Mousse de nectarinas
Actualizado: 6 oct

Ingredientes:
5 nectarinas medianas
3 cucharadas de queso crema tipo Filadelfia
3 cucharadas de leche condensada
200 ml de nata para montar
3 láminas de gelatina neutra
Agua
Elaboración en robot de cocina Mambo:
Ponemos las láminas de gelatina en agua fría, cubiertas y separadas, durante unos 5 minutos para que se hidraten; las escurrimos, las calentamos en el microondas 20–30 segundos hasta que se derritan y las reservamos.
Colocamos las cuchillas en la jarra del Mambo, añadimos las nectarinas peladas y troceadas y trituramos hasta obtener un puré fino, parando para bajar los restos con la espátula si hace falta.
Añadimos a la jarra el queso crema y la leche condensada y mezclamos a velocidad media hasta que quede una crema homogénea.
Con el robot en marcha a velocidad baja-media, incorporamos la gelatina ya derretida y mezclamos unos segundos más hasta que se integre por completo; pasamos la mezcla a un bol y reservamos.
Lavamos y secamos bien la jarra, colocamos la mariposa, añadimos la nata muy fría y la montamos a velocidad 4, vigilando en todo momento para detenerla en cuanto esté firme.
Añadimos la crema de nectarina a la jarra con la nata montada y mezclamos a velocidad baja solo lo justo para integrar, sin batir de más, y terminamos de unificar con la espátula si es necesario.
Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos con film y los dejamos en la nevera un mínimo de 8 horas (mejor de un día para otro); si queremos probarla antes, la dejamos una hora en el congelador.
Elaboración tradicional:
Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien.
Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino.
Añadimos el queso crema y la leche condensada y batimos hasta conseguir una crema homogénea.
Separamos unas cucharadas de esta crema y las calentamos suavemente en un cazo, sin que hiervan. Retiramos del fuego, añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo.
Incorporamos poco a poco unas cucharadas de la crema fría a la mezcla con gelatina, removiendo para igualar las temperaturas. Después, añadimos esta preparación al resto de la crema de nectarina y mezclamos bien.
Dejamos que pierda el calor si todavía está caliente, sin esperar a que cuaje.
En un bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso.
Incorporamos la crema de nectarina a la nata montada en varias veces, utilizando una espátula y movimientos envolventes para conservar una textura aireada.
Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría.
Elaboración con olla GM:
Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua fría, cubiertas y separadas, durante el tiempo indicado en el envase. Cuando estén blandas, las escurrimos bien.
Lavamos las nectarinas, las pelamos y retiramos los huesos. Troceamos la pulpa y la trituramos con una batidora hasta obtener un puré fino.
Introducimos el puré en la cubeta de la olla GM. Seleccionamos el menú Plancha a una temperatura baja que permita nuestro modelo, con la tapa abierta y sin presión.
Calentamos suavemente mientras removemos con una espátula de silicona para evitar que se pegue. Cuando el puré esté caliente, sin llegar a hervir, cancelamos el programa.
Añadimos la gelatina escurrida y removemos hasta que se disuelva por completo. Pasamos la mezcla a un bol y dejamos que pierda el calor, sin esperar a que cuaje.
Incorporamos el queso crema y la leche condensada y mezclamos hasta obtener una crema homogénea.
En otro bol limpio y seco, montamos la nata muy fría con unas varillas eléctricas, vigilando para detenernos cuando esté firme y sin batir en exceso.
Cuando la crema de nectarina ya no esté caliente, la incorporamos a la nata montada en varias veces, con una espátula y movimientos envolventes.
Repartimos la mousse en copas o vasitos, los tapamos y los dejamos en el frigorífico un mínimo de 8 horas, preferiblemente de un día para otro. Servimos bien fría.





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