top of page

Resultados de la búsqueda

Search this site

Resultados encontrados sin ingresar un término de búsqueda

  • Arroz con cangrejos de rio

    Arroz con cangrejos de rio Ingredientes: 400 g de arroz bomba 1 litro de caldo de pescado 12 cangrejos de río cocidos 1 pimiento verde pequeño 1 tomate maduro 1 diente de ajo Pimentón dulce Sal Azafrán en hebras Aceite de oliva virgen extra Elaboración: Picamos el ajo y el pimiento verde en trozos pequeños; yo empleo un procesador de cocina. Sofreímos en una tartera baja y amplia, y cuando esté hecho, agregamos el tomate pelado y cortado. Una vez que todo está bien hecho, incorporamos el pimentón y el azafrán, los doramos un poco y sumamos el arroz. Revolvemos durante un par de minutos y luego añadimos el caldo. Cuando esté caliente, lo probamos para ver si necesita sal y corregimos. Después de 5 minutos, incorporamos los cangrejos de río y los ponemos sin tocar más el arroz. Cocinamos el tiempo restante que nos indique el fabricante del arroz y tapamos para dejar reposar antes de servir durante 5 minutos.

  • Pollo con almendras en robot de cocina

    Pollo con almendras en robot de cocina Ingredientes: 400 g de contramuslo deshuesado 30 g de almendra cruda pelada Media cebolla pequeña 1 zanahoria 50 ml de soja 1 cucharadita de azúcar moreno AOVE (aceite de oliva virgen extra) Elaboración: Vertemos el aceite en la jarra cerámica del robot de cocina Mambo con la cuchara MamboMix y programamos 120 ºC, potencia de calor 6 y velocidad 0 durante 1 minuto. Pelamos la zanahoria y la cebolla y cortamos en dados la zanahoria y la cebolla en trozos de unos 5 cm x 5 cm, agregamos a la jarra y cocinamos a 120 ºC, potencia de calor 7 y velocidad 1 durante 5 minutos. Agregamos el pollo troceado a dados y programamos 120 ºC, potencia de calor 6 y velocidad 1 durante 7 minutos. Seguidamente, añadimos el resto de ingredientes y programamos 100 ºC, potencia de calor 4, velocidad 1 durante 5 minutos.

  • Salsa endiablada en robot de cocina

    Salsa endiablada en robot de cocina Ingredientes: 6 chiles habaneros 2 dientes de ajo 1 taza de zumo de naranja 5 cucharadas de zumo de pomelo 3 cucharadas de zumo de lima Ralladura de piel de lima Sal AOVE Elaboración: Programamos Mambo sin velocidad a 80 °C con control de potencia 4, echamos un par de cucharadas de aceite, los chiles y los ajos pelados y cocinamos removiendo de vez en cuando durante unos 20 minutos, hasta que ya estén sofritos y blandos. Juntamos los zumos, quitamos los tallos a los chiles y las pepitas y agregamos todo a la jarra: ajos, chiles, zumo, ralladura de lima y un pellizco de sal. Pulverizamos todo a golpes de turbo, hasta que nos quede una textura superfina. Cocinamos 10 minutos a 120 °C, con control de potencia 2 y velocidad 1, ayudándonos de la mariposa. Dejamos enfriar. ¡Ojito! Que esta salsa está endiablada con una punta de una aguja; ya pica más que el Tabasco.

  • Tarta cebra de chocolate y queso en robot de cocina

    Tarta cebra de chocolate y queso en robot de cocina Ingredientes 170 g chocolate con leche postres 180 g de chocolate blanco 600 ml de nata para montar 300 g de queso blanco cremoso para untar 125 g de azúcar 6 hojas de gelatina 180 g de galletas de mantequilla 125 g de mantequilla Elaboración: Trituramos las galletas a golpe de turbo, cuando ya estén como si fuera polvo las sacamos y reservamos. Fundir la mantequilla a velocidad 1 con 60 °C y control de potencia 2. Agregamos las galletas y mezclamos hasta que se integre a velocidad 2 sin calor. Vertemos en un molde de 24 cm forrado con papel de horno. Aplanar con el dorso de una cuchara y refrigerar. Fundimos los dos chocolates por separado y reservar. Para ello cogemos y ponemos 90 °C y potencia de calor 2 y velocidad 1 con la mariposa. Limpiamos la jarra tras cada chocolate Ponemos las hojas de gelatina a hidratar con agua fría unos 10 minutos. Ponemos a calentar la nata con el azúcar y el queso, para ello ponemos 90 °C con potencia de calor 2 y velocidad 1 con la mariposa. Cuando esté fundido el queso y sin que arranque a hervir, añadimos la gelatina bien escurrida y removemos sin calor hasta que se funda. Repartimos la mezcla en 2 boles. Vertemos cada chocolate en cada uno de los boles y mezclamos bien con la ayuda de una cuchara. Sacamos el molde del refrigerador. Vertemos con una cucharón 5 cucharadas de la mezcla de chocolate blanco en el centro. Después la misma cantidad de chocolate con leche, y así sucesivamente, siempre vertiendo en el centro, hasta acabar con las dos mezclas. Refrigeramos un mínimo de 2 horas. Desmoldamos y disfrutamos.

