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- Truco: corregir el picante
Truco: Corregir el picante Si te gusta dar un toque picante a la cocina, este es tu post. Vamos a ver diferentes chiles, sus trucos y cosillas para darle ese toque "hot" a los platos. En España no es que abusemos del picante. Y aunque contamos con cosas como los padrones, el pimentón picante, la salsa brava y los mejillones cabreaos, etc., no podemos compararnos con otros países como México o las naciones del sudeste asiático, donde el picante es el rey y se nota de verdad. Las cocinas de restaurantes aquí se han adaptado a la cultura española, por lo que muchas veces escuchamos comentarios como "pero esto pica para un mexicano" o "pica para mí jeje". Si dicen que es picante para ellos, sólo hay que prepararlo con miga de pan, jeje. Si nos referimos a productos secos en España, contamos con la guindilla, la cayena, algunos pimientos deshidratados como las ñoras y los choriceros, y por supuesto el pimentón picante. En los frescos, nos familiarizamos principalmente con las guindillas, que normalmente encurtimos y agregamos como ingrediente crudo al final de la receta. Y, por supuesto, las piparras exquisitas, que se pueden consumir fritas o encurtidas. Y los famosos padrones. Las piparras y las guindillas en fresco no son tan duras, pero en seco, la cosa cambia, sobre todo donde están las guindillas y las cayenas —que no son exactamente lo mismo— y donde el sabor se potencia. La cuestión es que los pimientos pican por la presencia de capsaicina (una oleorresina natural que se da en el género Capsicum, donde se engloban pimientos, chiles y ajís) en ellos y cuanto más se seca, más se concentra. Razón por la que siempre será más picante un pimiento seco que uno fresco, así que cuando veamos recetas que incluyan chiles o pimientos, hay que tener claro cómo está el pimiento, porque una de las dos opciones puede multiplicar el picor. Esto no quita que los verdes no piquen, claro, pero sí picarán menos y, sobre todo, pueden ser más ligeros si pasas al siguiente epígrafe. Y qué es lo que pica, ¿la piel, las semillas, todo? Los mamíferos tenemos los receptores de capsaicina en nuestra boca, así que sentiremos el picante de lo que probemos. La parte que más capsaicina concentra son estas semillas, mientras que después irían las venas o nervios, siendo lo menos picante la carne. De este modo, si quieres desbravar tus pimientos picantes, solo tienes que prescindir de semillas y nervios, que será el truco habitual para evitar picantes demasiado potentes. Cómo clasificar el picante: Como cada individuo es diferente y yo lo tolero con mucha facilidad, o sea, para que me pique a mí..., debe picar mucho y otros se mueren de dolor con un poco. No hay mejor manera que observar la escala oficial del picante, la ESCALA SCOVILLE, que mide esto según el nivel de capsaicina. Por ejemplo, el pimiento morrón tiene cero unidades Scoville (no es picante); en cambio, el pimiento picante (el del pimentón) oscila entre 100 y 500 unidades; el poblano cuenta con aproximadamente 1.500 unidades; el jalapeño va hasta las 8.000 unidades Scoville, mientras que los grados de picor ya son muy altos con el habanero (más de 30.000 unidades) o con el chile tabasco, que también tiene cerca de 30.000 unidades. Por ejemplo, tenemos el Carolina Reaper o el Naga Jolokia, que sobrepasan las 100.000 unidades Scoville y solo son aptos para suicidas gastronómicos, jeje. Otro de los mortíferos es el Escorpión de Trinidad; en estos 3 hay que manipular con guantes. Corregir el exceso de picante. Añadir caldo. Es la solución más sencilla para guisos, estofados, sopas o cremas. Añade caldo, hacemos un leve hervido y listo. Cuando mordemos un pimiento picante, no tenemos que beber agua, sino comer pan o tomar lácteos. La grasa de estos neutraliza el picante. Si se trata de sopas y cremas, es fácil incorporar natas o leches; cuanto más grasos sean los ingredientes adicionales, más atenuará el picor del plato. Hasta un platillo con queso rallado. Un poco de aceite. La capsaicina no se disuelve en agua, por lo que esta no alivia el picor: lo incrementa al propagarlo por la boca. Sin embargo, sí es soluble en aceites. Frutos secos. Además, contienen grasa, que posibilita que la capsaicina se disuelva y sea menos concentrada. Muchos