Tosta de ricotta y anchoas

Ingredientes:
1 barra de pan de masa madre
200 g de queso ricotta o requesón
50 ml de nata para montar bien fría
Sal, al gusto
Pimienta negra recién molida, al gusto
Ralladura de medio limón
Aceite de oliva virgen extra
8 sardinas anchoadas o anchoas de buena calidad
Elaboración en robot de cocina:
Colocamos la mariposa sobre las cuchillas e incorporamos la nata muy fría. Programamos velocidad 4 durante 1-2 minutos, vigilando el proceso hasta que veamos que empieza a coger cuerpo. No necesitamos montarla del todo, solo dejarla con una textura cremosa y firme para que aguante bien sobre las tostas. La mariposa es el accesorio indicado para montar nata en Mambo.
Añadimos el queso ricotta o requesón, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y la ralladura de medio limón. Programamos velocidad 3 durante 20-30 segundos, hasta que tengamos una crema homogénea, suave y con consistencia para untar o poner con manga pastelera.
Cortamos el pan de masa madre en rebanadas y las tostamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Las dejamos dorar por ambos lados hasta que estén crujientes por fuera, pero mantengan algo de miga tierna.
Pasamos la crema de ricotta a una manga pastelera o la repartimos directamente con una cuchara sobre cada tosta. Colocamos una sardina anchoada o una anchoa encima, terminamos con un poco más de ralladura de limón y servimos enseguida.
Elaboración tradicional:
Ponemos la nata muy fría en un recipiente alto y estrecho. La batimos con las varillas de la batidora de mano hasta que empiece a montar y tenga una textura cremosa y consistente. Procuramos no batir de más para que no se corte.
Añadimos la ricotta o el requesón, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y la ralladura de medio limón. Batimos unos segundos más, a velocidad media, hasta integrar todos los ingredientes y conseguir una crema firme.
Cortamos el pan en rebanadas y ponemos una sartén al fuego con un chorrito de aceite de oliva. Tostamos el pan por ambos lados hasta que quede doradito y crujiente.
Repartimos la crema de ricotta sobre las tostas, usando una manga pastelera si queremos una presentación más cuidada. Colocamos encima una sardina anchoada o una anchoa y terminamos con un poco de ralladura de limón recién hecha. Servimos al momento para disfrutar del pan todavía crujiente.





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