Carne de porco à l'alentejana
- Sonya

- hace 5 horas
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Ingredientes
400 g de magro de cerdo, cortado en dados
400 g de almejas
2 patatas medianas
3 dientes de ajo
2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero o pasta de pimiento rojo
100 ml de vino blanco
2 hojas de laurel
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de cilantro fresco picado
Sal, al gusto
Pimienta negra molida, al gusto
Aceite abundante para freír las patatas
Agua, si fuera necesaria durante la cocción
Elaboración en olla GM
Ponemos las almejas en un bol con agua fría y sal durante al menos 1 hora para que suelten la arena. Cambiamos el agua una o dos veces y las reservamos en frío.
Machacamos los ajos con una pizca de sal, pimienta negra, el laurel desmenuzado y la pulpa de pimiento choricero.
Mezclamos este adobo con la carne de cerdo, cubrimos y dejamos reposar en la nevera entre 2 y 3 horas. El reposo permite que la carne se impregne bien de los sabores.
Pelamos las patatas y las cortamos en dados de aproximadamente 2 cm.
Seleccionamos el menú Freír o Sofreír, con la cubeta abierta. Añadimos aceite abundante y freímos las patatas en tandas hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro. Retiramos sobre papel absorbente y reservamos.
Retiramos casi todo el aceite de la cubeta y dejamos las 3 cucharadas de aceite de oliva.
Seleccionamos el menú Sofreír, incorporamos la carne con todo el adobo y cocinamos durante 7-8 minutos, removiendo para dorarla de forma uniforme.
Añadimos el vino blanco y cocinamos con la tapa abierta durante 12-15 minutos en menú Guiso o Sofreír suave. Si el líquido se reduce demasiado, incorporamos unas cucharadas de agua caliente.
Retiramos temporalmente la carne a un plato, dejando el jugo de cocción en la cubeta.
Añadimos las almejas escurridas, colocamos una tapa de cristal o la tapa sin presión y cocinamos durante 4-5 minutos, hasta que se abran. Desechamos las que permanezcan cerradas.
Devolvemos la carne a la cubeta junto con las patatas fritas. Mezclamos con suavidad durante 1 minuto para que se impregnen de la salsa.
Espolvoreamos cilantro fresco picado y servimos de inmediato.
Elaboración tradicional
Ponemos las almejas en un bol con agua fría y sal durante al menos 1 hora para que suelten la arena. Cambiamos el agua una o dos veces y las reservamos en frío.
Machacamos los ajos con una pizca de sal, pimienta negra, el laurel desmenuzado y la pulpa de pimiento choricero.
Mezclamos este adobo con la carne de cerdo, cubrimos y dejamos reposar en la nevera entre 2 y 3 horas. El reposo permite que la carne se impregne bien de los sabores.
Pelamos las patatas y las cortamos en dados de aproximadamente 2 cm.
Freímos las patatas cortadas en dados en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. Las retiramos y las dejamos escurrir sobre papel de cocina.
Calentamos el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio-alto.
Añadimos la carne de cerdo con el adobo y la doramos durante 6-8 minutos, removiendo para que quede sellada por todos los lados.
Incorporamos el vino blanco y cocinamos a fuego medio durante unos 15 minutos. La carne debe quedar tierna y con una salsa corta; añadimos un poco de agua si fuera necesario.
Retiramos la carne de la cazuela y reservamos.
Añadimos las almejas limpias al jugo de cocción, tapamos la cazuela y cocinamos durante 4-5 minutos, hasta que se abran. Retiramos las almejas que no se hayan abierto.
Incorporamos de nuevo la carne y las patatas fritas. Mezclamos con cuidado para no romper las patatas y cocinamos 1 minuto más.
Terminamos con cilantro fresco picado y servimos muy caliente. La secuencia tradicional consiste en dorar la carne, cocinarla con vino, abrir las almejas en sus jugos y mezclar finalmente las patatas fritas.




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