platos, como la comida china o el pad thai, contienen anacardos o cacahuetes. Por lo tanto, si le va bien, podemos agregar algunos frutos secos picados para reducir el picor. Hortalizas que son dulces. Unos pedazos de boniatos, calabaza, patatas o zanahorias nos ayudarán a neutralizar el exceso de picante en un plato. Corregir la acidez. El pomelo, la naranja, el limón y la lima pueden ser útiles para recuperar una sopa o crema picante; de igual forma, el vinagre tradicional puede contribuir a aliviar un exceso de picor. La explicación es que los niveles elevados de pH de los ácidos se oponen a la capsaicina, un aceite alcalino. Aliviar las consecuencias del picante después de haberlo consumido El problema que se presenta cuando intentamos aliviar el picor con agua es que la capsaicina es un aceite insoluble en ella, lo cual provoca que el ardor aumente y se extienda. La única manera de que pudieras tomarla sin morir en el intento sería si estuviera mezclada con vinagre, pero eso no es lo ideal. La cerveza puede aliviar la sensación de picor, pero debe estar bien fría y, si es posible, con un poco de limón. No es necesario tragarla; solo necesitas enjuagarte la boca con ella. Eso es el estilo mexicano, jeje. El ácido y el alcohol neutralizan las consecuencias de la grasa, mientras que el gas carbónico y la temperatura fría contribuyen a que la sensación de ardor se reduzca o incluso desaparezca. Otra alternativa consiste en ingerir una cucharada de aceite. Otro consejo es consumir algo que contenga caseína, una proteína presente en la leche y sus derivados, entre cada bocado de comida picante. Siempre que no sea desnatado o semidesnatado, porque en tal caso no tendría ningún efecto. Si eres de los que llegan a sudar o a llorar, lo mejor es pasarte un paño húmedo por la cara y el cuello y, cuando te hayas refrescado y tranquilizado, tomar una botella entera de agua si lo deseas.
- Truco: Clarificar caldos
Truco: Clarificar caldos Uno de los trucos para poder ser rápidos y ahorrar mucho tiempo en la cocina es preparar caldo y guardarlo para otras elaboraciones, como puede ser un guiso, salsa o lo que queramos, pero para ello hemos de tener un buen caldo y solamente con clarificarlo mejoraremos desde una simple sopa a un buen puchero. Esta técnica de cocina hará que nuestro caldo sea limpio, con menos grasas, además de una mejor presencia y textura. Para los que no os suene este término, clarificar solo es quitar las grasas y otras impurezas que nos soltaron los alimentos, la técnica es sencilla y lo vamos a agradecer. Lo que necesitamos para clarificar un caldo es: Un bol Una olla Un colador o estameña de tela, mucho mejor la estameña. Una espumadera Unas varillas 1 clara de huevo por cada litro de caldo Cómo se hace: Lo primero es que el caldo, cuando se cocine, no hierva a borbotones, para que no enturbie; solo ha de ser calentado y hecho a una temperatura de unos 95 ºC y así se hará perfecto. Según lo estamos haciendo con la espumadera, vamos retirando la espuma que sale mientras cocinamos. Lo dejamos reposar entre 8 y 24 horas; siempre son mejores las 24 que las 8, pero hay veces que las prisas nos apuran. Para ello lo dejamos en la nevera; esto hará que la grasa suba a la superficie y gelifique un poco, lo que hace que la quitemos de manera fácil. Una vez que retiremos la placa de grasa que ha quedado en la superficie, lo pasamos por un colador de tela o una estameña; si no disponemos de ninguna de las dos cosas, podemos usar un par de trozos de papel de cocina absorbente, que pondremos sobre un colador. De esta manera ya tenemos el caldo limpio, pero vamos a clarificarlo; para ello batimos una clara de huevo por cada litro de caldo, batimos un poco, no montamos merengue, como para una tortilla sería perfecto. Calentamos el caldo en una olla hasta que rompa a hervir; en ese momento bajamos el fuego al mínimo y agregamos las claras al caldo. Ya no debemos remover ni tocarlo, tan solo dejarlo cocer a fuego bajo durante 30 minutos. Cuando pasen los 30 minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar por completo. Una vez frío, quitamos las claras con una espumadera; veremos que, si quedaba alguna impureza, ahí están pegadas, jeje. Después volvemos a colar con nuestra estameña y tendríamos ya una clarificación perfecta, con un caldo limpio y cristalino.
