Navidad a mesa puesta: así se come en España según la región
- Sonya

- hace 14 minutos
- 6 Min. de lectura
En España, la Navidad se celebra en la cocina mucho antes de sentarse a la mesa: se amasan dulces, se cuecen caldos a fuego lento y se hornean asados que perfuman toda la casa. Cada comunidad autónoma tiene su propio “menú emocional” para estas fechas, hecho de recuerdos, producto local y recetas heredadas.
Navidad a mesa puesta: así se come en España según la región

Andalucía: caldos que reconfortan y dulces de manteca
En muchas casas andaluzas la cena empieza con sopa de picadillo: un caldo de ave al que se añaden taquitos de jamón, huevo duro y pollo desmigado. Es el abrigo líquido de la Nochebuena. Unas buenas gambas o langostinos son otra opción muy demandada.
En los segundos platos mandan: Pata de cerdo al horno o paletillas bien especiadas, el cordero asado con ajos, el rabo de toro y hierbas, pero si tienen algo protagonista son los roscos de vinos, pestiños, los mantecados y polvorones.
Aragón: cardo de Navidad y respeto al producto
El cardo de Navidad es casi un ritual. Se blanquea bien para suavizar su amargor y se sirve: Con almendras en salsa blanca o con jamón, que aporta el punto salado. Como plato fuerte, el clásico cordero asado a baja temperatura, con piel crujiente y carne melosa, sin apenas artificios: horno, tiempo y un buen cordero.
Asturias: cocina de cuchara, guisos y sidra
La mesa asturiana en Navidad se apoya en dos pilares: el mar Cantábrico y las cocinas de interior.
Sopas de pescado y marisco y pescados a al horno con patata y cebolla, en mi casa Sargo a la sidra, aunque se hacen pixín, merluza, besugo..
El emblemático cabrito a la sidra con patatas, donde la sidra actúa como ácido suave que ablanda la carne y le aporta un punto frutal, calderetas de cordero y como no el pitu caleya. En repostería destaca el escaldao, un pan dulce elaborado con maíz, manteca y horno de leña, con textura cercana a un pudin y sabor a maíz tostado y manteca, conocido como el “turrón de los pobres”.
Islas Baleares: caldos potentes y dulces de almendra
En Mallorca el menú arranca con el bullit de Nadal, un cocido denso con: Pollo, ternera, tocino, butifarra y a veces sobrasada. Lechona asada, con piel crujiente y carne muy jugosa, es otro plato que nos podemos encontrar, si nos invitan en una mesa balear en navidad.
Como postre, la delicada sopa de almendras, un caldo dulce, aromático, a base de almendra molida, azúcar y, en ocasiones, canela o piel de limón.
En otras islas, como Menorca, aparece el pavo relleno, y en Ibiza la famosa salsa de Navidad, una preparación dulce con almendra, miel y especias que funciona casi como un postre líquido.
Canarias: tradición frita y rellena
En Canarias la Navidad sabe a: Pucheros y caldos con verduras y carnes, carne mechada y cabrito (baifo)
Pero el rasgo más particular llega con las truchas canarias: Empanadillas dulces rellenas de batata o cabello de ángel, fritas y rebozadas en azúcar y canela, el contraste entre el relleno suave y la masa crujiente las convierte en un imprescindible de las sobremesas.
Cantabria: mar Cantábrico en versión navideña
En muchas casas cántabras podremos encontrar un menú así: Caracoles en salsa, sopa de pescado, un besugo al horno o un cordero lechal, y los tradicionales turrones, aunque en alguna casa, creo que las torrijas se alargan más allá de la Semana Santa, jeje
Castilla-La Mancha: cocina de matanza y guisos recios
La cocina navideña manchega mira a la despensa de la matanza, y no lo digo porque no se coma cochinillo y cordero asados, sino por platos como migas, morteruelo, atascaburras, embutidos caseros, pero seguro que en muchas mesas hay berenjenas de Almagro. Y no puede faltar nunca el mazapán de Toledo.
Castilla y León: el reino del lechazo y el cochinillo
Si en estas fechas hay un símbolo aquí, es el lechazo asado, aunque el cochinillo también es fundamental, depende de la zona de Castilla, encontrarás más un plato que el otro. En León, por la zona de La Bañeza, las sopas de truchas, en muchas casas se come lombarda o berza, platos tan tradicionales como sanos, al lechazo y cochinillo le van bien, pero quizás mejor una ensalada de escarola. Y que no falten los embutidos, sea una buena cecina de León, un morcón o un buen plato de jamón.
