Naranjas heladas

Ingredientes para 5 naranjas
5 naranjas grandes
200 g de azúcar
20 g de piel de naranja rallada, solo la parte de color
4 huevos
500 g de nata para montar, con un 33 % de materia grasa, muy fría
25 g de licor de naranja, opcional
De la pulpa que saquemos de las naranjas utilizaremos 300 g para la crema. Podemos reservar el resto para otra preparación.
Elaboración en Mambo
Lavamos y secamos las naranjas. Rallamos la cantidad necesaria de piel, sin llegar a la parte blanca. Cortamos la parte superior de cada naranja para formar una tapa y vaciamos la pulpa con una cuchara, procurando no romper las cáscaras. Retiramos las partes blancas de la pulpa y pesamos 300 g. Ponemos las cáscaras y sus tapas en el congelador.
Colocamos las cuchillas en la jarra. Añadimos el azúcar y lo pulverizamos durante 15 segundos a velocidad 10. Incorporamos la piel rallada, trituramos 15 segundos más a velocidad 10 y reservamos.
Ponemos los 300 g de pulpa en la jarra y trituramos durante 30 segundos a velocidad 8. Añadimos el azúcar con la piel de naranja y mezclamos durante 1 minuto a velocidad 6.
Incorporamos los huevos y programamos 8 minutos a 85 °C, potencia calorífica 3 y velocidad 3. Comprobamos con un termómetro de cocina que la crema haya alcanzado al menos 71 °C; si no es así, prolongamos la cocción en intervalos breves. La temperatura programada en el robot no sustituye la comprobación de la temperatura de la mezcla. Pasamos la crema a un recipiente amplio y la enfriamos rápidamente antes de refrigerarla.
Lavamos y secamos bien la jarra y las cuchillas. Colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y batimos a velocidad 4, vigilando hasta que esté montada. Paramos en cuanto mantenga su forma para evitar que se corte.
Cuando la crema de naranja esté fría, incorporamos el licor, si vamos a utilizarlo. Añadimos la nata montada en varias tandas y mezclamos suavemente con una espátula.
Rellenamos las cáscaras frías, ponemos las tapas y congelamos durante al menos 6–8 horas. Si sobra crema, podemos repartirla en vasitos aptos para congelación.
Sacamos las naranjas del congelador unos 10–15 minutos antes de servirlas, según la temperatura ambiente, para que resulte más fácil comerlas con cuchara.
Elaboración tradicional
Lavamos y secamos las naranjas. Rallamos 20 g de la parte naranja de la piel. Cortamos una tapa en la parte superior de cada una y extraemos la pulpa con cuidado. Retiramos las partes blancas, reservamos 300 g de pulpa y guardamos las cáscaras vacías con sus tapas en el congelador.
Trituramos la pulpa hasta obtener un puré fino. La mezclamos con el azúcar y la piel rallada en un cazo.
Batimos los huevos aparte y los incorporamos al cazo. Calentamos a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que la crema espese ligeramente y alcance al menos 71 °C. Evitamos que hierva para que no se cuajen los huevos. Pasamos la crema a un recipiente amplio, la enfriamos rápidamente y la llevamos a la nevera.
Montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas hasta que mantenga su forma.
Cuando la crema de naranja esté fría, añadimos el licor si lo utilizamos. Incorporamos la nata poco a poco, con movimientos suaves para conservar una textura aireada.
Rellenamos las naranjas, colocamos sus tapas y las congelamos durante al menos 6–8 horas. Las sacamos unos 10–15 minutos antes de servir.
Si van a comerlas niños, preparamos la receta sin licor.





Comentarios