- Solomillo Wellington
Solomillo Wellington Ingredientes: 800 g de solomillos de ternera 200 g de champiñones 1 chalota 40 ml de brandy 50 ml de nata 40 g de mostaza en salsa 100 g de jamón serrano 100 g de mousse de foie 1 lámina de hojaldre rectangular 1 huevo Aceite de oliva virgen extra Sal Pimienta Elaboración: Salpimentamos y sellamos a fuego lento el solomillo en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté dorado, retiramos y dejamos enfriar. Para preparar la duxelle de champiñones, pelamos y picamos la chalota en daditos y la rehogamos en la sartén donde doramos el solomillo con un poco más de aceite. Lavamos y picamos los champiñones, los agregamos a la sartén y los rehogamos un poco, Echamos el brandy y le damos un hervor. Añadimos también la nata y cocinamos todo conjuntamente 5 minutos a fuego suave. Trituramos la mezcla con la batidora. Colocamos las lonchas de jamón en fila sobre un papel de horno, solapando ligeramente una sobre otra. Las untamos con la mostaza y extendemos encima la duxelle de champiñones y chalota. Extendemos el paté por encima de esto y colocamos encima la pieza de solomillo. Con ayuda del papel de horno, envolvemos las lonchas de jamón alrededor del solomillo. Introducimos en el frigorífico y dejamos reposar durante 1 hora para que se asiente y quede bien compacto. Pasado este tiempo, retiramos el papel de hornear y envolvemos el solomillo con una lámina de hojaldre, dejando la parte de la junta hacia abajo. Untamos el hojaldre con huevo batido y lo colocamos sobre una placa de horno forrada con papel de hornear. Horneamos el solomillo Wellington a 190 ºC (con el horno precalentado) durante 30 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado. Cuando esté hecho, lo sacamos del horno y dejamos reposar al menos 10 minutos antes de cortarlo.
- Confitar en olla lenta
Confitar en olla lenta ¿Qué alimentos se pueden confitar en Chup-chup? Una buena lista de alimentos como verduras y hortalizas —tomatitos cherry, espárragos, puerros, patatas, calçots, ajos, etc.—, pescados, carnes o embutidos. Todo aquello que gane ternura con una cocción lenta y no se desmenuce tras unas horas cocinándose en aceite. Los pescados grasos o azules como el bonito, el salmón, el atún o la caballa, confitan muy bien; es posible que los pescados blancos, más delicados, se deshagan con mayor facilidad; en este caso, si se van a confitar, es mejor escoger trozos grandes, a poder ser lomos cortados en porciones individuales. Las carnes también se pueden confitar. El lomo de orza, al igual que el chorizo de orza. Cuando confitamos alimentos con proteína animal, carnes y pescados, es normal que suelten sus jugos, algo que no pasa con todas las verduras. Algunas verduras quedan deliciosas, especialmente las piezas enteras –limpias y cortadas– como los puerros, ajos o alcachofas. Sin embargo, las verduras de hoja, como acelgas o espinacas, no se ven favorecidas con este proceso: al ser tan delgadas, quedan demasiado impregnadas de aceite, siendo complicado escurrirlas por completo. Las patatas también se pueden confitar, para servirlas como guarnición o cocinarlas en tortilla. Las carnes dan las gracias cuando se las confita. Y no solo se puede hacer con aceite: en el caso del pato, se hace en su propia grasa, dando lugar a un confit con un sabor característico y muy fino. La manteca de cerdo también se utiliza para cocinar algunas piezas de carnes y embutidos. Mi consejo a la hora de confitar carnes es hacerlo en trozos grandes, nunca en filetes. Cómo confitar alimentos en chupchup El procedimiento es muy sencillo: se preparan los alimentos, se colocan en el recipiente de la olla de cocción lenta y se cubren con aceite de oliva virgen extra. El aceite utilizado en un confitado siempre se puede reutilizar. En el caso de los pescados, hace una buena salsa emulsionando con sus jugos naturales; las verduras, como puerros o alcachofas, les dan su sabor, obteniendo un aceite aromatizado que se puede utilizar para aliñar y cocinar otros platos de verduras, incluso reutilizarlo para posteriores confitados. Al