Los postres varían mucho, cada provincia tiene su especialidad: yemas, hojaldres, mantecados, rosquillas…
Cataluña: el arte de aprovechar y transformar
La comida navideña catalana gira en torno a dos preparaciones clave: Escudella i carn d’olla, es un caldo muy rico con garbanzos, verduras, carnes y la famosa pilota (gran albóndiga) El caldo se sirve como sopa de galets, esos tiburones de pasta que pueden ir rellenos o simplemente nadando en el caldo.
Y al día siguiente, Canelones de Sant Esteve (26 de diciembre), rellenos con las carnes sobrantes de la carn d’olla, napados con bechamel y gratinados con queso, ya solo nos queda, mencionar los turrones y neulas.
Comunidad de Madrid: sopas claras y horno encendido
En Madrid encontramos una Navidad sobria, pero muy sabrosa, con consomé madrileño, que es un caldo muy limpio y concentrado, el besugo al horno con patatas panadera o el cordero asado, pero si hay algo que destaca es la sopa de almendras, un postre delicioso a base de almendra, leche con un aroma intenso a canela y limón.
Navarra: huerta de invierno y cordero
La huerta navarra manda incluso en Navidad, con su cardo con almendras o jamón, unas deliciosas alcachofas y espárragos como guarnición o entrante, para completar con un buen cordero asado.
Comunidad Valenciana: el puchero y el turrón
El puchero de Nadal es la base de la Navidad valenciana, Cocido con garbanzo, verduras, carnes, huesos y la pelota, pero como bien sabemos tenemos los auténticos maestros turroneros, y no solo son turrones, sino que tenemos peladillas, pastas y otros dulces de almendra que desde alli nos llegan a todas las casas.
Extremadura: matanza, bacalao y dulcería conventual
En Extremadura conviven, carnes de matanza y calderetas de cordero o cabrito, con bacalao en distintas recetas (frito, en ajoarriero, en escabeche…) Y los postres, como no, con acento monacal, donde las perrunillas, mantecados y roscas, nos dan un toque final a una gran comida.
Galicia: marisco y pescado como norma
En Galicia, la mesa navideña se llena aún más de mariscos y pescados, si la mar y los precios lo permiten, una buena merluza o bacalao con coliflor y unos percebes o almejas, así como plato de capón de Vilalva son unos de los muchos platos tradicionales, en postre tenemos por supuesto las filloas y banduyu.
La Rioja: cordero y huerta al centro
La cocina riojana de Navidad se construye sobre un cordero a la riojana o asado clásico, con guarniciones de patatas, pimientos asados y verduras de la huerta.
Región de Murcia: cocido con pelotas y almendra en mil formas
El plato que marca el día grande es el cocido con pelotas, es un caldo sustancioso con garbanzos y verduras y las pelotas son grandes albóndigas con carne picada, hierbabuena, piñones y pan. Y para la sobremesa los cordiales y almendrados.
País Vasco: técnica y fondo de cocina
En el País Vasco la Navidad saca a relucir la tradición marinera y los fondos bien trabajados, un besugo al horno, merluza a la koskera, bacalao y txangurros, pero no podemos olvidar el cordero y el capón relleno, así como la intxaursaltsa, una crema de nuez, leche y azúcar, densa y muy aromática.
Ceuta y Melilla: especias, miel y frutos secos
En las mesas de Ceuta y Melilla conviven los asados y dulces típicamente españoles con una repostería muy marcada por la tradición magrebí, las pastas con miel, almendra, sésamo y especias, con aromas de azahar, canela y clavo…
Masas finas, fritas o al horno, empapadas en almíbar, hacen que el resultado sea una Navidad de sabores intensos y muy golosos.
Y vosotros, ¿qué coméis en vuestras casas?Indicar que con este post del blog quiero dar una vuelta por nuestra gastronomía, pero cada casa tiene su tradición, con ello no quiero limitarme que en Navidad a mesa puesta: así se come en España según la región, solo se coma eso, sino que es lo más común o era más común, mejor dicho, ya que cada año que pasa esto va cambiando. Seguramente que todos tenemos un plato en casa que sin él no es Navidad, el mío sería unos gambones a la plancha con aceite, sal gorda y limón, siempre se comieron y se comerán, o eso espero je, je, je










Comentarios