  • Cocer camarones

    Cocer camarones Elaboración: Para cocerlos te recomiendo emplear agua de mar. Pero en caso de que no tengamos la suerte de tener el mar cerca, y no queramos comprarla, la venden embotellada. Debemos introducir en una olla unos 60 gramos de sal por cada litro de agua dulce, además de unas hojas de laurel, hasta cubrir totalmente el marisco; no los metemos ya, por eso siempre vale más echar más agua que quedarnos cortos. Una vez empiece a hervir el agua, añadiremos los camarones frescos y, en cuanto comiencen a flotar en la olla, significará que nuestros camarones ya están listos para ser retirados. A continuación, añadiremos sal gorda por encima de ellos y la dejaremos durante unos 10-15 minutos para que la carne absorba parte de la sal y así conseguir ese sabor que los caracteriza. Para finalizar, haremos el proceso conocido como ‘lavado’ en el que los introduciremos durante 1 minuto en un recipiente con agua muy fría (con hielo) para quitar la sal sobrante y hacer que su carne se vuelva más tersa.

  • Gofres belgas en robot de cocina

    Gofres belgas en robot de cocina Ingredientes : 175 g de leche 1 pizca de sal 1 huevo 60 g de mantequilla 30 g de azúcar 150 g de harina 1/2 sobre de levadura Mantequilla para hacerlos en la gofrera Azúcar glass para espolvorear Sirope, dulce de leche, nata, mermelada... Elaboración: Agregamos a nuestra jarra la leche, sal, el huevo. La mantequilla y el azúcar y programamos 30 segundos a velocidad 5. Agregamos la harina y la levadura y programamos otro medio minuto a velocidad 5. Reservamos durante 15 minutos Untamos nuestra gofrera (si no tenemos y también vale en una sandwichera), calentamos y echamos nuestra masa, servimos y espolvoreamos con azúcar glasé y agregamos lo que queramos, en mi caso fue dulce de leche.