confitar tomates cherry, se consigue un excelente aliño para ensaladas: Si has confitado patatas, el aceite, una vez colado, queda listo para nuevos confitados o para frituras. Y si has confitado carnes, ese aceite, con sus jugos, sirve para acompañar las carnes en el plato. Separando y eliminando los jugos y tras un colado para que quede limpio, sirve para cocinar o hacer un nuevo confitado de carne, siempre que se haga pronto, se guarde el aceite en nevera y se reutilice una sola vez. Se suele comenzar a confitar con la tapa puesta, para que el contenido vaya tomando temperatura, pero en la mayoría de los casos es conveniente quitarla cuando se observe que el aceite empieza a formar burbujas. Es importante que sepas que el aceite se comporta de manera diferente a otros líquidos cuando se cocina en olla lenta: puede llegar a hervir mucho y muy pronto, por eso es importante controlar el cocinado y abrir la tapa en el momento oportuno para conseguir una cocción lenta. Los tiempos son orientativos, por eso es conveniente comprobar el punto de los alimentos. Hay que cortar la cocción cuando el alimento esté tierno y jugoso, apagando nuestra olla y sacando el recipiente de su carcasa. Durante el enfriado se seguirá cocinando ligeramente. Algunos alimentos se pueden servir al momento –verduras, por ejemplo–, otros agradecen un enfriado previo –tomatitos cherry, que van en ensaladas–, y los hay que piden a gritos un reposo de semanas –es el caso del chorizo y el lomo de orza–; como ves, no hay una única fórmula y es necesario atender a lo que diga cada receta o inspirarse en recetas de productos similares. Conservación, recalentado y escurridos Cuando confitamos verduras como puerros, alcachofas o calçots, es necesario escurrir las piezas cuando están muy calientes, recién hechas o recalentadas. El calor hace que el aceite se licúe y es mucho más fácil eliminar el exceso que queda entre sus hojas o capas con un escurrido ligero. Las carnes las cocinamos en piezas grandes que luego filetearemos o en trozos gruesos, de manera que el aceite queda solo en la superficie. Si las usamos en frío, basta con pasar un pincel de cocina por la superficie o quitarlo con papel de cocina. Si las comemos en caliente, la grasa escurrirá con facilidad. No perdamos de vista que, si usamos aceite de oliva virgen o virgen extra, estamos utilizando una grasa de calidad con propiedades nutricionales que no se degrada con la temperatura aplicada: es un aceite que se puede comer sin riesgos, limitando la cantidad al paladar de cada persona.
- Arroz con mini langostas
Arroz con mini langostas Ingredientes: 1 cucharada de pasta de ñora 1 cebolla 1 pimiento verde 1 pimiento rojo 2 dientes de ajo Azafrán en hebras Aceite de oliva virgen extra 3 mini langostas 400 g de arroz bomba Sal Para el fumet de pescado: 1 tomate 1 pimiento verde 1 cebolla 1 kg de morralla Sal Elaboración: Lo primero que tenemos que hacer es confeccionar un fumet de pescado cociendo un tomate, un pimiento verde y una cebolla durante 20 minutos, en una cazuela con agua a fuego medio alto; echamos nuestra morralla y, si tenemos cabezas de langostinos o gambas, le irán genial. Todo con un pellizco de sal, y cocemos. Sacamos del fuego y colamos en un colador de malla y reservamos, procurando mantenerlo caliente, en una cazuela a fuego muy suave. Hacemos nuestro fondo, para ello picamos los dientes de ajo, pimientos y cebolla lo más fino posible, yo uso un picador o procesador de alimentos. Cortamos las minilangostas a la mitad, en una paella, cerramos las langostas por el lado de la carne, para ello echamos un poco de aceite y tostamos levemente a fuego alto. Sacamos las minilangostas y echamos las verduras, sofreímos bien hasta que esté bien pochado y echamos el azafrán para que tueste. Y añadimos la carne de ñora. Una vez tostado, echamos el arroz, rehogamos ligeramente 400 g de arroz, le añadimos el caldo del fumet y dejamos cocer durante 8 minutos a fuego vivo. Bajamos el fuego y dejamos cocer otros 10 minutos. Incorporamos los trozos de langosta y terminamos de cocinar.
