar el ciclo y añadir una prenda olvidada, cuando el programa lo permita. Inicio diferido: para programar cuándo quieres que comience el lavado. Bloqueo infantil o KidLock: especialmente útil en hogares con niños. Puerta amplia: facilita la carga y descarga de prendas grandes. Display LED o pantalla táctil: para un manejo más visual e intuitivo. Limpieza de tambor: para el mantenimiento periódico del electrodoméstico. Checklist final: qué revisar antes de comprar una lavadora Checklist final: qué revisar antes de comprar una lavadora Antes de tomar la decisión, revisa esta lista: Medidas del hueco de instalación. Tipo de carga: frontal, superior o integrable. Capacidad adaptada a tu hogar. Revoluciones de centrifugado regulables. Clasificación energética y programa ECO. Tipo de motor. Programas que realmente utilizarás. Funciones de vapor, si buscas un cuidado adicional. Opciones inteligentes como autodosis o ajuste por carga. Extras de uso diario: Stop&Go, inicio diferido, bloqueo infantil y limpieza de tambor. La mejor lavadora es la que encaja contigo No existe una única lavadora perfecta para todos los hogares. La elección adecuada dependerá de cuánto lavas, qué tipo de prendas predominan en tu colada, el espacio disponible y las funciones que realmente te ayuden en el día a día. Si buscas una compra práctica, empieza por lo esencial: medidas, capacidad, centrifugado y eficiencia. Después, elige los extras que aporten comodidad a tu rutina: vapor, autodosis, programas inteligentes o controles más visuales. Porque escoger bien una lavadora no es solo lavar ropa: es ganar tiempo para lo que importa.
- Fabes con almejas
Fabes con almejas Ingredientes 350 g de fabes asturianas secas 1 kg de almejas finas o babosas 1 cebolla pequeña 1 puerro pequeño 3 dientes de ajo 1 hoja de laurel 100 ml de vino blanco seco 1,4 l de fumet de pescado suave o agua 50 ml de aceite de oliva virgen extra 1 cucharadita de pimentón dulce Unas hebras de azafrán Sal, al gusto Perejil fresco picado, opcional Elaboración tradicional Ponemos las fabes en un bol amplio, las cubrimos con abundante agua fría y las dejamos a remojo durante 12 horas. Colocamos las almejas en un recipiente con agua fría y sal durante 1 hora para que suelten la arena. Las enjuagamos bien bajo el grifo y descartamos las que estén rotas o abiertas y no se cierren al tocarlas. Escurrimos las fabes y las pasamos a una olla amplia junto con la cebolla pelada, el puerro limpio, dos dientes de ajo pelados y la hoja de laurel. Vertemos el fumet frío hasta cubrirlas dos dedos por encima. Llevamos a ebullición a fuego medio, retiramos la espuma que se forme en la superficie y bajamos el fuego cuando comiencen a hervir. Cocinamos con la olla parcialmente tapada durante 2 horas aproximadamente, hasta que las fabes estén tiernas. Añadimos un poco de agua fría si fuera necesario para mantenerlas cubiertas. Retiramos la cebolla, el puerro, los ajos y el laurel. Trituramos las verduras con unas cucharadas de caldo y 5 o 6 fabes, y devolvemos la crema a la olla para espesar el guiso. Calentamos el aceite en una sartén amplia a fuego suave. Añadimos el diente de ajo restante picado y lo cocinamos hasta que empiece a dorarse. Retiramos la sartén del fuego, incorporamos el pimentón y removemos rápidamente. Añadimos el vino blanco, devolvemos la sartén al fuego e incorporamos las almejas. Tapamos y cocinamos durante 2 o 3 minutos, hasta que se abran. Desechamos las que permanezcan cerradas. Incorporamos a la olla el jugo colado de las almejas, el sofrito y las hebras de azafrán. Cocinamos 5 minutos a fuego muy suave, moviendo la olla con movimientos circulares. Añadimos las almejas, probamos el punto de sal y dejamos reposar 10 minutos antes de servir en platos hondos. Terminamos con perejil picado si lo deseamos. Elaboración en olla GM Dejamos las fabes en remojo con abundante agua fría durante 12 horas. Después las escurrimos y las enjuagamos con cuidado. Dejamos las almejas en agua fría con sal durante 1 hora. Las enjuagamos bien y retiramos las que estén rotas o abiertas. Introducimos en la cubeta las fabes, la cebolla pelada, el puerro limpio, dos dientes de ajo, el laurel y 1,2 l de fumet o agua. Cerramos la olla y cocinamos a presión alta durante 32 minutos. Dejamos que la presión baje de forma natural durante 15 minutos antes de abrir. Comprobamos que las fabes estén tiernas; si lo necesitan, añadimos un poco más de líquido caliente