Afilada asturiana
Actualizado: 31 ago

Alfilada, enfilada, coleta... son algunos de los nombres que tiene este pan asturiano.
Este bollo dulce es un regalo que los padrinos hacen a su ahijado en el momento que éste les entrega la palma del día de Ramos.
Ingredientes:
Robot Mambo (compra aquí en oferta)
340g harina de fuerza
2de talla M huevos
15g levadura fresca
100g azúcar
4g sal
100 ml de leche entera para hervir, de los que se utilizarán 50 g una vez fría
15g de anís de la Asturiana jeje tb vale otros
80g mantequilla
1 huevo para pintar
Elaboración para robot de cocina
Para preparar la masa necesitamos leche hervida, si como lo lees, para eso cogemos y echamos en la jarra 100g de leche y ponla a 120ºC con control de potencia 3 y sin velocidad, vamos vigilando y cuando rompa a hervir, esperamos 1 minuto y sacamos la leche a un bol. Hay que echar el doble porque la leche al hervir se evapora un poco antes y no se trata de quedarnos sin la cantidad necesaria.
La dejamos enfriar hasta los 35ºC (si tienes termómetro de cocina ahora sería el momento de usarlo) si no ya sabes que esté templada como del tiempo.
Echamos en un bol aparte solo 50g junto con 10g de azúcar y la levadura desmenuzada y removemos hasta diluir, lo demos 1 hora fermentando, yo le pongo siempre un film para taparlo.
Tamizamos la harina y reservamos.
Colocamos. ennuestra Mambo la cuchara Mambomix, si tienes la jarra Habana o cerámica hay que usarla ahora que es mejor.
Echaos en ella los huevos, el azúcar, la sal, el anís y mezclamos a velocidad 2 un par de minutos.
Añadimos a la mezcla la levadura activada y la harina y amasamos 3 minutos a velocidad 3 y luego unos 10 minutos a velocidad 2.
La masa estará ya uniforme si no es así añade un par de minutos más de amasado.
Añadimos la mitad de la mantequilla y seguimos amasando a velocidad 2 hasta que la masa absorba la mantequilla, echamos en ese momento el resto de mantequilla hasta que este integrada, una vez que ya este integrada, seguimos amansando 10 minutos más.
Intégrala a la masa. Al principio se te va salir pero sigue amasando y verás como la masa la absorbe.
Untamos un recipiente con un chorrito de aceite. Ponemos dentro la masa y dejamos que haga el levado, puede tardar 2 horas o 2 horas y media, pero sinceramente yo lo dejo toda la noche que la masa lo agradece, pero si tenéis prisa es lo que hay.
Echamos la masa sobre la mesa y la deshinchamos, jajaj verás que en cuanto le metas mano, sale un poco de aire y baja el volumen, amasamos levemente, notaremos que es suave y huele genial.
Dividimos la masa en 3 trozos lo más iguales posibles, y hacemos 3 bolas para que el gluten se relaje, dejandolas reposar unos 10 minutos.
Estiramos las bolitas haciendo las cuerdas de nuestra trenza, no tienen que resistirse, si esto pasa otros 5 minutos de relajación y reposo y volvemos a estirar.
Trenzamos, no es difícil pero si que quede perfecto jaja, la ponemos en una bandeja forrada con papel de horno
Y la tapamos con film transparente y dejamos que duplique su tamaño, un par de horas será suficiente, si hace mucho calor en casa subirá antes estar al loro.
Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180ºC durante 15 minutos, batimos 1 huevo con 2 cucharadas de agua y pintamos nuestra trenza, la tenemos que tener pintada mientras el horno coge caloret, jeje
La mía, a 19ºC, tardo en subir 2 horas y media. Si en tu casa hace más calor, subirá antes. Estate pendiente.
Metemos la trenza en el horno y horneamos unos 35 minutos a 180ºc con calor arriba y abajo
Mete la trenza dentro del horno y hornéala unos 30-35 minutos o hasta que quede como a ti te gusta.
Si se está dorando demasiado, la tapamos con un trozo de papel de aluminio. Pero si la trenza en algunas parte es muy blanca, en estos sitios hacemos en el papel un agujero, para que allí siga dorándose.
Saca la trenza del horno y dejar enfriar que esto caliente no es bueno, se que mientras horneamos nuestras casas se llenan de un olor que hace que necesitemos comerla ya, pero no, que no nos pueda el ansia jeje.
Elaboración tradicional:
Ponemos 100 ml de leche en un cazo y la llevamos a ebullición. Dejamos que hierva durante 1 minuto y la retiramos del fuego. La dejamos enfriar hasta que esté templada, aproximadamente a 35 ºC.
Pesamos 50 g de la leche ya hervida y templada. La mezclamos en un bol con la levadura fresca desmenuzada y 10 g del azúcar. Cubrimos el bol y dejamos reposar durante 1 hora, hasta que la mezcla esté espumosa y activada.
Tamizamos la harina de fuerza en un bol amplio. Añadimos los huevos, los 90 g restantes de azúcar, la sal y el anís dulce. Mezclamos con una cuchara de madera o una rasqueta.
Incorporamos la mezcla de leche y levadura. Amasamos sobre una superficie limpia durante 10-12 minutos, hasta obtener una masa homogénea y elástica.
Añadimos la mantequilla blanda poco a poco. Al principio la masa parecerá muy pegajosa, pero continuamos amasando y añadiendo la mantequilla en dos o tres veces, esperando a que se absorba antes de incorporar la siguiente parte.
Seguimos amasando entre 10 y 15 minutos más, hasta conseguir una masa lisa, flexible y ligeramente pegajosa, pero manejable. Formamos una bola.
Engrasamos ligeramente un bol grande con aceite, colocamos la masa dentro y la cubrimos con film o un paño limpio. Dejamos levar en un lugar templado durante 2-2 horas y media, hasta que doble su volumen. Para desarrollar mejor el sabor, puede dejarse fermentar en frío durante toda la noche.
Volcamos la masa sobre la encimera y la desgasificamos con suavidad. La dividimos en 3 porciones iguales, formamos tres bolas y las dejamos reposar 10 minutos para que el gluten se relaje.
Estiramos cada porción formando tres tiras largas de grosor uniforme. Si la masa se encoge o se resiste, la dejamos reposar 5 minutos más antes de continuar.
Unimos las tres tiras por un extremo y formamos una trenza. Cerramos bien los extremos y colocamos la afilada sobre una bandeja cubierta con papel de horno.
Cubrimos sin apretar y dejamos levar de nuevo entre 1 hora y media y 2 horas, hasta que la trenza aumente claramente de volumen.
Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Batimos el huevo con las 2 cucharadas de agua y pincelamos la superficie con cuidado.
Horneamos durante 30-35 minutos. Si se dora demasiado deprisa, cubrimos la afilada de forma holgada con papel de aluminio durante los últimos minutos.
Retiramos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarla.
Consejos
La leche hervida debe estar templada, nunca caliente, para no dañar la levadura.
No añadimos harina extra durante el amasado salvo que sea imprescindible: la mantequilla hace que la masa sea inicialmente pegajosa, pero se vuelve más lisa y elástica al trabajarla.
Para comprobar la cocción, la afilada debe estar dorada y sonar ligeramente hueca al golpear suavemente su base.
Se conserva 2-3 días bien envuelta, aunque está especialmente tierna el mismo día de horneado.




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