- Quitar olores de la jarra del robot de cocina
Quitar olores de la jarra Al preparar algunos platos, en ocasiones se quedan los malos olores atrapados en nuestras jarras y tapas, en este post os dejo unos trucos de cómo quitarlos. La tapa: dejar la tapa abierta y todo bien seco para que no acumule olores. Agua y limón: Echamos agua en la jarra hasta cubrir las cuchillas y añadimos el zumo de limón. Programamos 2 minutos, temperatura 70º y velocidad 4. Seguidamente, programamos 30 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10. Aclaramos y secamos. Café: Molemos algunos granos de café en el nivel 10. Dejamos reposar durante 30 minutos o toda la noche, ya que el café en polvo lo absorberá. Después, lavamos y secamos bien. Vinagre y jabón: Este es especial para las tapas, echamos un poco de jabón y vinagre, ponemos el nivel 6 durante unos segundos y luego subimos la velocidad para que el líquido impregne la parte interior de la tapa. A continuación, quitamos la tapa y la goma, las colocamos en el fregadero con el tapón puesto del desagüe y vierte el agua del vaso sobre ellas. Por último, aclaramos bien.
- Ku-bak con gambas en robot de cocina
Ku-bak con gambas en robot de cocina Ingredientes: 175 g de arroz redondo 1 zanahoria 1 cebolla 1 calabacín 20 gambas peladas Salsa de soja Salsa de ostras Maicena Aceite de oliva 500 ml de agua Elaboración: Para ello cocemos el arroz, echamos 400 ml agua y programamos 120 °C, potencia de calor 10, velocidad 0 4 min, para que hierva el agua. Se añaden el arroz y se cocina a 100 °C, potencia de calor 3, velocidad 0 durante 14 minutos. Al acabar el tiempo comprobamos que el arroz está en el punto que queremos, lo sacamos y reservamos. Mientras se pone a cocer el arroz, se pela la zanahoria y la cebolla y se corta en dados pequeños, se corta el calabacín en dados, pero se le deja la piel y se reserva. Sacamos el arroz de la jarra y la limpiamos, ponemos nuestra Mambomix (si tenemos jarra cerámica mejor lo hacemos ahí) echamos una cucharada de aceite y añadimos las verduras, programamos velocidad 1 a 120 °C y control de potencia 7 durante 15 minutos, cuando nos queden 4 minutos añadimos las gambas peladas. Primero picamos las verduras y las gambas y programamos 8 minutos a velocidad 1 y 120 °C con potencia de calor 7 y añadimos dos cucharadas soperas de salsa de soja y una de salsa de ostras. Una vez que haya tomado color negro, agregamos unos 100 mililitros de agua y media cucharadita de maicena y revolvemos. Tiene que cubrir todo bien, pero sin que quede como una sopa. Una vez esté algo viscosa, echamos el arroz y removemos 1 minuto a velocidad 1.
