Milho frito portugués
- Sonya

- hace 11 minutos
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Ingredientes
350 g de harina de maíz amarilla de molienda media o gruesa
1,1 litros de agua
150 g de col gallega, berza o kale
3 dientes de ajo
40 ml de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita rasa de sal
Aceite de girasol, oliva suave o vegetal para freír
Elaboración en robot de cocina
Lavamos la col, retiramos los tallos más gruesos y la cortamos en juliana muy fina.
Pelamos y picamos los dientes de ajo.
Preparamos una fuente o molde rectangular de unos 20 x 20 cm. Lo engrasamos ligeramente con aceite o lo forramos con papel de horno.Colocamos la cuchara MamboMix en la jarra. Añadimos el aceite de oliva y los ajos picados.
Programamos 3 minutos, 120 ºC, potencia de calor 6, velocidad 1.
Incorporamos la col cortada fina y programamos 4 minutos, 120 ºC, potencia de calor 6, velocidad 1.
Añadimos el agua y la sal. Programamos 8 minutos, 120 ºC, potencia de calor 10, velocidad 1, hasta que el agua esté muy caliente.
Programamos 25 minutos, 100 ºC, potencia de calor 5, velocidad 2. Vamos incorporando la harina de maíz poco a poco por la abertura de la tapa durante los primeros minutos, para evitar que se formen grumos.
A mitad de cocción, detenemos el programa y bajamos con la espátula la masa que pueda haberse adherido a las paredes. Continuamos hasta que obtengamos una masa muy espesa, compacta y homogénea.
Vertemos la masa en el molde preparado. Alisamos la superficie con una espátula ligeramente humedecida y dejamos templar a temperatura ambiente.
Cubrimos y refrigeramos durante al menos 2 horas, hasta que la masa esté firme. Para un corte más limpio, se puede dejar de un día para otro.
Desmoldamos, cortamos en cubos de unos 3 cm y los secamos suavemente con papel de cocina.
Calentamos abundante aceite a unos 175-180 ºC. Freímos los cubos en tandas pequeñas durante 3-4 minutos, hasta que estén dorados y crujientes por todos los lados.
Retiramos sobre papel absorbente y servimos calientes.
Elaboración tradicional
Lavamos la col, retiramos los tallos más gruesos y la cortamos en juliana muy fina.
Pelamos y picamos los dientes de ajo.
Preparamos una fuente o molde rectangular de unos 20 x 20 cm. Lo engrasamos ligeramente con aceite o lo forramos con papel de horno.Calentamos el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio.
Añadimos los ajos picados y los cocinamos durante unos segundos, sin dejar que se quemen.
Incorporamos la col en juliana y rehogamos durante 4-5 minutos, hasta que comience a ablandarse.
Vertemos el agua y la sal. Llevamos a ebullición.
Bajamos a fuego medio-bajo y añadimos la harina de maíz en forma de lluvia, removiendo constantemente con una cuchara de madera o unas varillas resistentes.
Cocinamos durante 25-30 minutos, sin dejar de remover con frecuencia, hasta obtener una masa muy espesa que se separe de las paredes de la cazuela.
Pasamos la masa a un molde rectangular ligeramente engrasado. Nivelamos la superficie y dejamos que se enfríe por completo.
Refrigeramos durante un mínimo de 2 horas, hasta que la masa esté firme.
Cortamos en cubos de tamaño similar y freímos en abundante aceite caliente, a unos 175-180 ºC, durante 3-4 minutos. Los cubos deben quedar dorados y crujientes por fuera.
Escurrimos sobre papel de cocina y servimos recién hechos como guarnición de carnes, pescado o espetada. El milho frito se prepara precisamente dejando enfriar la masa cocida antes de cortarla y freírla.
Consejos
La harina de maíz no debe ser precocida para arepas; utiliza harina de maíz de molienda media o gruesa.
Remueve bien durante la cocción para evitar grumos y que la masa se pegue al fondo.
Si la masa queda demasiado blanda tras el reposo, déjala más tiempo en la nevera antes de cortar.
No frías demasiados cubos a la vez para que el aceite mantenga la temperatura y queden más crujientes.
Puedes servirlo como aperitivo o guarnición, especialmente con carnes a la brasa.




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