  • Conservas, trucos de cómo hacerlo bien

    Conservas, trucos de cómo hacerlo bien Ha llegado la primavera y con ella empiezan a llegar las frutas en su mejor momento, ahora mismo tenemos las fresas y fresones, a finales de mes llegarán los albaricoques, y así con un montón de productos de nuestras huertas, así que si queremos hacer conservas de mermelada en Mambo o tomate lo mejor es aprender como hacerlo bien. Hay que aprovechar durante todo el invierno para ir guardando botes bonitos para nuestras conservas y ahora aprovechar a hacerlas, pero siempre empezamos a dudar como hacerlas, si se van a conservar bien, si la he liado haciendo el vacío, yo como siempre anduve perdida en este tema, consulté a una experta, mi abuela Hilda, cuando yo era pequeña en primavera y verano andaba al lio del bote, con melocotones, mermeladas, tomates... y frejoles jajaja así que nadie mejor que ella para una master class de la conservación de la mermelada. Uno de los aspectos más relevantes es que las mermeladas, por el azúcar que empleamos en su preparación, nos ofrecen esa conservación. Esto se debe a que el azúcar es un conservante natural: cuanto más azúcar contiene la mermelada, más tiempo se conservará. Sin embargo, si no deseamos consumirla con exceso de azúcar, simplemente debemos comerla antes. ¿Cuáles son las normas no escritas para la proporción entre azúcar y alimento? Generalmente, se usa el mismo peso de fruta que de azúcar; sin embargo, en las ollas tendemos a usar entre la mitad o un poco más del peso del alimento. Por ejemplo, si las fresas pesan 1 kg, normalmente emplearíamos 1 kg de azúcar; pero en nuestra olla lenta utilizaríamos entre 500 g y 750 g de azúcar. ¡Atención con esto! No se pesa de esta manera, porque hay que eliminar los titos, las pepitas y otros elementos que no estarán en la mermelada. Vamos al lío con el envasado al vacío: Los frascos: si planeamos reutilizar los frascos, deben ser de vidrio y estar completamente limpios, lo que significa que todas las etiquetas deben ser retiradas. No deben tener grietas ni golpes, y las tapas tienen que contar con un cierre hermético. Además, no deben presentar ningún bollo o golpe y tampoco coloración de alimentos viejos. No basta con que estén limpios; también es necesario esterilizarlos. Esterilización: Llenamos una olla con agua y colocamos un paño en el fondo, y así evitamos el baile del tarro al hervir el agua, colocamos dentro los frascos y las tapas. La colocamos en el fuego hasta que comienza a hervir, momento en el cual los dejamos por 10 minutos y los retiramos con precaución para no quemarnos, usando unas pinzas o guantes de cocina. Después de sacarlos, los dejamos secar al aire; no se pueden secar con toallas de cocina. Rellenado: Para prevenir que el llenado se derrame y ensucie la parte superior, utilizaremos un embudo de boca ancha. Si nos excedemos un poco, debemos limpiarlo con cuidado para impedir que quede algo expuesto al aire y la liemos. No es necesario llenarlos completamente, solo dejaremos un centímetro más o menos. Debemos realizar esto justo después de terminar la preparación de la mermelada, para que la temperatura ejecute su función de vacío. Hacer el vacío: Contamos con dos métodos, dependiendo de cuánto tiempo deseemos que se mantenga y cómo. Yo prefiero la de larga conservación, a pesar de que tengamos que abrirlo al día siguiente porque nos puede la ansiedad, pero por cuestiones de espacio y confiabilidad. Técnicas de envasado al vacío: Corta conservación: Lo primero es que esto debe guardarse en el refrigerador y no sobrepasar los 3 meses. Para ello, después de hacer la mermelada, la ponemos en el frasco con mucha calor y cerramos la tapa. Luego le damos vuelta al frasco y lo dejamos así hasta que se enfríe. Finalmente, lo guardamos en el refrigerador. Conservación prolongada: Además conocida como pasteurización, el método de mi abuela Hilda y probablemente también el de vuestras casas, consiste en llenar nuestras despensas y alacenas con mermeladas y conservas, lo que es lo mejor del mundo. Ubicamos los tarros de pie y cerrados en una olla que quepan todos, para impedir el movimiento, colocamos un paño en la parte inferior y llenamos los tarros con agua fría. Encendemos la candela y esperamos a que hierva. En ese instante, debemos permanecer al menos 30 minutos, dependiendo de la cantidad de azúcar que agreguemos; si es poca, puede llegar hasta 50 minutos. Los apagamos y los dejamos enfriar en el agua; después, con cuidado de no quemarnos, los retiramos y los ponemos boca abajo para que se enfríen. Cuando estén frías,, las volteamos y el secreto para verificar si están bien es observar la tapa; debe estar ligeramente hundida. Y ten presente: Que cuando los abramos, en este caso, si NO HACE POP, HAZ STOP. Esto quiere decir que tienen que hacer ruido al abrirse, como cuando compras uno en el supermercado; que cueste un poco abrirlo y no se abra sin más; y que al abrirlo no tenga moho o vida interior.