- Los garbanzos
Los garbanzos Esta humilde legumbre llegó desde Turquía de la mano de los cartagineses, que en la Península Ibérica lo cultivamos y nos lo comemos desde entonces. En el mundo existen ni más ni menos que 40 clases diferentes, pero nosotros en España tenemos 5 variedades reconocidas: garbanzo castellano, garbanzo blanco lechoso, garbanzo venoso andaluz, garbanzo chamad y el garbanzo pedrosillano. Es un cultivo muy agradecido, como el resto de legumbres, porque es capaz de durar todo el año perfecto en nuestras alacenas, tiene una gran cantidad de proteína vegetal y su cultivo es de secano, cosa que en tierras castellanas se agradece, jeje Además, estas pequeñas legumbres no solo están buenas, sino que nos ayudan a controlar el colesterol y promueven la salud cardiovascular; por ello, las tenemos que tener siempre presentes para una alimentación sana. Es un superalimento como la chía, la maca, la cúrcuma y todas esas cosas que nos venden en tiendas desde el auge de la cultura vegana, pero claro, esta legumbre no es tan glamurosa y la vemos tanto y desde hace tanto tiempo que parece que no es nada. Normalmente los garbanzos nos suenan a cuchara, a esos ricos potajes con bacalao o cocido maragato y madrileños, muchos los hemos incorporado ya a nuestras ensaladas, y muchos ya hemos empezado a disfrutar del hummus, pero no consumimos tanta legumbre como se recomienda, deberíamos de comerlas entre 2 ó 4 veces por semana, incluso hay estudios que dicen que debería ser diario. Aunque a muchos no les gusta porque les parece complicado que queden bien, el truco es dejarlos en remojo la noche antes y luego hay que incorporarlos a la olla cuando el agua rompe a hervir, sin sal y junto con un poco de bicarbonato, y cocerlos durante unas 2 horas. Así que ahora que sabemos que son un superalimento, que tenemos que comerlos por lo menos 2 veces a la semana para una dieta saludable y que nos ayudan tanto… no hay motivo para no empezar a comerlos.
- Patatas Hilda
Patatas Hilda Ingredientes: 2 patatas medianas 100 g de mantequilla en textura de pomada 2 yemas de huevo Medio vaso de nata Sal Pimienta Harina 2 huevos enteros Pan rallado AOVE (aceite de oliva virgen extra) Elaboración: Pelamos y picamos las patatas en trozos pequeños y las incorporamos en una olla a cocer con agua hirviendo, hasta que estén bien cocidas. Retiramos el agua, bien colada, y añadimos la sal, la pimienta y la mantequilla a trozos y la nata y mezclamos; pasamos por un pasapuré. Añadimos las yemas de huevo, y removemos e integramos bien todos los ingredientes, hasta que quede una masa homogénea. Probamos y rectificamos de sal, si fuese necesario. Dejamos que se atempere nuestro puré, introducimos en el frigo unas 2 horas hasta que se enfríe y se compacte el puré. Con ayuda de una cuchara de helado, cuchara de sopa o a mano, hacemos porciones equitativas y las moldeamos como una bola; las pasamos por harina. Batimos los huevos y las pasamos por huevo y luego por pan rallado. (Lo del pan rallado y huevo es optativo, pero se conservan mejor si las vamos a congelar en vez de freír). Calentamos en una sartén el aceite y las freímos como si fueran croquetas.
- Escoger un microondas: con plato giratorio y sin plato (flatbed).
