Butterkuchen (pastel de mantequilla alemán)

Ingredientes
Para la masa:
450–480 g de harina de trigo común
2 huevos grandes
120 g de mantequilla derretida y templada
200 ml de leche
30 g de azúcar
1 pizca de sal
21 g de levadura fresca de panadería o 7 g de levadura seca de panadería
Un poco de mantequilla para engrasar el molde
Para la cobertura:
120 g de azúcar
50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
8 g de azúcar vainillado
200 ml de nata para montar, con un 35 % de materia grasa
Elaboración en Mambo
Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Vertemos la leche y la templamos durante 1 minuto a 37 °C, potencia calorífica 2 y velocidad 1. Añadimos los 30 g de azúcar y la levadura; mezclamos 30 segundos a velocidad 2 y dejamos reposar 10 minutos.
Incorporamos los huevos ligeramente batidos, la mantequilla derretida y templada, y la sal. Mezclamos 1 minuto a velocidad 2. Añadimos 450 g de harina en dos o tres tandas, parando el robot entre cada una. Amasamos 4 minutos a velocidad 2. La masa debe quedar blanda y ligeramente pegajosa; solo si resulta imposible manejarla, añadimos poco a poco parte de la harina restante. MamboMix es el accesorio que Cecotec emplea para amasar masas de levadura a esta velocidad.
Pasamos la masa a un cuenco ligeramente engrasado, la tapamos y dejamos que repose entre 50 y 60 minutos, o hasta que aumente claramente de volumen.
Forramos el molde con papel de horno y engrasamos los laterales. Con las manos ligeramente aceitadas, extendemos la masa de manera uniforme. La tapamos y dejamos reposar otros 20–30 minutos.
Ponemos en la jarra limpia los 120 g de azúcar, el azúcar vainillado y los 50 g de mantequilla blanda. Mezclamos 30 segundos a velocidad 2. Si hace falta, terminamos de unirlos con la espátula. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo.
Hacemos hoyuelos por toda la superficie de la masa con un dedo ligeramente aceitado, sin atravesarla ni aplastarla. Repartimos la mezcla de mantequilla y azúcar en pequeños montoncitos, procurando que parte de ella entre en los hoyuelos.
Horneamos durante 20–25 minutos, hasta que el pastel empiece a dorarse. Lo sacamos, vertemos la nata poco a poco y de forma uniforme sobre la superficie, y lo devolvemos al horno unos 8–10 minutos más. Si se dora demasiado deprisa, lo cubrimos sin apretar con papel de aluminio.
Dejamos templar el pastel en el molde antes de desmoldarlo. Después lo pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríe para cortarlo.
Elaboración tradicional
Templamos la leche: debe estar tibia, no caliente. Disolvemos en ella la levadura y los 30 g de azúcar, y dejamos reposar 10 minutos.
Ponemos 450 g de harina y la sal en un cuenco grande. Añadimos los huevos ligeramente batidos, la mantequilla derretida y templada, y la mezcla de leche. Mezclamos hasta formar una masa.
Amasamos sobre una superficie de trabajo durante unos 8–10 minutos, hasta que la masa esté elástica. Si se pega demasiado para poder trabajarla, añadimos pequeñas cantidades de la harina restante; debe seguir siendo una masa blanda.
La ponemos en un cuenco ligeramente engrasado, la tapamos y dejamos reposar entre 50 y 60 minutos, o hasta que aumente claramente de volumen.
Forramos un molde rectangular de unos 25 × 35 cm con papel de horno y engrasamos los laterales. Extendemos la masa con las manos ligeramente aceitadas, la tapamos y la dejamos reposar otros 20–30 minutos.
Mezclamos con un tenedor los 120 g de azúcar, el azúcar vainillado y los 50 g de mantequilla blanda. Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo.
Hacemos hoyuelos en la masa con un dedo ligeramente aceitado y distribuimos por encima la mezcla de mantequilla y azúcar.
Horneamos 20–25 minutos. Sacamos el pastel, repartimos la nata por encima y lo horneamos 8–10 minutos más, hasta que esté dorado y hecho por dentro. Lo dejamos templar antes de desmoldarlo y enfriarlo sobre una rejilla..





Comentarios