  • La seguridad ante todo con las ollas lentas

    La seguridad ante todo en las ollas lentas Ufff esto de cocinar puede resultar tan fácil cuando tenemos una olla así, tan fácil que nos olvidamos que es cocina y en toda cocina hay que seguir unas "buenas prácticas" para hacerla segura, no porque estas sean un peligro, porque la verdad es que no lo son, no nos asustemos, pero todo en esta vida hay que hacerlo con cabeza. Lo primero de todo es que, cuando la tengamos en casa por primera vez, miremos y revisemos que no tenga ningún fallo ni ninguna fisura y que todo funcione perfecto. Os recomiendo que durante el primer cocinado hagáis algo rápido y vigilante. Lo segundo e importantísimo es que nunca se deje al alcance de los niños y de las mascotas, esto es lógico y normal, ¿verdad?, que para cocinar en cualquier cosa o tener algo que pueda emitir calor, pues que sea algo a lo que no puedan acceder tan fácil y evitar accidentes innecesarios. Una vez que sepamos que los niños y las mascotas deben estar controlados, debemos considerar dónde la vamos a colocar. En la cocina, diréis. Está bien, hasta ahí todos lo hacemos, pero no en cualquier parte de la cocina. Debemos tener en cuenta cómo es el lugar donde la vamos a poner. Los fabricantes sugieren siempre ubicarla sobre una superficie aislante; por ejemplo, vidrio, mármol o metal, pero nunca sobre una tabla de plástico o de madera. Además, debe estar siempre recta; no puede quedar más alta de un lado que del otro; tiene que reposar sobre una superficie plana. ¿Y si las ponemos sobre la vitro? Es el error más común y grave que podemos cometer, porque podríamos encenderla accidentalmente. Podemos bloquearla, pero a menudo nos olvidamos de hacerlo por distracción. Lo mejor es comprar un cubrevitro de cristal templado y ponerlas sobre él si no queda otro remedio. Es importante recordar que no se debe mojar la carcasa, o sea, el lugar donde va instalada la cubeta, cuando limpiamos la olla. Allí se halla el motor y podríamos dañarlo o hacerle algo peor. Sé que esto es obvio, pero lo menciono por si acaso no lo sabéis... En Estados Unidos, los microondas vienen con una etiqueta que dice "No meter un gato en el microondas", porque a alguien se le ocurrió esa gran idea... Para limpiar el interior de la carcasa, hay que seguir estos pasos: humedecer un paño con solo suficiente agua para que las manchas se ablanden, pero sin empaparse; agregarle limpiador al paño y dejarlo actuar por un tiempo; después, frotar con un estropajo; a continuación, aclarar con otro trapo húmedo y secar. Este último paso es crucial: debe estar completamente seco antes de cocinar nuevamente. Y bueno, lo habitual: no pongas la olla cerca del borde de la encimera, ten cuidado por donde va el cable para que no se queme si enciendes el fuego y apágala si no vas a cocinar. Si utilizas un temporizador, asegúrate de que esté funcionando bien.

  • Patatas gajo

    Patatas gajo Ingredientes:  3 o 4 patatas medianas 2 cucharaditas de AOVE 1/2 cucharadita de perejil 1 cucharadita de orégano 1 cucharadita de ajo en polvo Sal de ajo 1 cucharadita de harina Aceite para freír Elaboración: Lavamos bien nuestras patatas, ya que las vamos a comer con piel, y las cortamos en gajos. En una olla con 2 litros de agua hirviendo, echamos nuestras patatas, cocinamos 15 minutos y las sacamos. Escurrimos y reservamos. Preparamos nuestro aderezo mezclando todas las especias y lo echamos a nuestras patatas y removemos para que se reparta bien por todas ellas. En una sartén vertemos aceite de freír a fuego medio-alto, freímos nuestras patatas, retiramos el aceite sobrante con ayuda de un papel secante y espolvoreamos con sal de ajo antes de servir.

  • Patatas gajo en robot de cocina

    Patatas gajo en robot de cocina Ingredientes: 3 o 4 patatas medianas 2 cucharaditas de AOVE 1/2 cucharadita de perejil 1 cucharadita de orégano 1 cucharadita de ajo en polvo Sal de ajo 1 cucharadita de harina Aceite para freír Elaboración: Lavamos bien nuestras patatas, ya que las vamos a comer con piel y las cortamos en gajos. En nuestra jarra vertemos 1 litro de agua y echamos nuestras patatas, cocinamos 15 minutos a 120 °C sin velocidad, las sacamos y reservamos. Preparamos nuestro aliño mezclando el resto de los ingredientes (salvo la sal de ajo y el aceite de freír) en él echamos nuestras patatas y removemos para que se reparta bien por todas ellas. En una sartén vertemos aceite de freír a fuego medio-alto, freímos nuestras patatas, retiramos el aceite sobrante con ayuda de un papel secante y espolvoreamos con sal de ajo antes de servir.

logo amazon

Sígueme en:

  • Facebook
  • Instagram
  • TikTok
  • Icono social Twitter
  • Whatsapp
  • Trapos
bottom of page