Escoger un microondas: con plato giratorio y sin plato (flatbed). El microondas es, en esencia, una “caja metálica” diseñada para generar y contener energía electromagnética (microondas) y convertirla en calor dentro del alimento . Aunque por fuera parezcan aparatos simples, por dentro combinan electrónica de potencia, un generador de radiofrecuencia y un sistema para repartir esa energía de la forma más uniforme posible. La base: ¿Qué calienta realmente el microondas? Dentro del horno hay un magnetrón , un tubo electrónico que genera microondas . Esa energía entra en la cavidad (el interior metálico) y rebota en sus paredes; cuando atraviesa el alimento, hace que moléculas polares (especialmente el agua) se agiten y transformen esa energía en calor . El metal refleja microondas; por eso el interior es metálico y la energía se queda “dando vueltas” dentro. El microondas no “cocina de dentro hacia fuera” de forma mágica: calienta sobre todo donde la energía penetra, y el resto se termina por conducción térmica (el calor se mueve desde las zonas calientes a las frías). En la mayoría de microondas domésticos se trabaja alrededor de 2,45 GHz ; seguro que os suenan estos GHz, pero de los móviles. Componentes internos (los que más importan) Magnetrón (el “motor” del microondas) No se ve desde la cavidad del microondas, es algo interno. Convierte electricidad en microondas. Es un componente crítico: Hacer funcionar el microondas en vacío puede dañarlo en algunos equipos. Placa de mica (o tapa del waveguide) (microondas con plato) Esa pieza que parece una tarjeta gris/marrón clara (a veces mica, a veces otro material) no es decorativa: Cubre el orificio por el que entran las microondas a la cavidad. Evita que grasa, vapor y restos de comida entren en la guía de ondas. Si está dañada, carbonizada o falta , puede provocar calentamientos irregulares, chispazos y daños internos; no es seguro usar el microondas sin ella. Se identifica fácil; está siempre por dentro del microondas y ha de estar siempre limpia y no se ha de quitar en ningún momento. ¿Por qué algunos microondas tienen plato giratorio? Interior microondas con plato El problema a resolver: “puntos calientes” y “puntos fríos” Dentro de la cavidad se forman patrones de interferencia (zonas donde llega más energía y otras donde llega menos). Si el alimento se queda quieto, es fácil que aparezcan áreas sobrecalentadas y otras poco hechas. Plato giratorio (turntable): la solución clásica El plato rota para que el alimento recorra distintas zonas de la cavidad y, de media, reciba energía de forma más homogénea. Ventajas: Buen rendimiento en uniformidad con diseño simple. Fácil de entender y de “verificar”: si gira, está haciendo su parte. Inconvenientes: Limpieza más engorrosa (plato + aro/rueda). Menos aprovechamiento del espacio (recipientes grandes chocan con el giro). Más piezas mecánicas. Calentamiento más lento Los platos son frágiles; muchas veces, al limpiarlos, se caen o se rompen. Dependiendo de la marca y modelo pueden costar entre 20€ y 40€. IMPORTANTE: Placa de mica: señales de alerta (y por qué aparecen chispas) La mica suele fallar por algo muy “mundano”: salpicaduras de grasa/salsas que se secan, se recalientan y acaban carbonizándose . Cuando hay zonas ennegrecidas, ese residuo puede volverse más conductor y favorecer arcos (chispas). Señales para actuar: Chispas repetidas siempre en el mismo lado/zona (cerca de la placa). Manchas marrón oscuro/negro, burbujas, grietas o agujeros en la mica. Olor a quemado durante el uso. Recomendación práctica (segura y conservadora): Si la placa está quemada o rota , no uses el equipo y tramita reparación con el servicio técnico. . ¿Y cómo calienta un microondas “sin plato” (flatbed)? En los modelos sin plato, el aparato suele compensar la falta de giro con un sistema que redistribuye el campo electromagnético : Imagen del interior de un microondas sin plato “Mode stirrer” / agitador de modos Algunos fabricantes lo describen como una función que reparte las microondas para reducir zonas frías y calientes, “como un ventilador” que ayuda a rebotarlas y distribuirlas mejor. En este caso estamos hablando de que un microondas sin plato, tiene magnetrón, y conduce por un tubo las ondas, hacia la parte inferior de la cavidad; estas se reparten por ella y se trasladan de abajo arriba a través de la base de la cavidad, que tiene un cristal como nuestras vitrocerámicas. Ventajas: Versatilidad: más fácil meter recipientes grandes y alargados, así como poner varios cuencos individuales. Sin piezas giratorias: menos elementos que desmontar. Limpieza mucho