Patatas a la importancia con marisco
- Sonya

- 20 jun
- 2 min de lectura

Ingredientes:
3–4 patatas medianas
250–400 g de almejas
300–400 g de gambones o gambas grandes peladas (pueden ser congeladas)
1 cebolla pequeña o 1/2 grande
2 dientes de ajo
1 cda de harina (y un poco más para enharinar)
2 huevos
150 ml de vino blanco o sidra
600–800 ml de caldo de pescado o fumet (o agua con una pastilla suave)
Unas hebras de azafrán
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta
Elaboración:
Ponemos las almejas en agua fría con sal 30–60 minutos para que suelten arena, las enjuagamos y las reservamos. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de 1–1,5 cm, las salamos ligeramente, las pasamos por harina y luego por huevo batido.
Freímos las patatas en aceite caliente, en tandas, hasta que queden doradas por fuera (no hace falta que se cocinen del todo por dentro). Las sacamos a un plato con papel para quitar el exceso de aceite y reservamos.
En una cazuela amplia (mejor si es de barro), retiramos parte del aceite de freír y dejamos un fondo. Sofreímos la cebolla picada con una pizca de sal a fuego medio-bajo hasta que esté muy blanda, añadimos el ajo picado y lo cocinamos 1 minuto. Espolvoreamos 1 cucharada de harina, la tostamos 1 minuto removiendo y echamos el vino; dejamos hervir 2–3 minutos para que evapore el alcohol.
Añadimos el caldo caliente y el azafrán (infusionado en un poco de caldo si podemos), removemos para que no queden grumos y colocamos las patatas dentro, procurando que queden bien “bañadas”. Cocinamos a fuego suave 12–18 minutos, moviendo la cazuela en vaivén de vez en cuando (sin meter cuchara fuerte) hasta que la patata esté tierna y la salsa vaya ligando.
Incorporamos las almejas, tapamos y esperamos a que se abran (3–6 minutos); retiramos las que no se abran. Añadimos los gambones pelados al final y los cocinamos 2–3 minutos, lo justo para que queden jugosos. Rectificamos de sal, espolvoreamos perejil picado y dejamos reposar 2 minutos antes de servir.




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