y cocinamos 5 minutos adicionales a presión alta. Retiramos la cebolla, el puerro, los ajos y el laurel. Trituramos las verduras con unas cucharadas de caldo y unas pocas fabes, y las incorporamos de nuevo a la cubeta. Calentamos el aceite en una sartén, doramos el ajo restante picado y retiramos del fuego. Añadimos el pimentón, vertemos el vino blanco y llevamos de nuevo al fuego. Incorporamos las almejas, tapamos la sartén y cocinamos durante 2 o 3 minutos, hasta que se abran. Desechamos las que no se hayan abierto. Añadimos a la cubeta las almejas, su jugo previamente colado y el azafrán. Cocinamos con la tapa abierta durante 5 minutos en función guiso o a temperatura suave. Ajustamos de sal, dejamos reposar 10 minutos y servimos las fabes con almejas en platos hondos. Elaboración en olla lenta Ponemos las fabes a remojo en abundante agua fría durante 12 horas. Las escurrimos y las lavamos suavemente. Ponemos las almejas en un recipiente con agua fría y sal durante 1 hora. Las enjuagamos bien y descartamos las que estén rotas o no se cierren al tocarlas. Introducimos en la cubeta las fabes, la cebolla pelada, el puerro limpio, dos dientes de ajo, la hoja de laurel y el fumet o agua caliente. El líquido debe cubrir las fabes unos dos dedos. Cocinamos durante 7 horas en temperatura baja, sin remover con cuchara. Durante la última hora comprobamos el punto de cocción y añadimos un poco más de fumet caliente si lo necesitan. Retiramos la cebolla, el puerro, los ajos y el laurel. Trituramos las verduras con unas cucharadas de caldo y unas pocas fabes, y devolvemos la crema a la cubeta. Calentamos el aceite en una sartén pequeña, doramos el ajo restante picado y retiramos del fuego. Añadimos el pimentón, incorporamos el vino blanco y volvemos a poner la sartén al fuego. Añadimos las almejas, tapamos y cocinamos durante 2 o 3 minutos, hasta que se abran. Retiramos las almejas que no se hayan abierto y colamos el jugo que hayan soltado. Incorporamos el jugo de las almejas, el sofrito, el azafrán y las almejas abiertas a la cubeta. Cocinamos 20 minutos más en temperatura baja. Probamos el punto de sal, dejamos reposar 10 minutos y servimos en platos hondos.
- Patatas guisadas con cordero (costillas)
Patatas guisadas con cordero (costillas) Ingredientes: 600 g de costillas de cordero separadas ½ cebolla ½ pimiento rojo 3 o 4 dientes de ajo con piel 1 tomate maduro rallado 3 o 4 patatas medianas 1 hoja de laurel 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 80 ml de vino blanco ½ cucharadita de pimentón dulce Una pizca de pimentón picante, opcional Sal y pimienta negra molida 700-800 ml de agua caliente aproximadamente Elaboración: Separamos las costillas una a una y las salpimentamos al gusto. Damos un golpe ligero a los dientes de ajo sin quitarles la piel. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio. Añadimos los ajos y las costillas, y las doramos bien por todos los lados. Este paso aportará más sabor al caldo. Incorporamos la cebolla y el pimiento rojo cortados en trocitos pequeños, junto con la hoja de laurel. Rehogamos durante unos 10 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas. Añadimos el tomate rallado y cocinamos otros 7 u 8 minutos, hasta que pierda parte de su agua y el sofrito quede concentrado. Bajamos ligeramente el fuego, incorporamos el pimentón dulce y, si se desea, una pizca de pimentón picante. Removemos rápidamente para que no se queme. Vertemos el vino blanco y dejamos que hierva durante 2 o 3 minutos para evaporar el alcohol. Cubrimos las costillas con agua caliente, dejando el líquido unos dos dedos por encima de la carne. Probamos el caldo y ajustamos de sal. Tapamos la cazuela y cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 35-45 minutos, hasta que las costillas estén tiernas. Si el caldo reduce demasiado, añadimos un poco más de agua caliente. Pelamos las patatas y las cortamos en trozos de bocado, chascándolas al final del corte para que liberen almidón y ayuden a espesar el caldo. Incorporamos las patatas a la cazuela. El caldo debe cubrirlas casi por completo; añadimos un poco más de agua caliente si fuese necesario. Cocinamos sin remover en exceso durante 15-20 minutos, a fuego suave, hasta que las patatas estén tiernas. Podemos mover la cazuela por las asas de vez en cuando para ligar la salsa sin romperlas. Retiramos la hoja de laurel, dejamos reposar el guiso 5 minutos y servimos bien caliente.