más fácil, ya que no contamos con una superficie con hendiduras; es todo plano. No hay plato, con lo cual,, otra cosa menos a limpiar y que se pueda romper. Guía rápida de elección Uso diario básico, mejor relación calidad/precio → Con plato Usas fuentes grandes/rectangulares, priorizas limpieza y capacidad real → Sin plato Punto importante: La uniformidad depende mucho del diseño; aunque reparta mejor, sigue siendo buena práctica remover, reposicionar o dejar reposar ciertos alimentos, igual que en un microondas con plato. Ahora, ya sabemos cómo funciona un microondas con plato y sin plato; podemos, pues, recordar otros factores que debemos tener en cuenta cuando escojamos un microondas, Microondas con grill vs. sin grill: ¿cuál te conviene? Grill de un microondas Si solo necesitas calentar, descongelar y cocinar rápido , un microondas sin grill cumple perfectamente. Pero si además quieres dorar, gratinar y dar un acabado “de horno” , el microondas con grill marca la diferencia. Con grill (más versátil) Dora y gratina (pizza, lasañas, alitas, tostadas, queso fundido). Mejor acabado en platos preparados: crujiente por fuera , caliente por dentro. Ideal si no quieres encender el horno para pequeñas raciones. A tener en cuenta: suele ser algo más caro , puede ensuciar más (salpicaduras/grasas) y conviene usar accesorios adecuados. Sin grill (simple y eficiente) Más económico y normalmente más fácil de usar . Perfecto para tareas del día a día: leche, café, tupper, verduras al vapor, descongelados. Menos funciones, menos complicaciones. Guía rápida de elección ¿Gratinas o doras 2–3 veces por semana? → Con grill ¿Lo usas principalmente para recalentar/descongelar? → Sin grill Microondas mecánico vs. digital: ¿cuál elegir? Panel de un microondas digital (tiene panel táctil aunque venga un dial) La diferencia clave está en cómo se controlan el tiempo y la potencia : con ruletas (mecánico) o con botones/pantalla (digital) . Ambos calientan igual; cambia la precisión y la experiencia de uso . Microondas mecánico (ruletas) Ventajas Muy fácil e intuitivo : girar y listo. Suele ser más económico . Menos “parafernalia”: ideal para uso básico o para personas que quieren cero complicaciones. A tener en cuenta Menos precisión (saltos de tiempo/potencia, ajustes más “a ojo”). Normalmente, menos programas automáticos. Microondas digital (pantalla y botones/teclas) Ventajas Más precisión en tiempos y niveles de potencia. Programas automáticos (descongelar por peso, menús, etc.). Mejor para recetas repetibles: calentar siempre “exacto” un plato concreto. A tener en cuenta Puede ser más caro . Algo menos “inmediato” si no te gustan los menús. Si el panel es táctil, conviene mantenerlo limpio y seco para responder bien. Guía rápida de elección Uso simple (recalentar, leche, tupper) → Mecánico Quieres precisión, menús y repetir resultados → Digital Para oficina/pisos de estudiantes → Mecánico suele ser lo más práctico. Para cocina habitual y variedad de platos → Digital Y ahora os dejo unos "tips" que siempre vienen muy bien recordar. Limpieza: lo que funciona y lo que conviene evitar Limpiar un microondas Rutina básica (interior) Desenchufa (muchos manuales lo recomiendan por seguridad). Limpia salpicaduras cuanto antes para que no se “horneen”. Pasa un paño suave con agua templada . Para suciedad persistente: jabón suave , lavavajillas o bicarbonato . Evita estropajos metálicos , abrasivos y limpiadores de horno. Truco de vapor (para olores y suciedad pegada): Calienta una mezcla de agua con bicarbonato o agua con limón , deja reposar con la puerta cerrada y luego pasa el paño: el vapor ayuda a reblandecer residuos y a desodorizar. Puerta, juntas y seguridad No dejes que se acumule suciedad en las superficies de sellado de la puerta; límpialas con detergente suave y agua, sin abrasivos. Si la puerta no cierra bien, hay deformaciones, bisagras flojas o daños en el sellado, es motivo para dejar de usar el microondas hasta revisar, por el servicio técnico. Limpieza del exterior (especialmente inox/recubrimientos) Agua tibia y jabón suave , paño de microfibra; evitar abrasivos y ciertos químicos agresivos. Uso responsable (para que caliente mejor y dure más) No lo uses vacío : puede dañar el magnetrón en algunos modelos. Evita metales no aptos (cubiertos, bordes metalizados, etc.) si no está específicamente permitido por el fabricante: son causa típica de chispas/arcos. Tenlo siempre limpio . Usa elementos de protección , la típica cubierta de platos que usamos para evitar salpicaduras, o también cubrir los platos con papel film apto para microondas.










