Los rollitos de primavera
- Sonya

- hace 2 días
- 2 min de lectura

Los rollitos de primavera, a los que también se les llama arrollados de primavera o se conocen por distintos nombres según el país, quizá sean uno de los platos más populares de la cocina china fuera de China. Lo que mucha gente no sabe es que están vinculados a una celebración tradicional: el Año Nuevo chino, que se conoce precisamente como Fiesta de la Primavera, aunque se celebra a finales de enero o en febrero (según el calendario lunar).
Se considera que el origen de este plato se remonta a la antigua China y suele situarse en torno a épocas como la dinastía Tang (618–907). En aquellos tiempos se consumían durante la Fiesta de la Primavera, coincidiendo con el inicio del ciclo agrícola, como símbolo de buenos augurios y futuras cosechas. De ahí que el nombre “rollito de primavera” haya quedado asociado a esa festividad.
Otro dato curioso tiene que ver con la forma: el rollito, alargado, se interpreta a menudo como un guiño simbólico (y muy repetido en la cultura popular gastronómica) a elementos tradicionales de la época, como el gusano de seda.
Un “secreto” de este plato es que existen varios tipos de rollitos y conviene no confundirlos. En Occidente llamamos rollito de primavera a preparaciones que, según la receta y el país, pueden parecerse más a versiones vietnamitas o tailandesas. En cambio, en otros contextos se diferencia entre el rollito de primavera con oblea de trigo (muy común en China) y otras variantes como los egg rolls (más típicos en adaptaciones occidentales, con una envoltura más gruesa y diferente textura). En resumen: se parecen, pero no son exactamente lo mismo, y aun así aquí los metemos a todos en el mismo saco y los seguimos llamando “rollitos de primavera”.
El relleno suele ser una mezcla salteada y picada de verduras: zanahoria, cebolla, col china (este ingrediente es fundamental), setas y brotes de soja. En muchas versiones también se añaden fideos de cristal (fideos de soja) y, según la receta, carne picada. Para darles el punto salado característico, se suele terminar con unas gotas de salsa de soja.
Además de los fritos, existen versiones no fritas. Suelen prepararse con envolturas más finas o semitransparentes y se cocinan al vapor o escaldadas, dejando ver el interior verdoso. Sea frito o al vapor, el rollito se disfruta caliente y normalmente acompañado de salsa de soja o salsa agridulce.
Y sí, también hay versiones dulces: algunas se rellenan con pasta de judía roja, un clásico de muchos postres asiáticos.



Comentarios